Macroeconomía y Salud

Boletín de MacroSalud

No 11, noviembre de 2004

Las necesidades en materia de salud y el programa mundial de investigación

Se calcula que el 93% de la carga mundial de mortalidad prevenible se concentra en los países en desarrollo. Sin embargo, en los países industrializados se gasta más de 200 veces más en investigación por año de vida potencial perdido que en el mundo en desarrollo. Como ya es bien sabido, apenas el 10% de los recursos mundiales destinados a investigación en salud se dedica a las enfermedades responsables del 90% de la carga mundial de morbilidad. Esta situación preocupante se conoce como la brecha 10/90, y afortunadamente captó la atención de un amplio abanico de organizaciones, lo que condujo a la creación del Foro Mundial sobre Investigaciones Sanitarias, una fundación internacional en activo desde enero de 1998. El propósito fundamental del Foro Mundial es contribuir a corregir la brecha 10/90. En este sentido, su trabajo se orienta a fomentar que las iniciativas de investigación se centren en las enfermedades que representan la mayor carga mundial de morbilidad, a mejorar la asignación de los fondos de investigación y a facilitar la cooperación entre asociados de ambos sectores, público y privado.

Es innegable que las inversiones mundiales en investigación no abordan satisfactoriamente las cuestiones de salud que más afectan a los países pobres. Una mayor financiación es condición necesaria, pero no suficiente, para mejorar los resultados de salud. Existe, además, la urgente necesidad de elaborar programas nacionales de investigación que aborden las prioridades locales en materia de salud para desarrollar a largo plazo la capacidad investigadora nacional e internacional, y de idear mecanismos que mejoren la coordinación entre las prioridades de investigación y su sostén económico.

Una de las principales razones por las que es de suma importancia colmar la brecha 10/90 está ligada a la relación existente entre salud y desarrollo. Como ha descrito exhaustivamente la Comisión sobre Macroeconomía y Salud (CMS), la salud se relaciona con el desarrollo de diversas formas: la mala salud menoscaba la esperanza de vida y los resultados escolares; reduce las inversiones y su rentabilidad; recorta las inversiones de los padres en sus hijos; incrementa notablemente las desigualdades y la pobreza, y repercute negativamente en la estabilidad social y política. Por consiguiente, la CMS dedica un capítulo entero de su informe a fomentar el conocimiento mundial como un bien público para combatir las enfermedades, y subraya la importancia de la financiación y las alianzas.

Desde la publicación del informe de la CMS, gran número de países han creado comisiones nacionales y han empezado a elaborar sus propios programas de macroeconomía y salud. Los resultados preliminares de muchos de estos países muestran que el trabajo en estas áreas puede ser un poderoso mecanismo para garantizar que el aumento de los fondos destinados a la salud se materialice eficazmente en buenos resultados sanitarios y para priorizar los programas de políticas sanitarias con miras a lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En este sentido, las labores de macroeconomía y salud han apoyado la integración de la investigación sanitaria dirigida a objetivos concretos en los planes nacionales de inversión, así como el fomento de los estudios relacionados con las necesidades específicas de los países, con lo que ha fortalecido la capacidad investigadora nacional. Además, el hecho de que la mayor parte de esta información innovadora sobre salud sea generada por expertos nacionales de confianza sienta una base firme para influir e inspirar la toma de decisiones gubernamentales sobre política sanitaria.

En noviembre de este año, tanto el Foro 8 como la Cumbre Ministerial representarán una oportunidad extraordinaria no sólo de reunir a la comunidad académica y los responsables de políticas, sino también de profundizar en el diálogo sobre esta importante cuestión. Además, sensibilizarán sobre el interés de las labores de macroeconomía y salud en lo tocante a garantizar la eficacia y pertinencia de las inversiones en salud e investigación sanitaria. Confiamos en que esta oportunidad impulse también la idea de que, en lugar de una política mundial de investigación que influya en las prioridades de los países en materia de salud, podemos lograr que sean las necesidades de salud de la población las que orienten el programa mundial de investigación.

Dr. Julio Frenk
Secretario de Salud de México

ATENCIÓN CENTRADA EN LA INVESTIGACIÓN... ATENCIÓN CENTRADA EN LA INVESTIGACIÓN …

Integración de la investigación en salud en la planificación sanitaria: el papel de las comisiones nacionales de Macroeconomía y Salud (MS)

En palabras de Louis J. Currat, consultor de MS, el crecimiento de la investigación en los países de bajos ingresos podría corregir radicalmente la actual situación, en la que unos recursos de por sí insuficientes se invierten de manera ineficiente e ineficaz. Las Comisiones Nacionales de Macroeconomía y Salud están bien situadas para respaldar este empeño.

La Declaración del Milenio de las Naciones Unidas y los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) son probablemente el mejor resumen de las iniciativas emprendidas por la comunidad internacional durante los últimos cuarenta años para abrir una vía al desarrollo sostenible de todos sus miembros, y compendian los grandes logros de este período y los grandes desafíos a los que se enfrenta el mundo de hoy. La lucha contra la pobreza y la enfermedad es uno de los principales ejes de los ODM, junto con la educación, la paridad entre los sexos y el medio ambiente.

El logro de los ODM relacionados con la salud para el año 2015 dependerá de que las inversiones en salud aumenten considerablemente y de que sean mucho más eficientes y eficaces. En efecto, en algunos países de bajos ingresos los presupuestos de salud no sólo son insuficientes para mantener incluso el actual estado de salud de la población, sino que no se gastan de forma eficiente ni eficaz debido a la carencia de información sistemática sobre las instancias sanitarias del país, la carga de morbilidad, los factores determinantes de las enfermedades, la costoeficacia de las estrategias sanitarias vigentes y las actuales inversiones nacionales en el sector de la salud.

Esta dramática situación en la que recursos ya de por sí insuficientes se invierten de manera ineficiente e ineficaz podría mejorar notablemente si en los países de bajos ingresos crecieran la investigación operativa y el acopio sistemático de datos y pruebas científicas. Una mejor información no sólo conduciría a inversiones más eficientes y eficaces en el sector sanitario, sino que serviría para convencer a los ministerios de finanzas y a los donantes de ayuda exterior de que deben incrementar sus inversiones en salud.

Siguiendo la recomendación del Informe 2001 de la CMS, durante los dos últimos años han sido varios los países que han creado una Comisión Nacional de Macroeconomía y Salud, es decir, un órgano responsable de asesorar al Gobierno sobre todas las cuestiones generales de políticas relacionadas con las inversiones en salud e investigación sanitaria, con miras a que la salud pueda contribuir de forma óptima al desarrollo del país. En el futuro, estas Comisiones Nacionales deberían desempeñar un papel crucial en la investigación operativa y en la obtención de información fundamental para mejorar la contribución de la salud al crecimiento económico y combatir la pobreza, en particular en lo que se refiere a las ocho tareas básicas siguientes:

  • movilización de las instituciones sanitarias y económicas en pro de una mejor salud en el país
  • evaluación de los principales problemas de salud del país
  • definición de nuevas metas nacionales para reducir la carga de morbilidad
  • análisis de los principales factores determinantes de enfermedades
  • seguimiento de las actuales estrategias y programas del Gobierno en materia de salud
  • elaboración de estrategias y programas de salud mejorados y más costoeficaces
  • seguimiento de los recursos económicos invertidos actualmente en salud
  • propuestas de futuras inversiones en salud.

Es probable que el cociente beneficio/coste del trabajo de la Comisión Nacional sea muy alto, ya que los costes serán limitados (equivalentes a entre el 1% y el 2% del gasto público en salud), mientras que los beneficios serán muy grandes por el aumento de la eficiencia y la eficacia del gasto total público y privado en salud. Estas iniciativas de las Comisiones Nacionales también contribuirían en gran medida a definir el programa internacional de investigación sanitaria, compuesto por proyectos de investigación que se emprenderían de forma más eficiente y eficaz a nivel mundial, ya que requieren la colaboración internacional.

Louis J. Currat, economista, consultor de la unidad Coordinación del Apoyo en materia de Macroeconomía y Salud de la OMS y ex Secretario Ejecutivo del Foro Mundial sobre Investigaciones Sanitarias

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