¿Qué dimensiones tiene el problema del sarampión? ¿Qué medidas se están tomando para prevenirlo?
P: ¿Qué dimensiones tiene el problema del sarampión? ¿Qué medidas se están tomando para prevenirlo?
R: El sarampión es una enfermedad altamente infecciosa. En los países en desarrollo, entre el 1% y el 5% de los niños con sarampión mueren a causa de las complicaciones provocadas por la enfermedad. Esta tasa de mortalidad puede ascender hasta el 25% entre las poblaciones desplazadas, malnutridas y con acceso deficiente a la atención de salud. El sarampión puede ocasionar también graves complicaciones de salud como neumonía, encefalitis, diarrea aguda y ceguera.
No obstante, hay grandes motivos para el optimismo, dado que el reciente aumento de los esfuerzos destinados a la vacunación se ha traducido en un descenso del 74% de la mortalidad mundial a causa del sarampión, al reducirse la cifra de 757 000 casos en 2000 a 197 000, según las estimaciones, en 2007. Las mayores reducciones porcentuales han correspondido a las regiones del Mediterráneo Occidental (90%) y África (89%), cuya aportación a la reducción de la mortalidad mundial por sarampión ha sido del 16% y 63%, respectivamente. Se calcula que este logro de salud pública ha evitados unos 3,6 millones de muertes por sarampión en ese periodo.
La OMS y el UNICEF han desarrollado una estrategia para reducir la mortalidad por sarampión que consiste en cuatro objetivos:
- suministrar a todos los niños una dosis de la vacuna contra el sarampión a los nueve meses de edad o poco después mediante los servicios de salud habituales;
- ofrecer a todos los niños una segunda oportunidad de inmunización contra el sarampión, generalmente mediante campañas masivas de vacunación;
- establecer un sistema eficaz de vigilancia del sarampión; y
- mejorar la atención dispensada a las personas con sarampión, incluido el suministro de suplementos de vitamina A.
Gracias a esta estrategia, en la Región de la OMS de las Américas se ha eliminado el sarampión. Las otras tres regiones de la OMS (Europa, Pacífico Occidental y Mediterráneo Oriental) también han fijado objetivos regionales respecto a la eliminación del sarampión. En África, los progresos realizados han sido mayores aún, ya que la mortalidad a causa del sarampión se ha reducido en un 91%, de 396 000 a 36 000 personas, alcanzando así cuatro años antes el objetivo de las Naciones Unidas de reducir la tasa de mortalidad en un 90% para 2010.