Macroeconomía y Salud

Boletín de MacroSalud

Nº 9, mayo de 2004

La salud para el desarrollo socioeconómico

El concepto de «salud para todos» entraña la búsqueda de la justicia social y la equidad en materia de salud que se encarnan en la Constitución de la Organización Mundial de la Salud. La Declaración de Alma-Ata de 1978 sigue inspirando a la comunidad mundial porque sitúa a la persona en el corazón mismo de la salud y el desarrollo. Gracias a ello, el objetivo y las aspiraciones enunciados hace 27 años siempre serán fundamentales para la labor de la OMS. La Organización se ha comprometido a ayudar a los Estados Miembros a establecer y favorecer marcos políticos e institucionales para el sector de la salud, promoviendo de este modo una dimensión sanitaria eficaz para las políticas sociales, económicas, ambientales y de desarrollo. Por consiguiente, durante más de un decenio, la Oficina Regional para el Mediterráneo Oriental de la OMS ha estado persiguiendo enfoques sanitarios públicos basados en el principio de que la buena salud está ligada a la reducción de la pobreza y el desarrollo humano. Esta convicción se refleja en la promoción de iniciativas basadas en la comunidad, tales como Necesidades básicas para el desarrollo, Ciudades sanas, Aldeas sanas y La mujer, la salud y el desarrollo, que actualmente están poniendo en marcha todos los países de la región en colaboración con la OMS. Estas actividades comunitarias, que sitúan a la salud en el contexto más amplio del desarrollo socioeconómico, se han considerado muy pertinentes y sostenibles.

La Comisión de Macroeconomía y Salud en los países basa su labor en este enfoque global, contribuyendo a hacer campaña en favor del aumento de las inversiones en salud y de la creación de una única estrategia global para el sector sanitario centrada en los pobres. En junio de 2003, en una reunión encaminada a favorecer la aplicación del enfoque de Macroeconomía y Salud en el mediterráneo oriental, los países de la región se reunieron en Fez (Marruecos) para preparar planes nacionales de macroeconomía y salud y una estrategia en la materia. Los participantes coincidieron en destacar la necesidad crucial de lograr un firme compromiso político para apoyar la colaboración intersectorial e incrementar los recursos internos destinados a la salud. Se ha creado un equipo de trabajo para la región a fin de ayudar a los países a promover, analizar y aplicar la estrategia, y a realizar un seguimiento de los resultados.

En una fecha posterior en 2003, en el Comité Regional para el Mediterráneo Oriental, los Ministros de Sanidad y otros delegados aprobaron la «Estrategia Regional para un Desarrollo Sostenible de la Salud y la Reducción de la Pobreza», en la que se propugna una mayor atención a las necesidades sanitarias de los pobres y los grupos vulnerables en los programas de desarrollo. Esta estrategia está en consonancia con la labor realizada sobre macroeconomía y salud y con las actividades encaminadas a alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio en relación con la salud, basadas todas ellas en anteriores iniciativas de fomento del desarrollo sostenible.

Tras participar en la 2ª Consulta sobre Macroeconomía y Salud celebrada en Ginebra en octubre 2003, los países siguen trabajando en la elaboración de planes nacionales de inversión en sanidad. Varios de ellos han establecido ya o están estableciendo comisiones nacionales de macroeconomía y salud para avanzar en los análisis y planificar inversiones en salud con múltiples ministerios e interlocutores. La labor sobre macroeconomía y salud tiene por objeto incorporar un importante componente de salud en varias estrategias de desarrollo, incluidos los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) cuando proceda, así como elaborar mejores instrumentos técnicos para aclarar los vínculos necesarios entre las distintas iniciativas y las políticas nacionales.

Dr. Hussein A. Gezairy
Director Regional de la OMS para la Región del Mediterráneo Oriental

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Colaboración con la sociedad civil en la Conferencia sobre Macroeconomía y Salud de Asia

El objetivo primordial de la primera conferencia internacional de la social civil sobre Macroeconomía y Salud, organizada por la Organización Mundial de la Salud los días 27 y 28 de abril en Colombo (Sri Lanka), fue reiterar el llamamiento en favor de un acceso equitativo a la atención primaria de salud. La conferencia congregó a unos 60 representantes de organizaciones no gubernamentales locales e internacionales (ONG) que realizan actividades en los países de las regiones de Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental de la OMS. Los gobiernos de doce países que se habían comprometido a dar cumplimiento a las recomendaciones de la Comisión sobre Macroeconomía y Salud (CMH) también contaron con representación en la conferencia, en la que se examinó la manera en que las organizaciones de la sociedad civil podrían contribuir, en un marco macroeconómico, a mejorar la salud de los pobres en sus respectivos países.

Pese a que se conoce bien la importancia de las estrategias de atención primaria de salud, las intervenciones técnicas, las medidas de sanidad pública, los imperativos del sistema y el costo de ampliar el acceso, todavía no se ha producido un auténtico cambio para los pobres del mundo. Para hacer frente a esta situación, los participantes examinaron las conclusiones de la Comisión y los enfoques que se están adoptando en los países de la región a modo de seguimiento. Se observó que la sociedad civil ha contribuido en gran medida a situar las cuestiones de la salud y la reducción de la pobreza en un lugar más preeminente del programa internacional. Asimismo, ha respaldado las actividades nacionales destinadas a extender la atención primaria de salud. En la declaración adoptada por unanimidad que se debatió en la reunión de clausura, los asistentes se comprometieron a tomar parte en los procesos nacionales de Macroeconomía y Salud y pidieron a sus gobiernos que velaran por la plena participación de la sociedad civil y las ONG.

Los debates del grupo de trabajo se centraron en la posible contribución de las ONG en cuatro ámbitos: el debate de políticas y la adopción de decisiones; la ampliación del acceso a los servicios sanitarios esenciales para las poblaciones pobres de las zonas rurales y urbanas; el apoyo a las familias que deben hacer frente a gastos sanitarios ruinosos; y el análisis y la planificación estratégica de las cuestiones relativas al enfoque de Macroeconomía y Salud a través de la investigación.

Los participantes señalaron que el papel que desempeña la sociedad civil para reforzar la voluntad política es decisivo, al conseguir una mayor sensibilización acerca de la importancia de la reforma sanitaria y de los sistemas de salud en favor de los pobres para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. Los gobiernos, por su parte, deberían facilitar la participación de la sociedad civil en los mecanismos nacionales de Macroeconomía y Salud y contar con ella en la preparación de los planes de inversión en salud. Las organizaciones de la sociedad civil que trabajan a nivel internacional también deberían ejercer presión para que los donantes presten una mayor y mejor asistencia a los países en desarrollo, instando a la vez para que se agilice el proceso de alivio de la carga de la deuda y se garantice que una parte más importante de los recursos así liberados se destinen a incrementar los gastos en la salud de los pobres.

Las organizaciones de la sociedad civil, con su conocimiento de las deficiencias del funcionamiento de los sistemas de atención sanitaria, deberían establecer relaciones de colaboración con los gobiernos para asistir en la prestación de servicios sanitarios para los pobres de las zonas rurales y urbanas. Las organizaciones de la sociedad civil, gracias al apoyo financiero procedente de fondos públicos y a los incentivos gubernamentales, pueden a menudo subsanar las deficiencias existentes en los sistemas de salud de forma eficaz y rentable.

Las organizaciones de la sociedad civil pueden evitar costos sanitarios desmesurados vigilando el funcionamiento de las instituciones de salud pública para comprobar que la asistencia que prestan a los pobres es eficaz. Asimismo, deberían promover la creación de planes de seguros médicos universales y colaborar con los gobiernos para prevenir que se produzcan casos en que los gastos resulten ruinosos, por ejemplo mediante una educación sanitaria. Por último, los gobiernos habrían de establecer fondos especiales para hacer frente a los gastos exorbitantes de las familias y capacitar a las comunidades para que suministren servicios asequibles para los pobres.

Las organizaciones de la sociedad civil pueden contribuir a la política sanitaria y a las actividades de planificación estratégica mediante su capacidad de investigación, determinando los motivos del acceso insuficiente a los servicios de salud pública y evaluando las repercusiones de las reformas del sector sanitario. Estas asociaciones habrían, además, de ayudar a a establecer un programa de investigación internacional participativo y en favor de los pobres, y los gobiernos deberían apoyarlas en sus esfuerzos por aumentar la capacidad de investigación en salud de los países de renta media y baja.

Para más información, visite la página web de la Conferencia en la siguiente dirección: http://www.who.int/macrohealth/events/civil_society_asia/en/.

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