Acción sanitaria en las crisis humanitarias

Inquietud acerca de la crisis nuclear en el Japón - Preguntas frecuentes

29 de abril de 2011


Inocuidad de los alimentos

Los daños sufridos recientemente por la central nuclear I de Fukushima, así como la ulterior detección de radiactividad en ciertas muestras de alimentos de zonas cercanas, han suscitado inquietudes en torno a la inocuidad de los alimentos del Japón. Las autoridades japonesas tienen en vigor normas que marcan los límites reglamentarios provisionales de la radiactividad, y se está realizando el monitoreo de los alimentos. Actualmente se están midiendo las concentraciones de radionúclidos en los alimentos y las autoridades japonesas están publicando los resultados. Se ha confirmado la presencia de radiactividad en algunas verduras y en la leche; algunos resultados iniciales del monitoreo de los alimentos indican la presencia de yodo radiactivo en concentraciones superiores a los límites señalados por la reglamentación japonesa. También se ha detectado la presencia de cesio radiactivo, pero en concentraciones y con una actividad más bajas.

En la siguiente serie de preguntas y respuestas preparada por la FAO y la OMS se abordan algunos de los motivos de preocupación con respecto a la inocuidad de los alimentos producidos en el Japón.

¿Pueden los alimentos producidos en otros países resultar afectados por lo que está ocurriendo en el Japón?

  • Las centrales nucleares japonesas dañadas han liberado material radiactivo. Los niveles de radiación medidos hasta la fecha en otros países están muy por debajo del nivel de la radiación de fondo a la que la mayor parte de la población está expuesta cotidianamente y no entrañan ningún peligro para la salud o el transporte, según las organizaciones de las Naciones Unidas que vigilan de cerca la situación.
  • Con métodos de detección muy sensibles se pueden apreciar cantidades ínfimas de cesio y yodo radiactivos, pero ello no debería afectar a los alimentos producidos en otros países, puesto que las cantidades de que se trata están muy por debajo de los niveles aceptables y no supondrían ningún motivo de inquietud para la salud de quienes consuman esos alimentos.

¿Qué efectos tiene sobre la salud el consumo de alimentos contaminados de radiactividad?

  • El consumo de alimentos contaminados con material radiactivo aumenta la cantidad de radiactividad a la que la persona está expuesta y puede multiplicar los riesgos para la salud derivados de la exposición. Los efectos exactos en cada órgano dependerán de los radionúclidos que se hayan ingerido y de su cantidad. Según los datos dados a conocer hasta la fecha, el yodo radiactivo es el contaminante principal y en algunas muestras de alimentos se han detectado concentraciones superiores a los límites reglamentarios del Japón. El yodo radiactivo tiene un periodo de semidesintegración de ocho días y se desintegra naturalmente en pocas semanas. Si se ingiere, puede acumularse en el organismo, sobre todo en la glándula tiroides, lo que aumenta el riesgo de cáncer de este órgano especialmente en los niños.
  • La ingestión de yoduro de potasio es un método establecido para prevenir la acumulación de yodo radiactivo en la tiroides.
  • En algunos alimentos también se ha detectado cesio radiactivo. La situación se ha monitoreado cuidadosamente porque la ingestión de alimentos contaminados con este radionúclido puede acarrear a la larga efectos nocivos para la salud.

¿La emergencia nuclear afectará a toda la producción de alimentos en el Japón?

  • No, no se afectarán todos los alimentos. Los que se despacharon o se envasaron comercialmente antes de la emergencia no estaban contaminados. Aún así, se han contaminado algunos alimentos que se producen en zonas donde el material radiactivo se ha depositado. Por tal motivo, las autoridades japonesas han implantado el monitoreo y están aplicando medidas para resolver el problema.

¿Qué repercusiones tendrá todo esto en los alimentos y la producción alimentaria del Japón?

  • Las consecuencias sobre los alimentos y su producción en el Japón dependerán del tipo de radionúclidos y la cantidad de radiactividad depositada o presente en los sitios donde los alimentos se producen o cosechan. Aun cuando la presencia de yodo radiactivo en los alimentos es un motivo de preocupación inmediata, tiene un periodo de semidesintegración relativamente corto y se degradará naturalmente en poco tiempo. Por el contrario, el cesio radiactivo puede perdurar muchos años en el medio ambiente y seguirá planteando un problema a largo plazo para los alimentos, la producción alimentaria y la salud humana.

¿Cómo pueden volverse radiactivos los alimentos?

  • Los materiales radiactivos liberados con motivo de una emergencia nuclear o radiológica pueden contaminar los alimentos. En estas circunstancias, el material radiactivo acarreado por el aire, la lluvia o la nieve puede depositarse en la superficie de frutas, verduras y piensos. Asimismo, con el tiempo la radiactividad puede acumularse dentro de los alimentos a medida que los radionúclidos pasan del suelo a las cosechas o los animales. La radiactividad también puede ser arrastrada a los ríos, lagos y el mar, donde los peces y el marisco pueden incorporar los radionúclidos. La gravedad del riesgo depende del tipo y la concentración de los radionúclidos.
  • Los alimentos envasados no se contaminan de radiactividad; por ejemplo, los alimentos enlatados o envueltos en plástico están protegidos de la radiactividad mientras el cierre sea hermético.

¿Por qué resultan afectados los alimentos en zonas distantes de la zona de evacuación?

  • Cuando se presenta una emergencia nuclear, se establece una zona de evacuación para evitar que la gente quede expuesta a niveles inmediatos inaceptablemente elevados de radiación que pongan en peligro la salud humana. Sin embargo, la contaminación de los alimentos puede producirse por la captación de la radiactividad por el suelo, de donde pasa a las cosechas o los piensos, aun si las concentraciones de los contaminantes son inferiores a las que plantean un riesgo directo para la salud humana. Las normas que rigen los límites admisibles de radiactividad en los alimentos fijan estos en un nivel más bajo para tener en cuenta la posibilidad de que los alimentos contaminados se consuman por un periodo prolongado y con ello se produzca una acumulación excesiva.

¿Existen normas con respecto a la radiactividad en los alimentos que son objeto de comercio internacional?

  • Existen los niveles de orientación del Codex aprobados internacionalmente para la concentración de radionúclidos en los alimentos que son objeto de comercio internacional con posterioridad a una emergencia nuclear o radiológica. Dichos niveles son publicados por la Comisión Mixta FAO/OMS del Codex Alimentarius.
  • En la correspondiente norma general del Codex se afirma que «en lo que se refiere a la protección radiológica genérica de los consumidores de alimentos, cuando los niveles de radionúclidos en los alimentos no superan el correspondiente nivel de orientación, esos alimentos se deberían considerar inocuos para el consumo humano. Si se superan los niveles de orientación, los gobiernos nacionales decidirán si esos alimentos se pueden distribuir dentro de su territorio o jurisdicción, y en qué circunstancias. Los gobiernos nacionales, si lo desean, podrán utilizar unos valores diferentes en sus territorios nacionales, donde puede que no se apliquen los supuestos considerados para la obtención de los niveles de orientación en lo que se refiere a la distribución de alimentos, por ejemplo, en caso de que se registre una contaminación radiactiva generalizada. Cuando se trata de alimentos que se consumen en pequeñas cantidades, tales como las especias, que representan un pequeño porcentaje de la ingesta total y por consiguiente suponen un incremento pequeño de la dosis total, los niveles de orientación se pueden aumentar 10 veces.
  • Los niveles de orientación se pueden consultar en Codex General Standard for Contaminants and Toxins in Food and Feed – (CODEX STAN 193-1995)

¿Qué medidas se están adoptando para vigilar la inocuidad de los alimentos que proceden del Japón?

  • En respuesta al accidente nuclear, las autoridades japonesas han establecido la vigilancia de los productos alimentarios y han restringido el consumo y la distribución de algunos productos en determinadas prefecturas o zonas donde se ha constatado la presencia de radionúclidos en valores superiores a los de la reglamentación provisional del Japón. Las conclusiones de la vigilancia de los alimentos en el Japón y las decisiones relativas al consumo y distribución de productos alimentarios se publican periódicamente en el sitio web del Ministerio japonés de Salud, Trabajo y Bienestar.
  • Muchos países han aplicado medidas de control de los alimentos que remedan las adoptadas en el interior del Japón. Algunos países han señalado que ahora exigen documentación que de fe de la inocuidad de los productos y/o de la prefectura de procedencia de los alimentos. Otros países han suspendido la importación de alimentos del Japón. Además, en muchos países se ha aumentado la vigilancia de los alimentos importados del Japón.

¿Qué consejo general se puede dar a los consumidores y productores de alimentos en caso de emergencia nuclear?

  • La respuesta a una emergencia por radiactividad debe ser la misma que ante cualquier emergencia debida a la contaminación de los alimentos por algún producto peligroso. En las primeras fases de la emergencia, y siempre que ello no entrañe peligro, es posible adoptar medidas inmediatas para prevenir o reducir al mínimo la contaminación de los alimentos por material radiactivo. Por ejemplo, se puede hacer lo siguiente:
    • proteger los alimentos y el forraje que se almacenan a la intemperie cubriéndolos con plásticos o lonas;
    • cerrar la ventilación de los invernaderos para proteger las hortalizas;
    • estabular el ganado o ponerlo a cubierto;
    • cosechar los cultivos que estén maduros y ponerlos a cubierto antes de que se produzca la precipitación;
    • si ya se ha producido la precipitación radiactiva, no cosechar sino esperar a conocer las instrucciones que se dicten una vez que se haya registrado la contaminación.
  • Hay que considerar la adopción de otras muchas medidas a corto, medio y largo plazo en las zonas gravemente contaminadas, tales como las siguientes:
    • evitar el consumo de leche o verduras de producción local;
    • evitar el sacrifico de animales;
    • evitar el consumo y la captura o recolección de plantas y animales acuáticos (peces, crustáceos y algas); y
    • evitar la caza y la recolección de hongos u otros frutos del bosque.
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