Cambio climático y salud humana

Recursos de adaptación para los asociados en la esfera de la salud


Recursos financieros para la salud y el cambio climático

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrada en Cancún en diciembre de 2010, los países desarrollados se comprometieron a aportar «de forma inmediata» fondos nuevos y adicionales por un monto de 30 000 millones de dólares de los Estados Unidos durante el periodo 2010-2012, previendo su distribución equilibrada entre las actividades de adaptación y mitigación. Las Partes se comprometieron a movilizar conjuntamente USD 100 000 millones al año hasta 2020 para atender las necesidades de los países en desarrollo. También se acordó que la financiación para la adaptación se destinaría de forma prioritaria a los países en desarrollo más vulnerables, como los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares y los países africanos.

En Cancún también se decidió la creación de un Fondo Verde para el Clima con el fin de que sirviera de entidad operativa del mecanismo financiero de la Convención para apoyar los proyectos, los programas, las políticas y otras actividades de los Estados Partes en desarrollo utilizando líneas de financiación temáticas. El Banco Mundial desempeñará la función de administrador provisional del Fondo Verde para el Clima, función que estará sujeta a revisión tres años después de la puesta en funcionamiento del Fondo.

Se están manteniendo conversaciones con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Banco Mundial, las Partes y diferentes entidades interesadas acerca del modo de identificar y planificar los recursos y de poner en funcionamiento el Fondo Verde para el Clima. Los actores de los sectores sanitarios nacionales y locales reúnen las condiciones necesarias para recibir o solicitar financiación destinada a promover la adaptación al cambio climático de los servicios esenciales y fundamentales de salud pública, que son cruciales para preparar a los sistemas de salud a ser resilientes a los efectos del cambio climático.

La OMS ha formulado un conjunto esencial de actividades en materia de cambio climático y adaptación de la salud. En él figura una lista de medidas de adaptación en las que la OMS considera esencial invertir, a saber:

  • Evaluaciones exhaustivas de los riesgos que plantean la variabilidad y el cambio climáticos para la salud de las poblaciones y los sistemas sanitarios.
  • Vigilancia integrada del medio ambiente y la salud, y desarrollo de sistemas de aviso y alerta tempranos.
  • Adopción de medidas preventivas y curativas para la gestión eficaz de los problemas de salud pública relacionados con el cambio climático que se hayan identificado.
  • Preparación y respuesta ante las consecuencias para la salud pública de los fenómenos meteorológicos extremos, incluido el desplazamiento de población.
  • Investigación sobre las relaciones entre el clima y la salud, así como sobre la eficacia de la adaptación local y los beneficios en función de los costos de las políticas multisectoriales que afectan a la salud.
  • Fortalecimiento de las capacidades humanas e institucionales y la coordinación intersectorial, lo que puede mejorar la capacidad de los sistemas de salud y facilitar la gestión de la adaptación.
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