Género y salud de la mujer

Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica contra la mujer


Prólogo

La violencia ejercida contra la mujer es un fenómeno universal que persiste en todos los países del mundo. Las víctimas de dicha violencia conocen con frecuencia bien a sus autores. La violencia doméstica, en particular, continúa siendo terriblemente común y es aceptada como “normal” en demasiadas sociedades del mundo. Desde que se celebró la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, en Viena en el año 2003, y la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer ese mismo año, la sociedad civil y los gobiernos han reconocido que la violencia ejercida contra la mujer constituye una preocupación de las políticas públicas y de los derechos humanos. Aunque la labor realizada en este campo ha generado sus frutos con el establecimiento de normas internacionales, la tarea de documentar la magnitud de la violencia ejercida contra las mujeres y de recopilar información fiable y comparativa para guiar la redacción de políticas y controlar su aplicación ha sido extremadamente difícil. El Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica contra la mujer es una respuesta a esa dificultad.

El Estudio desafía la percepción de que el hogar es un lugar seguro para la mujer mostrando que las mujeres corren mayores riesgos de experimentar la violencia en sus relaciones íntimas que en cualquier otro lugar. Según el Estudio, es particularmente difícil responder con eficacia a la violencia doméstica porque muchas mujeres aceptan esa violencia como “normal”. Sin embargo, el derecho internacional sobre derechos humanos es claro en este sentido: los Estados tienen la obligación de adoptar las medidas oportunas para prevenir, procesar y castigar la violencia ejercida contra la mujer.

Al considerar la violencia contra la mujer desde una perspectiva de salud pública, pueden observarse las numerosas dimensiones del fenómeno a fin de establecer respuestas multisectoriales. Los sistemas sanitarios suelen ser el primer punto de contacto con las mujeres que son víctimas de la violencia. La información proporcionada por este Estudio contribuirá a aumentar la sensibilización de los profesionales de la salud acerca de la gravedad del problema y sobre el modo en que afecta a la salud de las mujeres. Lo ideal sería que sus conclusiones permitieran a los gobiernos, incluidos los sectores de la justicia y los servicios sociales, establecer respuestas más eficaces, como un paso para que los Estados cumplan con su obligación de eliminar la violencia contra la mujer.

La violencia ejercida contra la mujer tiene unas repercusiones mucho mayores que el daño inmediato causado a la víctima. Tiene consecuencias devastadoras para las mujeres que la experimentan, y un efecto traumático para los que la presencian, en particular los niños. Representa algo vergonzoso para los Estados que no logran evitarla y las sociedades que la toleran. La violencia ejercida contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos básicos que debe eliminarse mediante la voluntad política y las actuaciones judiciales y civiles en todos los sectores de la sociedad.

El Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica contra la mujer, así como sus recomendaciones, constituye una contribución incalculable en la lucha para eliminar la violencia ejercida contra la mujer.

Yakin Ertürk
Relator Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias

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