Género y salud de la mujer

Violencia contra la mujer infligida por su pareja


Actitud de la mujer ante la violencia

Además de la experiencia de actos violentos vivida por las mujeres, el Estudio de la OMS investigó dos aspectos importantes de la actitud de la mujer ante la violencia de su pareja:

  • las circunstancias en que la mujer considera que es aceptable “pegar a la mujer” (“pegar a la mujer” es probablemente la expresión más común de violencia física infligida por la pareja masculina);
  • las creencias de las mujeres sobre si pueden negarse a tener relaciones sexuales con su marido y cuándo pueden hacerlo.

En primer lugar, a las mujeres se les presentaron seis situaciones diferentes y se les preguntó , en cada caso, si estaban de acuerdo en que estaba justificado que el marido le pegara a la mujer. Entre los motivos más frecuentes que se les dieron cabe mencionar los siguientes: no realizar correctamente las tareas domésticas, negarse a tener relaciones sexuales, desobedecer al marido y serle infiel. Como muestra la Figura 5, hubo grandes diferencias sobre la aceptación de los distintos motivos por parte de las mujeres, y en particular con respecto a la idea de que se pudiera justificar la violencia en algún caso. Las variaciones más marcadas se produjeron entre los entornos urbanos e industrializados y los entornos rurales y tradicionales.

"Mi marido me pega, me obliga a tener relaciones sexuales con él y tengo que aceptarlo. Antes de esta entrevista ni siquiera había reflexionado sobre ello. Pensaba que era natural, que se trataba del comportamiento normal de un marido."
-Mujer entrevistada en Bangladesh

Mientras que más de las tres cuartas partes de las mujeres de los entornos urbanos de Brasil, Japón, Namibia y Serbia y Montenegro consideraban que no había ningún motivo que justificara la violencia, sólo una cuarta parte de las mujeres de los entornos provinciales de Bangladesh, Etiopía, Perú y Samoa no compartía esta opinión.

En todos los entornos examinados, el motivo más común para justificar la violencia era la infidelidad de la mujer, si bien las cifras oscilaban entre el 80% en la provincia de Etiopía y el 6% en Serbia y Montenegro. Desobedecer al marido o a la pareja era el siguiente motivo más aceptado. En casi todos los casos y para todos los motivos expuestos, la aceptación de los motivos para pegar a la mujer era más elevada entre mujeres que habían sido víctimas de violencia que entre las que no lo habían sido, lo que puede indicar que las mujeres aprenden a “aceptar” la violencia en situaciones en las que son víctimas de la misma, o que las mujeres que consideran la violencia como algo “normal” tienen más posibilidades de establecer o tolerar relaciones violentas. En análisis futuros se investigará si los niveles de violencia en una comunidad son más elevados en entornos en los que existe una aceptación generalizada de la violencia contra la mujer.

"Tenía esta pistola, no sé de quién era... Y les diría a las niñas: “Voy a matar a su madre... El día menos pensado su madre aparecerá muerta...” Yo dormía en una habitación cerrada con llave y junto con un perro. Mi perro. Así no me mataría."
-Mujer entrevistada en Brasil

También se preguntó a las entrevistadas si consideraban que una mujer tenía derecho a negarse a tener relaciones sexuales con su marido en determinadas situaciones, por ejemplo, si está enferma, si no desea tener relaciones, si su marido está borracho y si la maltrata (Figura 6). Al igual que en el caso de la violencia física, las mujeres tampoco coincidían en cuanto a las razones que les parecían aceptables para negarse a tener relaciones sexuales. Había menos mujeres que pensaban que podían negarse a tener relaciones sexuales basándose en la preferencia de la mujer (no querer tenerlas) que si estaban enfermas o su pareja estaba borracha o la maltrataba. En los entornos provinciales de Bangladesh, Perú y la República Unida de Tanzanía, así como en Etiopía y Samoa, entre el 10% y el 20% de las mujeres pensaba que no tenía derecho a negarse a tener relaciones sexuales en ninguna de las circunstancias descritas.

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