La resistencia a los insecticidas
A lo largo de los últimos 10 años se han logrado avances sin precedentes en la prevención y el control del paludismo. En buena parte, ello ha sido posible gracias a la ampliación considerable de las intervenciones de lucha antivectorial en todo el mundo y, en particular, en el África subsahariana. Sin embargo, la aparición de resistencias a los medicamentos antipalúdicos entre los plasmodios y la resistencia de los mosquitos anofelinos a los insecticidas están empezando a poner en peligro estos frágiles logros.
Si no se pone remedio, la resistencia a los insecticidas podría desencadenar un aumento sustancial de la incidencia del paludismo y la mortalidad por esa enfermedad. Todas las personas e instituciones que luchan contra el paludismo en el mundo debe tomar medidas urgentes para evitar un aumento de estas resistencia y para que las intervenciones de lucha antivectorial aplicadas actualmente continúen siendo eficaces.
La resistencia a los insecticidas ya está muy extendida
Se han encontrado resistencias a las cuatro clases de insecticidas recomendados para luchar contra las principales especies de vectores que transmiten el paludismo. Desde 2010, 60 países han detectado resistencias a, como mínimo, una clase de insecticidas, y 49 de ellos han notificado resistencias a dos o más clases. Sin embargo, se desconoce la magnitud exacta del problema, debido a que:
- muchos países no realizan el adecuado seguimiento sistemático de las resistencias en los vectores locales, y
- a menudo, los datos de seguimiento no se notifican con la suficiente rapidez.
Un plan de acción mundial
El Plan mundial para el manejo de la resistencia a insecticidas en los vectores de malaria (GPIRM) publicado por la OMS en mayo de 2012 está dirigido a todas las personas e instituciones que luchan contra la enfermedad. Además, este plan incluye recomendaciones técnicas pormenorizadas para evitar la resistencia a los insecticidas en distintos contextos.
Este plan prevé las siguientes medidas básicas:
- planificar y aplicar estrategias de gestión de la resistencia a los insecticidas en países con paludismo endémico;
- tratar de garantizar un seguimiento entomológico y de las resistencias adecuado y oportuno, así como una gestión eficaz de los datos;
- crear instrumentos innovadores de lucha antivectorial;
- subsanar lagunas en los conocimientos sobre los mecanismos de la resistencia a los insecticidas y sobre los efectos de los enfoques actuales de gestión a la resistencia de los insecticidas, y
- implantar los mecanismos necesarios (asesoramiento, recursos humanos y económicos).
Nuevas medidas que deben aplicar urgentemente
Por el momento, pocos países aplican este Plan Mundial, en parte debido a una grave falta de financiación, recursos humanos e infraestructuras. Recientemente se llevó a cabo un análisis de la situación para evaluar los progresos realizados y las dificultades encontradas en la aplicación del Plan, en el que se determinaron las principales medidas que se deben aplicar para evitar la aparición de resistencias a los insecticidas a nivel mundial.
La OMS continúa trabajando con los gobiernos de los países donde el paludismo es endémico, las organizaciones donantes, los órganos del sistema de las Naciones Unidas y los asociados de los ámbitos de la investigación y la industria para aplicar los cinco pilares que integran la estrategia establecida en el Plan Mundial, entre ellos la colaboración para desarrollar herramientas y medios innovadores de lucha antivectorial.
Los países donde el paludismo es endémico deberían elaborar y aplicar estrategias integrales para la gestión de las resistencias a los insecticidas y garantizar sin demora la vigilancia entomológica y el seguimiento de tales resistencias.
Base de datos mundial de la OMS sobre resistencia a los insecticidas
En esta base de datos se recoge información sobre la sensibilidad de los mosquitos anofelinos a los insecticidas en los países donde el paludismo es endémico. Se trata de la base de datos actualizada más amplia con datos procedentes de bioanálisis realizados con insecticidas. Estos datos se revisan y normalizan para poder realizar los análisis, y se utilizan para elaborar y aplicar las políticas nacionales y mundiales de lucha antivectorial.