Acción sanitaria en las crisis humanitarias

10 cosas que debe saber sobre la crisis siria


19 de enero de 2017

La OMS ha logrado grandes progresos en la labor que desarrolla en el contexto la crisis en Siria.

Gracias a unas exitosas negociaciones, se puedo evacuar a enfermos de la zona este de Alepo que se encontraban en situación crítica. Además, se pudo prestar atención sanitaria en dispensarios móviles a miles de personas que huían de las zonas asediadas. La crisis continúa y la labor de la OMS sigue siendo decisiva.

Una niña pequeña en Siria vuelta de espaldas sostiene una muñeca en sus brazos
OMS

Principales logros de 2016

En 2016 se distribuyeron en Siria más de 10 millones de tratamientos farmacológicos, tanto en Damasco como a través de entregas transfronterizas desde Gaziantep (Turquía) y Ammán (Jordania). Más de una tercera parte de los suministros necesarios para estos tratamientos se distribuyeron a zonas sitiadas, controladas por las fuerzas de la oposición y difíciles de alcanzar.

También se evacuó con éxito a pacientes heridos y en estado crítico de zonas sitiadas, entre ellas la zona este de Alepo, Foah y Madaya. La acción de la OMS fue crucial tanto en las negociaciones como en la planificación y supervisión de las evacuaciones hacia partes de Siria y de Turquía. Durante las evacuaciones de la zona este de Alepo, por ejemplo, la Organización protegió a 811 personas para que llegaran a salvo a los hospitales. Además, los dispensarios móviles a los que la OMS presta apoyo efectuaron 31 500 consultas de salud a la población que huía de los barrios del este de Alepo.

Más de 16 000 trabajadores sanitarios recibieron formación sobre diversos temas, entre ellos las evaluaciones sanitarias, la atención a traumatismos, el manejo de casos de enfermedades específicas, salud mental, la nutrición y la inmunización. En los casos en que la OMS no pudo entrar en la zona asediada del este de Alepo para capacitar a personal que trabaja en primeros auxilios (por ejemplo, personal de enfermería y socorristas), la Organización impartió formación por teléfono y a través de videoconferencia. Además, en Turquía se formó a más de 300 profesionales sirios, entre personal médico y de enfermería, para prestar asistencia sanitaria a los refugiados sirios que se encuentran en campamentos turcos.

También se prestó asistencia sanitaria vital para preservar la salud de pacientes que padecen enfermedades no transmisibles como diabetes, insuficiencia renal y trastornos mentales. Uno de estos pacientes es Luma, una niña de trece años a la que se proporcionó un tratamiento de hemodiálisis en un centro de salud del norte de Alepo que recibe apoyo de la OMS. Solo en el tercer trimestre de 2016, la ayuda de la OMS permitió realizar más de 11 500 sesiones de diálisis.

Millones de niños de todo el país fueron vacunados contra enfermedades mortales como la hepatitis B, el sarampión, la rubéola y la gripe. La OMS capacitó a más de 6000 personas para realizar campañas de inmunización y, junto con el UNICEF, vacunó a 2,6 millones de niños contra la poliomielitis.

Hospital de Douma, cerca de Damasco, furtemente bombardeado
OMS

Principales retos para 2017

Casi 13 millones de personas necesitan recibir atención médica. En 2016, un promedio de 30 000 personas resultaron heridas y requirieron atención traumatológica cada mes. Al mismo tiempo, los niños necesitan ser vacunados para no contraer enfermedades, muchas personas sufren enfermedades mentales o crónicas y las madres continúan dando a luz: estos son tan solo algunos ejemplos entre los millones de personas que necesitan atención médica.

Los ataques a centros de salud en el país se están prodigando con una frecuencia alarmante. Cientos de trabajadores sanitarios, pacientes y transeúntes fallecieron durante los ataques perpetrados en el último año. En varias etapas del conflicto, los hospitales de las principales urbes, como Alepo, estaban fuera de servicio.

Las condiciones son propicias para que se produzcan brotes de enfermedades infecciosas. La población que huye del conflicto se ve obligada en muchos casos a buscar refugio cerca de muchas otras personas, lo cual dificulta el acceso a agua limpia y el saneamiento adecuados.

Es extremadamente difícil acceder a determinadas partes del país. Actualmente están sitiadas quince zonas sirias donde viven más de 700 000 personas. No es raro que se obstaculice o se interrumpa temporalmente la ayuda que se intenta hacer llegar a estas regiones, y se han confiscado medicamentos de convoyes interinstitucionales enviados a zonas asediadas y de difícil acceso.

Se está intentando aprovechar al máximo los limitados recursos disponibles. La OMS recibió apenas un tercio de los fondos necesarios para llevar a cabo las actividades de respuesta humanitaria previstas para 2016. En 2017, la Organización necesita US$ 164 millones.