CORRIMIENTO DE TIERRAS
Hoja de datos técnicos sobre peligros – Características de los desastres naturales
EL PELIGRO
Los corrimientos de tierras son más frecuentes que cualquier otro fenómeno geológico. Se definen como el movimiento de tierras y rocas a lo largo de una pendiente debido a fenómenos naturales o a acciones del hombre. Hay diferentes tipos de movimientos: caída, deslizamiento, derrumbamiento, extensión lateral y flujo.
El corrimiento de tierras puede ser consecuencia de grandes tormentas, erupciones volcánicas o terremotos.
FACTORES MODIFICADORES DE LA VULNERABILIDAD
Factores de origen humano:
- Deforestación intensa y erosión del suelo.
- Construcción de asentamientos humanos en zonas propensas al corrimiento de tierras.
- Carreteras y líneas de comunicación en zonas montañosas.
- Construcciones con cimientos débiles.
- Tuberías enterradas.
- Desconocimiento del peligro de corrimiento de tierras y ausencia de sistemas de alarma.
PRINCIPALES CAUSAS DE MORBILIDAD Y MORTALIDAD
Repercusiones directas
Los corrimientos de tierras causan gran mortalidad y pocas lesiones. Son frecuentes los traumatismos y la asfixia por atrapamiento.
Se observan efectos a corto y a largo plazo en la salud mental.
Repercusiones indirectas
El impacto en los sistemas esenciales para la supervivencia (abastecimiento de aguas, hospitales y centros de salud, suministro de energía y líneas de comunicación) situados en la trayectoria del corrimiento es enorme, y pueden quedar destruidos o dañados gravemente.
Los efectos indirectos incluyen la pérdida de valor de las propiedades, la pérdida de cultivos y ganado, el aumento de la vulnerabilidad de la población y la reducción de su capacidad de resistencia y atención.
NECESIDADES PREVISIBLES
En espera de evaluaciones exactas, se pueden prever necesidades como: búsquedas y rescates, atención a un gran número de víctimas, cobijos de emergencia para quienes hayan perdido sus casas.
RECUERDE
Los corrimientos de tierras causan una gran mortalidad. Los corrimientos catastróficos de escombros y las avalanchas de barro han causado la muerte de miles de personas, sepultando las viviendas construidas en pendientes y pueblos enteros, y arrastrando a vehículos de la carretera a precipicios.
Para que puedan sobrevivir, las personas atrapadas en edificios derrumbados deben ser rescatadas en las 24 a 48 siguientes al desastre. Esto tiene repercusiones evidentes en el tipo de ayuda necesaria. Los hospitales de campaña y los equipos de rescate suelen llegar demasiado tarde para tener un impacto en el número de vidas salvadas.
La información sobre la geología, el clima, la vegetación y la hidrología permite identificar las zonas de riesgo y estimar la frecuencia y la ocurrencia de los corrimientos de tierras.
Entre las medidas paliativas se encuentran la educación de la comunidad y los sistemas de vigilancia, alerta y evacuación.
RESPUESTAS INAPROPIADAS
No enviar medicamentos que la gente tenga en sus casas. Muchas veces son inapropiados desde el punto de vista tanto médico como legal. Primero hay que consultar las directrices de la OMS sobre los medicamentos esenciales y a las autoridades locales del país afectado.
No enviar personal médico ni paramédico. Llegaría demasiado tarde. Los servicios de salud locales y vecinos son los mejor situados para prestar asistencia médica de emergencia a las víctimas del desastre.
No tomar decisiones unilaterales sobre la asignación de recursos sin tener datos fehacientes sobre las necesidades.
Para más información puede ponerse en contacto con
Acción Sanitaria en las Crisis, OMS:crises@who.int
Emergencias Ambientales: Sr. J. Hueb +(41 22) 791 3553 or Huebj@who.int
Prevención de los Traumatismos y la Violencia. Dr. E. Krug +(41 22) 791 3535 or Kruge@who.int
Coordinación de la Prestación de Servicios de Salud: Sr. O. Adams +(41 22) 791 2889 or Adamso@who.int
Salud Mental: Dr. Saxena +(41 22) 791 3625 or Saxenas@who.int
Para mayor información
An Overview of Disaster Management, 2nd ed. Geneva, United Nations Development Programme, Disaster Management Training Programme, 1992.
Coping with Natural Disasters: The Role of Local Health Personnel and the Community. Geneva, World Health Organization, 1989.
Do’s and Don’ts After Natural Disasters. Washington, Pan American Health Organization Press Release, 1998.
Emergency Health Management after Natural Disaster. Washington, Pan American Health Organization Scientific Publication 407, 1981.
Natural Disasters: Protecting the Public’s Health. Washington, Pan American Health Organization Scientific Publication 575, 2000.
Noji E. Public Health Consequences of Disasters. New York, Oxford University Press, 1997.Noji E. Public Health Consequences of Disasters. New York, Oxford University Press, 1997.