Acción sanitaria en las crisis humanitarias

Terremotos

Hoja de datos técnicos sobre peligros - Perfil del desastre natural

El peligro

Un terremoto se puede definir como un temblor de la tierra provocado por ondas que se propagan por la corteza terrestre y por debajo de ésta, provocando grietas en la superficie, sacudidas, vibraciones, licuefacción, corrimientos de tierras, réplicas o tsunamis.

Entre los factores agravantes figuran la hora a la que se produce el temblor y la intensidad de las réplicas.

Otros peligros agravantes son los incendios, los corrimientos de tierras y los tsunamis.

Factores de vulnerabilidad

Factores debidos a la actividad humana:

  • Localización de asentamientos en zonas sísmicas;
  • Prácticas y normativas incorrectas en materia de construcción de edificios;
  • Gran densidad de edificaciones con altos índices de ocupación;
  • Falta de sistemas de alarma y de concienciación de la población acerca de los riesgos de terremoto.

PRINCIPALES CAUSAS DE MORTALIDAD Y MORBILIDAD

Efectos directos

Los terremotos provocan altas tasas de mortalidad por traumatismos, asfixia, inhalación de polvo (distrés respiratorio agudo) o exposición al entorno (por ejemplo, hipotermia).

Durante las primeras semanas, las necesidades quirúrgicas son importantes. La pauta general de traumatismos está formada por una gran parte de heridos con cortes y contusiones leves, un grupo menor aquejado de fracturas simples y una minoría de casos con fracturas múltiples graves y síndrome de aplastamiento, que requieren cirugía y otros cuidados intensivos.

También se observan quemaduras y electrocuciones.

Efectos indirectos

Los daños sufridos por las instalaciones sanitarias son importantes y pueden causar la interrupción de los servicios básicos de atención de salud.

También se producen daños importantes en servicios e infraestructuras indispensables como el suministro de agua, el alcantarillado, el tendido eléctrico, las carreteras, las telecomunicaciones y los aeropuertos.

NECESIDADES PREVISIBLES

A la espera de una evaluación, pueden atenderse algunas necesidades, como la búsqueda y el rescate de personas, la asistencia médica de urgencia y el tratamiento de casos de aplastamiento, y la organización de la población que ha quedado sin hogar.

NO OLVIDAR

La supervivencia de una persona atrapada no suele superar las 48 horas: entre el 85% y el 95% de las personas rescatadas con vida de edificios destruidos son extraídas en las primeras 24 a 48 horas siguientes al terremoto.

La demanda de servicios de salud se concentra en las primeras 24 horas que siguen al fenómeno. La mayoría de los heridos aparecen en los establecimientos médicos durante los tres a cinco primeros días; después, el ritmo de las consultas vuelve prácticamente a la normalidad.

Los pacientes pueden aparecer en dos oleadas. En primer lugar acuden las víctimas de la zona inmediatamente próxima al centro médico; después se presenta una segunda oleada de casos derivados a medida que el socorro se va organizando en zonas más alejadas. Las víctimas de los fenómenos secundarios (réplicas o incendios) suelen acudir más adelante.

Todo ello influye evidentemente en el tipo de asistencia que resulta más oportuna y eficiente. Los hospitales de campaña sobre el terreno y los equipos de rescate suelen llegar demasiado tarde como para salvar un número de vidas significativo.

Entre las medidas de mitigación en caso de terremoto figuran las siguientes:

  • Gestión a largo plazo del desarrollo económico y urbano de las zonas sísmicas;
  • Códigos y normas de construcción de edificios a prueba de terremotos;
  • Incentivos y mecanismos de control y de aplicación de la normativa;
  • Infraestructuras y servicios básicos a prueba de terremotos (entre otros, los hospitales);
  • Sólida capacidad del sector público para las actividades de búsqueda y rescate y la gestión de grandes cifras de víctimas;
  • Concienciación y educación de la población sobre el riesgo de terremotos y ejercicios de simulacro.

RESPUESTA INAPROPIADA

No enviar sangre ni derivados sanguíneos: Aunque haya un número elevado de heridos, las necesidades de sangre son mucho menores de lo que comúnmente se cree. Los donantes de sangre del país afectado cubrirán las necesidades de las víctimas. El envío de sangre no es apropiado porque exige largas y laboriosas medidas para garantizar la calidad y la seguridad, como la refrigeración o las pruebas de detección del VIH.

No enviar personal o equipos médicos o paramédicos: Llegarían demasiado tarde. Los servicios de salud locales y cercanos son los más indicados para gestionar la atención médica urgente a las víctimas de la catástrofe.

No enviar hospitales de campaña o unidades médicas modulares: Este tipo de equipo sólo se justifica para atender las necesidades a medio plazo y no debe aceptarse a menos que se trate de una donación.

No adoptar decisiones unilaterales sobre la asignación de recursos sin conocer las necesidades.

Para más información, sírvase ponerse en contacto con:

Acción Sanitaria en las Crisis, OMScrises@who.int

Emergencias Ambientales: J. Hueb +(41 22) 791 3553 o Huebj@who.int

Organización de la Prestación de Servicios de Salud: O. Adams +(41 22) 791 2889 o Adamso@who.int

Prevención de los Traumatismos y la Violencia: Dr. E. Krug +(41 22) 791 3535 o Kruge@who.int

Radix - Radical Interpretations of Disaster

Otras referencias:

An Overview of Disaster Management, 2nd ed. Geneva, United Nations Development Programme, Disaster Management Training Programme, 1992.

Coping with Natural Disasters: The Role of Local Health Personnel and the Community. Geneva, World Health Organization, 1989.

Do’s and Don’ts After Natural Disasters. Washington, Pan American Health Organization Press Release, 1998.

Earthquakes and People’s Health: Vulnerability Reduction, Preparedness, and Rehabilitation. Proceedings of a WHO Symposium, Kobe, Japan 1997. Geneva, World Health Organization, 1997.

Emergency Health Management after Natural Disaster. Washington, Pan American Health Organization Scientific Publication 407, 1981.

Natural Disasters: Protecting the Public’s Health. Washington, Pan American Health Organization Scientific Publication 575, 2000.

Noji E. Public Health Consequences of Disasters. New York, Oxford University Press, 1997.Noji E. Public Health Consequences of Disasters. New York, Oxford University Press, 1997.

Compartir