Contaminación del aire de interiores

Relaciones múltiples entre el consumo doméstico de energía y los Objetivos de Desarrollo del Milenio

La energía es la base de toda la actividad económica y, por lo tanto, un requisito previo para el desarrollo económico. En lo concerniente al consumo doméstico de energía, la dependencia respecto de combustibles y artefactos contaminantes e ineficientes es tanto una causa como una consecuencia de la pobreza. Las familias pobres suelen carecer de recursos para adquirir combustibles y artefactos más limpios y eficaces. A su vez, quienes dependen de combustibles y artefactos más primitivos para uso doméstico tienen menos posibilidades de desarrollo económico y se encuentran en el círculo vicioso de la pobreza y la dependencia respecto de los combustibles contaminantes e ineficientes.

En el mundo, unos 3000 millones de personas siguen utilizando combustibles sólidos, incluidos biocombustibles (madera, estiércol, residuos agrícolas) y carbón para satisfacer sus necesidades más básicas de energía. La utilización de combustibles sólidos para encender fogatas u hornillos tradicionales a fin de cocinar o calentarse genera altos niveles de contaminación del aire en interiores. Ésta es provocada por diversos contaminantes nocivos para la salud, como partículas pequeñas y monóxido de carbono, y causa hasta 1,6 millones de defunciones por año, la mayor parte de ellas entre niños menores de 5 años debido a infecciones respiratorias agudas (IRA). En países en desarrollo con alta mortalidad, este riesgo sanitario desatendido es la causa de un 3,7% de las defunciones, es decir la principal después de la malnutrición, el comportamiento sexual peligroso y la falta de agua potable y de saneamiento adecuados.

Los 191 Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas se comprometieron a hacer del derecho al desarrollo una realidad para todos, y acordaron una serie de metas específicas que abordan simultáneamente una amplia diversidad de problemas. La energía de uso doméstico está íntimamente relacionada con muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y un mejor acceso a una energía más limpia y a modalidades más limpias de utilización de la energía pueden aportar contribuciones múltiples para el logro de éstos (véase el cuadro).

Erradicación de la pobreza extrema: Una de las metas establecidas para medir los progresos realizados hacia la consecución del Objetivo 1 de Desarrollo del Milenio es reducir a la mitad para 2015 el porcentaje mundial de personas cuyos ingresos sean inferiores a US$ 1 por día. Habida cuenta de la estrecha relación existente entre los ingresos y el acceso a los servicios de suministro de energía - ya sea a nivel mundial o nacional - el Organismo Internacional de Energía prevé que esa meta sólo podrá alcanzarse si los gobiernos actúan decididamente para acelerar la transición a los combustibles modernos y romper el círculo vicioso de la pobreza de energía y el subdesarrollo humano en los países más pobres del mundo.

En particular, la meta de reducción de la pobreza sólo se podrá alcanzar si el número de personas que dependen casi totalmente de la biomasa tradicional para cocinar y calentarse se reduce a menos de 1850 millones. No obstante, según la hipótesis de referencia del Organismo Internacional de Energía, el número de esas personas aumentará de 2400 millones en 2002 a 2550 millones en 2015 y a 2630 millones en 2030. Por consiguiente, considerando el crecimiento de la población, para alcanzar la meta de reducción de la pobreza los gobiernos deberán hacer extensivo el uso de los combustibles modernos para cocinar y calentar a otros 700 millones de personas para 2015. Para satisfacer esta necesidad se requerirán esfuerzos concertados de los interesados directos en diferentes sectores a nivel local, nacional e internacional.

Presentación de información sobre el indicador de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relativo al uso de combustibles sólidos: La OMS es el organismo responsable de presentar información sobre el «porcentaje de la población que utiliza combustibles sólidos» como indicador de los progresos realizados hacia el Objetivo 7 de Desarrollo del Milenio, es decir el de garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Mientras que este indicador se utiliza para evaluar los progresos realizados hacia la integración de los principios del desarrollo sostenible en las políticas y programas de país y revertir la pérdida de los recursos ambientales, los enlaces múltiples con todos los demás Objetivos deben hacerse más explícitos.


Objetivos de Desarrollo del Milenio Contribución aportable por una mejora de las modalidades de consumo doméstico de energía
Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre ·     La seguridad de los medios de vida de una familia depende de la salud de sus miembros. Estar enfermo o tener que atender a niños enfermos reduce la capacidad de ganar el sustento y genera más gastos en atención de salud y medicación.
·     Si se compran combustibles, los gastos realizados para adquirir grandes cantidades de combustibles ineficientes sobrecargan los escasos presupuestos familiares.
·     Un mejor aprovechamiento doméstico de la energía ofrece posibilidades de generar ingresos y desarrollar pequeñas empresas, por ejemplo: con mejores hornillos se consume menos combustible y se facilita una preparación más eficaz de los alimentos; el acceso a la electricidad permite tener luz para ejercer actividades económicas durante la noche y utilizar una máquina de coser o un refrigerador.
Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal ·     Si dedican menos tiempo a recoger combustibles y se enferman menos, los niños estarán más disponibles para ir a la escuela y hacer sus tareas escolares.
·     Con un mejor alumbrado, cuando haya oscurecido los niños podrán estudiar sin por ello correr el riesgo de arruinarse la vista.
Objetivo 3: Promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer ·     Si es necesario recoger los combustibles, las mujeres suelen dedicar mucho tiempo a ello. Merced a un alivio de esta tarea monótona y, gracias al uso de artefactos más eficaces, una reducción del tiempo destinado a cocinar, las mujeres podrán tener más tiempo para desempeñar actividades productivas, beneficiarse de la enseñanza de adultos y atender a sus hijos.
·     Si se elimina la dependencia respecto de la recogida de combustibles lejos del hogar, se reducirán los riesgos de agresiones y lesiones que corren las mujeres y las niñas.
·     Si se incluye a las mujeres en la adopción de decisiones sobre la energía utilizada en el hogar, se contribuirá a promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer. Una mujer que posee una cocina menos contaminante goza de mayor prestigio  - tanto porque esta última es signo de riqueza como, indirectamente, porque el ambiente de la cocina estará exento de hollín.
Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil ·     Cada año, la contaminación del aire en interiores causa casi un millón de defunciones de menores de 5 años de edad. La reducción de la exposición a la contaminación del aire en interiores aportará una contribución significativa a la reducción de la morbilidad y la mortalidad de los niños.
·     La exposición del embrión en desarrollo a la contaminación del aire en interiores puede contribuir a la mortalidad perinatal y la insuficiencia ponderal al nacer, un factor muy importante de riesgo de una variedad de enfermedades infantiles.
·     Los incendios de cocinas y las lámparas con mecha de queroseno constituyen una causa importante de quemaduras de lactantes y niños pequeños.
Objetivo 5: Mejorar la salud materna ·     Las mujeres, quienes suelen ocuparse de la cocina, están sumamente expuestas a problemas respiratorios crónicos, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La reducción de la contaminación del aire de interiores contribuirá a mejorar la salud respiratoria, en particular entre las madres jóvenes que pasan mucho tiempo cerca del fuego después de haber dado a luz.
·     Los portadores de cargas pesadas corren mayor riesgo de prolapso. Una fuente más accesible de combustible permite reducir la carga de trabajo y los riesgos conexos para la salud.
Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades ·     Varios estudios revelan que la exposición a la contaminación del aire en interiores aumenta el riesgo de tuberculosis. Esta enfermedad es una de las principales causas de mortalidad a escala mundial: aproximadamente 1,6 millones de defunciones por año.
Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente ·     La dependencia respecto de la leña puede ejercer considerable presión sobre los bosques, en particular en lugares donde la biomasa es escasa y la demanda de madera es mayor que la reposición natural. Según el medio, la deforestación es causa de degradación de la tierra y desertificación.
·     Los hornillos tradicionales suelen ser poco eficientes. Como consecuencia, gran parte de la energía se pierde con la formación de productos de una combustión incompleta, por ejemplo metano, un gas cuyo efecto de invernadero es mucho mayor que el del CO2. Las tecnologías ecológicamente racionales, como la de los artefactos que aprovechan eficazmente una energía procedente de fuentes renovables, pueden tener repercusiones mucho menos perjudiciales en el medio ambiente y la salud humana.
·     El porcentaje de la población que utiliza combustibles sólidos (véase el mapa) constituye uno de los indicadores para seguir de cerca los progresos hacia la meta 9, que prevé la incorporación de los principios de desarrollo sostenible en las políticas y programas nacionales y un retroceso de la pérdida de recursos del medio ambiente.
Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo ·     En los programas de desarrollo y las alianzas en pro de éste se debe reconocer la función fundamental que en el desarrollo económico y social desempeña la utilización doméstica de una energía limpia.
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