Paludismo

Eliminación del paludismo - panorama general

La eliminación del paludismo es la interrupción de la transmisión local del paludismo a través de los mosquitos, es decir, la reducción a cero de la incidencia de la infección palúdica en una zona geográfica determinada. Desde la perspectiva de un país, la eliminación del paludismo es el objetivo último de la lucha contra esa enfermedad. Tras la eliminación, es necesario adoptar una serie de medidas permanentes para prevenir la reaparición de la transmisión.

La erradicación del paludismo se define como la reducción permanente a cero de la incidencia mundial del paludismo causado por una especie de parásito concreta.

En la actualidad, la OMS ha clasificado en fase de eliminación del paludismo a 10 de los 99 países donde actualmente se da la transmisión de la enfermedad. Dichos países son: Arabia Saudita, Argelia, Azerbaiyán, Irán, Kirguistán, República de Corea, República Dominicana, Sri Lanka, Tayikistán, Turquía y Uzbekistán. Diez países se hallan en fase de preeliminación, y otros cinco están trabajando para prevenir la reintroducción de la enfermedad. En los últimos años, la OMS ha certificado la eliminación del paludismo en cuatro países: Emiratos Árabes Unidos (2007), Marruecos (2010), Turkmenistán (2010) y Armenia (2011).

El compromiso político constante, recursos suficientes y asociaciones eficaces constituyen elementos fundamentales para el éxito de los programas de eliminación del paludismo.

Hacia la eliminación del paludismo

El camino hacia la eliminación del paludismo consta de cuatro fases programáticas:

  • el control;
  • la fase de preeliminación;
  • la eliminación; y
  • la prevención de la reintroducción.

Cada una de las fases viene definida por una serie de intervenciones programáticas que son necesarias para la prevención, el tratamiento, la vigilancia, el seguimiento y la evaluación, y el fortalecimiento de los sistemas de salud.

Todos los años, el Informe mundial sobre el paludismo incluye una clasificación actualizada de países en función de la fase de eliminación en que se encuentren. La progresión entre fases viene determinada por una serie de criterios programáticos y epidemiológicos, y los países pueden adoptar una estrategia de eliminación en varias fases, bien por especies de parásitos o por zona geográfica.

El paso de la fase de control a la de eliminación supone una puesta al día de las estrategias. El principal objetivo del control del paludismo consiste en reducir los casos y las muertes por esa enfermedad proporcionando acceso a métodos de prevención, pruebas de diagnóstico y tratamiento a toda la población en riesgo.

Esencial el compromiso político y económico

Una vez en la fase de eliminación, el paludismo deja de considerarse un problema importante de salud pública y los programas pasan a centrarse más en reducir la transmisión del paludismo en unas cuantas regiones específicas. En esta etapa, las intervenciones se centran en la detección de todos los casos de paludismo, la prevención de la transmisión continua, la eliminación de los focos de paludismo y el tratamiento de los casos importados.

Para reducir al mínimo el período de operaciones intensivas sobre el terreno, la eliminación del paludismo suele abordarse como un programa de duración limitada. Incluso en los entornos operativos más idóneos, debe transcurrir un período mínimo de 8 a 10 años para lograr la eliminación en una zona cualquiera donde actualmente exista transmisión. La importación del paludismo a través de viajeros internacionales y la frecuente reducción del apoyo político a los esfuerzos cuando un programa arroja resultados positivos comportan el riesgo de que reaparezca la transmisión. Resulta esencial obtener el compromiso político y económico para mantener una zona libre de paludismo; de no ser así, se resentirá no solo la salud pública sino también la economía a causa del descenso del turismo y las inversiones comerciales.

Registro oficial de países exentos de paludismo

Desde los primeros años sesenta, la OMS lleva un registro oficial de zonas donde se ha conseguido eliminar el paludismo. También elabora una lista complementaria en la que figuran los países donde nunca ha habido paludismo o desapareció años o décadas atrás y, por tanto, no se necesitaría la certificación de que se ha eliminado el paludismo. La OMS publicó la primera lista complementaria, que contenía 23 países, en 1963. La última se publicó en el Informe mundial sobre el paludismo de 2012 y estaba compuesta por 62 países.

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