Acción sanitaria en las crisis humanitarias

Tres familias, un campamento: galería de fotos

Por Nyka Alexander
Responsable de comunicación de la OMS
10 de marzo del 2010

En las colinas que rodean a Puerto Príncipe, el chic y exclusivo Club Petionville se ha convertido en el hogar de más de 50.000 haitianos desplazados por el terremoto de enero. La elegante piscina y las lujosas terrazas que una vez resaltaban en este lugar fueron reemplazadas por un mosaico de viviendas temporales construido de sábanas, toldos y tiendas. Las familias y las personas que se encuentran en estas viviendas temporales construidas desde el terremoto afrontan graves amenazas para la salud. En los más de 300 asentamientos temporales que han surgido desde el terremoto, la OPS/OMS y otros organismos internacionales están colaborando con el Gobierno de Haití y las comunidades locales para organizar programas de vacunación, vigilar los brotes de enfermedades y suministrar agua limpia, entre otras intervenciones de salud, a fin de reducir la repercusión ambiental de estos asentamientos.

El campamento de Petionville Club
Nyka Alexander, OPS/OMS

Petionville es uno de los campamentos más superpoblados en la región de Puerto Príncipe. Varias organizaciones no gubernamentales han establecido algunos servicios, como un consultorio y distribución de agua. Este campamento está sobrecargado de personas y se tornará resbaloso debido al fango en la estación de lluvias. Se ha determinado que la reubicación de este asentamiento es prioritaria porque allí las condiciones de vida son peligrosas e insalubres.


El campamento de Petionville Club
Nyka Alexander, OPS/OMS

Franco Noel, de 30 años, es maestro de nivel primario. Vive en el campamento del Club Petionville con su esposa Serline y su hija de 4 años, Angeline. Dice que le disgustan las circunstancias "precarias y caóticas" en las que viven. A corto plazo, espera adquirir una tienda porque el toldo que cubre su hogar no resistirá las lluvias más intensas. Cuando empiece la estación de lluvias, Franco y su familia se verán expuestos a un riesgo mayor de padecer enfermedades de transmisión vectorial, como la malaria y el dengue, que aumentan cuando las condiciones húmedas favorecen la proliferación de los mosquitos.


Angeline presume de sandalias
Nyka Alexander, OPS/OMS

Franco trata de mantener a su hija sana cuidando de que siempre esté limpia. Por ejemplo, siempre procura que ella use las sandalias. También, mientras estaba en el campamento la niña recibió las vacunas que le correspondían. A mediados de marzo del 2010, la OMS, el UNICEF, el Gobierno haitiano y otros asociados ya han vacunado a más de 300.000 personas contra diversas enfermedades, entre otras, el sarampión, la rubéola, la difteria, el tétanos y la tos ferina. La primera fase de la campaña se dirigió a los niños y a los adultos que se encuentran en los asentamientos temporales. La segunda fase ampliará el programa para incluir a las personas que viven en las zonas afectadas, pero que no están en campamentos puesto que todavía pueden quedarse en sus casas.


Franco recuperó la mosquitera y algunos libros de su antigua casa
Nyka Alexander, OPS/OMS

Cuando se derrumbó la casa de Franco, pudo recuperar únicamente muy pocas cosas, como este mosquitero, que es un medio esencial para proteger a su familia contra la malaria. La OMS y otros asociados brindaron apoyo al Gobierno para establecer un sistema de vigilancia de enfermedades en los campamentos que albergan a las personas desplazadas. Los médicos hacen la vigilancia y notifican si se detectan ciertas enfermedades, entre ellas la malaria, las infecciones respiratorias agudas y la diarrea a fin de determinar las características epidemiológicas y permitir a las autoridades que respondan más rápidamente.


Claudia se une a los otros para recoger agua
Nyka Alexander, OPS/OMS

Claudia (en camisa blanca) y su familia viven cerca de Franco. Claudia ayuda a su madre a recoger agua en la bomba de la comunidad. La OMS hace pruebas en todos los puntos privados de agua de Puerto Príncipe para garantizar que el agua sea potable. Luego, el Gobierno y los camiones de las organizaciones no gubernamentales distribuyen el agua a los campamentos.


Claudia con su madre y hermanito Jameson
Nyka Alexander, OPS/OMS

La madre de Claudia es Jeanne Orelus, de 46 años. La familia vive en un hogar temporal con la abuela y otros dos hermanos de Claudia. Jeanne dice que su madre está enferma y que, a menudo, los niños también se enferman. Su hijo tiene dolor de oídos y ella misma siente dolores "en todas partes del cuerpo".


Jeanne Orelus
Nyka Alexander, OPS/OMS

Jeanne se lava la cara usando el agua que su hija llevó desde el punto de distribución. El suministro de agua a los campamentos, no sólo para beber sino también para la limpieza, es esencial para la salud. Si no cuentan con instalaciones para bañarse, las personas que viven en los asentamientos están expuestas a sufrir de escabiosis, infecciones por hongos y otras enfermedades de la piel. Cuando se le preguntó a Jeanne lo que esperaba a corto plazo, contestó sencillamente que "la vida cambie".


Micheline Saintile
Nyka Alexander, OPS/OMS

Después de los desastres, suele haber una idea errónea de que las mujeres están demasiado estresadas para amamantar. Micheline Saintile, de 38 años, es madre de nueve niños y los ha amamantado a todos hasta los dos años y sigue haciéndolo ahora con su hijo de ocho meses. Ahora aconseja a su hija de 18 años (izquierda) y a otras mujeres que sigan amamantando. ¿Por qué piensa que es tan importante la leche materna? "Porque les da energía a los bebés", dice. Algunos campamentos han creado tiendas para bebés donde las madres pueden ir con sus bebés para amamantarlos, reunirse con otras madres y recibir orientación, si es necesario. Esta es una actividad que cuenta con el apoyo de la OPS/OMS.
El Ministerio de Salud Pública y Población de Haití, conjuntamente con la OPS/OMS, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el FNUAP y el UNICEF, está trabajando para prevenir la desnutrición grave en lactantes y niños que viven en los albergues provisionales en todo Puerto Príncipe. Un programa distribuirá raciones de tres semanas de galletas de alto contenido energético a las embarazadas y las madres que amamantan y a los niños de tres a cinco años, además de pasta a base de maní a lactantes de seis a 35 meses.


Niños comparando la limpieza de sus manos
Nyka Alexander, OPS/OMS

Micheline y sus niños han sido sanos, dice. Una de las formas para tratar de mantenerlos sanos es garantizar que se laven las manos antes de comer.


Micheline Saintile
Nyka Alexander, OPS/OMS

A pesar de los cambios ocurridos en su vida, Micheline está bien informada y hace todo lo posible por mantener a su familia sana y bien. En estas circunstancias difíciles, es importante que las familias tengan acceso a información relacionada con la protección de la salud y con la ubicación de establecimientos de salud. Varios estudios realizados en los campamentos revelan que hasta 10% de las personas todavía carecen de todo acceso a la atención de salud. Otras personas han podido aprovechar los servicios de los dispensarios móviles que llegan a los asentamientos a horas fijas cada semana para prestar atención de salud gratuita. El Gobierno y la comunidad internacional están tratando de repetir este modelo a largo plazo para garantizar que la atención de salud siga estando al alcance de la población.

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