Recomendaciones
Apoyar a las mujeres que conviven con la violencia
Recomendación 12
Reforzar los sistemas de apoyo oficiales y no oficiales a las mujeres que conviven con la violencia.
Sólo una minoría de las mujeres entrevistadas en el Estudio buscó ayuda de los servicios o instituciones de apoyo oficiales (como trabajadores sociales, asesores, refugios). Ello se debe a numerosos factores, uno de los más importantes es sencillamente la ausencia de dichos servicios, sobre todo en zonas rurales. Además, muchas mujeres desconfiaron de que los servicios y autoridades existentes las escucharían con sensibilidad o imparcialidad, o pudiesen cambiar su situación. Este hecho pone de manifiesto la necesidad de ampliar y mejorar los servicios de apoyo donde las mujeres puedan revelar de forma segura sus experiencias de violencia.
Aunque deberían ampliarse o mejorarse los servicios oficiales de las instituciones de salud o de los tribunales, también deberían examinarse otros modelos de prestación de servicios, que se construirán sobre los recursos de apoyo no oficiales a los que acuden las mujeres. Estos modelos podrían incluir la sensibilización de los líderes religiosos y otras personas respetables de la comunidad sobre este problema, animándoles a participar en la prestación de apoyo e incluso a ofrecer refugio temporal a las mujeres que son víctimas de violencia. Los esfuerzos se centrarían en prestar servicios de formación y orientación a los participantes, así como a sus organizaciones, sobre estas cuestiones, como el carácter de lacra del problema, cuestiones de procedimiento, como la confidencialidad, y la complejidad de las respuestas a la violencia infligida por la pareja.
Dado que lo más probable es que las mujeres maltratadas busquen ayuda de redes informales de amigos, familiares y vecinos, es importante reforzar estas redes informales, de modo que, cuando las mujeres acudan a sus amigos y familiares, éstos estén mejor preparados para prestarles el apoyo que necesitan. Los programas mediáticos que subrayen el alcance de la violencia y promuevan la función de los amigos, vecinos y familiares, así como las intervenciones para reducir la lacra social que gira en torno a la violencia pueden contribuir a desarrollar respuestas constructivas.