Una atención limpia es una atención más segura

¡Los pacientes también tienen voz!

Las Directrices de la OMS sobre la Higiene de las Manos en la Atención Sanitaria (2009) alientan la formación de alianzas entre los pacientes, sus familiares y los profesionales sanitarios para fomentar la higiene de las manos en el entorno sanitario.
La participación, compromiso y empoderamiento del paciente en la promoción de la higiene de las manos significa que se involucren, junto con los profesionales sanitarios, en el fomento de las prácticas óptimas de higiene de las manos.

Los objetivos son:

  • Crear una verdadera cultura de la seguridad en la que los pacientes (y sus familiares y visitantes) y los profesionales sanitarios colaboren en el fortalecimiento de la prevención y el control de las infecciones y en el fomento de las prácticas óptimas de higiene de las manos.
  • Aunque la responsabilidad por la higiene de las manos corresponde a los profesionales sanitarios, estimular a los pacientes para que mejoren la higiene de las manos, por ejemplo, aprendiéndose las prácticas óptimas y recordando o evaluando la higiene de las manos.
  • El objetivo último es mejorar la higiene de las manos y prevenir las infecciones relacionadas con la atención sanitaria.

¡ La participación, compromiso y empoderamiento del paciente es parte del llamamiento de la OMS con motivo del 5 de mayo de 2013!

El programa de la OMS Pacientes en Defensa de su Seguridad también destaca la función capital que los pacientes y los consumidores pueden tener en la mejora de la calidad y la seguridad de la atención sanitaria en todo el mundo.

Para que ello tenga lugar en su centro sanitario, puede:

  • Empoderar a los pacientes y sus familiares y visitantes para que contribuyan activamente a garantizar que se procede a la higiene de las manos en los momentos adecuados y de forma apropiada, orientándose siempre por la disposición de los pacientes a participar.
  • Lograr la colaboración de las organizaciones de pacientes en las actividades de promoción y de educación de los pacientes o en los grupos de presión para obtener financiación o mejorar las instalaciones.
  • Recabar el pleno apoyo de los líderes institucionales (por ejemplo, directores de hospitales, administradores, coordinadores de enfermería) para obtener la participación de los pacientes, y su empoderamiento si se considera apropiado.
  • Centrarse en actividades destinadas a conseguir el apoyo de los profesionales sanitarios a una mayor participación y empoderamiento de los pacientes en la mejora de la higiene de las manos.

Aspectos fundamentales a tener en cuenta:

  • Los esfuerzos para lograr la participación de los pacientes deben adaptarse a un marco más amplio y mundial de fomento de la higiene de las manos.
  • Los pacientes solo se pueden empoderar después de haber obtenido información suficiente, haber entendido cómo utilizarla y estar convencidos de que esos conocimientos les dan la oportunidad y el derecho de participar en el mantenimiento de la seguridad de la atención sanitaria, sin que por ello se reduzca la responsabilidad de los profesionales sanitarios que los atienden.
  • La probabilidad de que los pacientes participen aumenta si se sienten autorizados y apoyados por los profesionales sanitarios. En consecuencia, la elaboración de una estrategia exitosa de empoderamiento de los pacientes requiere el pleno apoyo de los profesionales sanitarios en todos los niveles de la organización. Pueden ser necesarias sesiones informativas para tranquilizar a los profesionales sanitarios con respecto a los objetivos de la estrategia, es decir, la reducción de daños para el paciente y la obtención de su pleno apoyo.
  • Los centros también pueden considerar la posibilidad de colaborar con organizaciones de pacientes independientes, que pueden ayudar a llegar a los pacientes, a los cuidadores y al público en general, contribuyendo a crear un clima de seguridad.
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