Género y salud de la mujer

Defensa y respuesta contra la violencia infligida por la pareja


¿Abandonar a una pareja violenta o seguir con ella?

Como muestra la Figura 16, entre el 19% y el 51% de las mujeres que habían sido víctimas de violencia física infligida por su pareja abandonó su hogar durante al menos una noche. Entre el 8% y el 21% declaró haberse marchado entre 2 y 5 veces. Una vez más, existe un fuerte vínculo entre el abandono del hogar y la gravedad de la violencia. De hecho, la gravedad de la violencia fue el principal motivo que dieron las mujeres para marcharse de casa (ya no podían soportarlo más, estaban gravemente heridas o su pareja las había amenazado o había intentado matarlas).

En la mayoría de los entornos estudiados, las mujeres que se marcharon de casa declararon que se habían ido con sus familiares, y en menor medida con amigos o vecinos. Sin embargo, en Namibia y en los entornos provinciales de Bangladesh y la República Unida de Tanzanía, entre el 10% y el 16% de las mujeres que habían abandonado su hogar al menos una vez afirmó que se había quedado en casa de la familia de su pareja la última vez que se había marchado. Los refugios se mencionaron únicamente en los entornos urbanos de Brasil y Namibia, y en muy pocas ocasiones (menos del 1% de las mujeres que se habían marchado de casa). Nuevamente, es probable que estos patrones se deban a la disponibilidad de lugares seguros para las mujeres y sus hijos, y a factores culturales relacionados con la aceptación del abandono del hogar por parte de la mujer o de que ésta se vaya a algún lugar sin su pareja.

"Así duermo, me llevo una manta y junto con mis hijos, paso la noche en el frío porque me pegaba demasiado; me tenía que llevar a mis hijos para que no les pegue a ellos. Me perdía hacia el cerro, así amanecía... Fui al cerro a dormir algo más de diez veces."
-Mujer entrevistada en el entorno provincial de Perú

En todos los entornos examinados, casi todas las mujeres que habían abandonado su hogar (entre el 43% y el 90%) declararon haberlo hecho porque “no podían soportarlo más” o por la gravedad de la violencia. Por ejemplo, en Namibia y en las provincias de Perú y la República Unida de Tanzanía, más del 20% de las mujeres había abandonado su hogar a consecuencia de lesiones graves. En el entorno provincial de Brasil, Namibia, así como en ambos entornos de Perú, más del 10% informó de que sus parejas las habían amenazado de muerte.

¿Por qué regresan las mujeres?

Se observaron grandes diferencias entre entornos en cuanto a los motivos que dieron las mujeres para regresar a casa con una pareja que las había maltratado. A menudo, las mujeres afirmaron que habían vuelto porque no podían dejar a sus hijos, o “por el bien de la familia”. Otras de las razones que se dieron es que la mujer quería a su pareja, que su pareja le había pedido que volviera, que le había perdonado o pensaba que cambiaría, o porque su familia le había aconsejado que regresara. Las mujeres que nunca se habían ido de casa dieron motivos similares, e indicaron asimismo que no hubieran sabido dónde ir.

"No sabía dónde ir para conseguir ayuda. Ahora lo sé. Estaba buscando un lugar así. Es bueno abordar estos asuntos en una encuesta."
-Mujer entrevistada en Japón

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