Género y salud de la mujer

Violencia contra la mujer infligida por su pareja


¿Cómo se midió la violencia física o sexual infligida por la pareja?

Las estimaciones de la prevalencia de violencia física y sexual se obtuvieron preguntando a las entrevistadas, de un modo directo y claro, acerca de sus experiencias concretas. La violencia física se definió en función de la siguiente lista de actos violentos infligidos por la pareja, donde la mujer había sido:

  • abofeteada o le habían arrojado algún objeto que pudiera herirla;
  • empujada o le habían tirado del cabello;
  • golpeada con el puño u otra cosa que pudiera herirla;
  • golpeada con el pie, arrastrada o había recibido una paliza;
  • estrangulada o quemada a propósito;
  • amenazada con una pistola, un cuchillo u otra arma o se había utilizado cualquiera de estas armas contra ella.

La violencia sexual se definió en función de los tres comportamientos siguientes:

  • ser obligada a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad;
  • tener relaciones sexuales por temor a lo que pudiera hacer su pareja;
  • ser obligada a realizar algún acto sexual que considerara degradante o humillante.

Además, se recopiló información sobre la frecuencia y el momento en que se habían producido los actos de violencia, lo que permitió analizar si las diferentes formas de violencia habían tenido lugar durante los 12 meses anteriores a la entrevista o a lo largo de la vida de la mujer. Esta información, combinada con la relativa al momento de la relación en que tienen lugar dichas experiencias, permite evaluar asimismo si estas formas de violencia ocurrieron antes del matrimonio o la cohabitación, durante el matrimonio o la cohabitación, o después de la separación. Los datos recabados pueden explicar también cómo cambió el riesgo de violencia para las mujeres a lo largo de su relación.

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