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Todos los caminos llevan a la cobertura sanitaria universal

Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS

Comentario
17 de julio de 2017

Todos los caminos llevan a la cobertura sanitaria universal, y esta es nuestra principal prioridad en la OMS. En mi opinión, la cuestión fundamental de la cobertura sanitaria universal es de carácter ético. ¿Queremos que nuestros conciudadanos mueran porque son pobres? ¿O que millones de familias caigan en la pobreza por hacer frente a gastos sanitarios catastróficos debido a que carecen de protección contra los riesgos financieros? La cobertura sanitaria universal es un derecho humano.

Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS
Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS
OMS

Al menos 400 millones de personas carecen de acceso a los servicios sanitarios básicos1, y el 40% de la población mundial no tiene protección social2. Piensen en la realidad humana que se esconde tras estas cifras: la madre joven que muere en el parto en un Estado frágil porque carece de acceso a la asistencia sanitaria; un niño pequeño que deja la escuela debido al empobrecimiento de su familia provocado por los gastos sanitarios; y un adulto que vive en una zona urbana deprimida de un país de ingresos medianos que padece una enfermedad crónica no transmisible y no obtiene tratamiento.

Sé por experiencia propia que todos los países pueden instaurar la cobertura sanitaria universal, incluidas las intervenciones fundamentales de salud pública. El artículo sobre esta cuestión publicado en The Lancet Global Health por Karin Stenberg y otros3 muestra que, incluso con bajos niveles de ingresos, los países pueden realizar progresos. Muchos países con diferentes grados de desarrollo económico han instaurado la cobertura sanitaria universal, lo que evidencia que se trata de un desafío más político que económico.

El mundo ha acordado instaurar la cobertura sanitaria universal. La meta 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) consiste en lograr, de aquí a 2030, la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos. ¿Cómo debe la OMS ayudar a los países a lograr la cobertura sanitaria universal?

La cobertura sanitaria universal es, en última instancia, una opción política. Su implantación es responsabilidad de cada país y gobierno nacional. Los países tienen necesidades particulares, y la movilización de recursos nacionales irá determinada por negociaciones políticas adaptadas a cada situación. La OMS promoverá la colaboración proactiva y la movilización entre las estructuras y políticas mundiales, regionales y nacionales y entre los dirigentes, incluidos los Jefes de Estado y los parlamentos nacionales.

«La cobertura sanitaria universal es, en última instancia, una opción política. Su implantación es responsabilidad de cada país y gobierno nacional».

Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS

Los países también necesitarán saber en qué punto se encuentran en relación con la cobertura sanitaria universal en comparación con los demás países. La OMS creará un sistema de medición basado en los indicadores de la meta 3.8 de los ODS para establecer una comparación entre los países al respecto.

Más allá de las comparaciones, los países extraen enseñanzas de los demás países, especialmente de aquellos que en su opinión tienen contextos políticos o económicos similares. La OMS documentará las prácticas óptimas en materia de cobertura sanitaria universal a nivel de los países. Algunos países tal vez estén más avanzados en materia de cobertura de servicios de calidad, mientras que otros tal vez estén en una mejor situación en el ámbito de la protección financiera.

En lo que respecta a la cobertura de los servicios, los países pueden dar prioridad a una categoría (por ejemplo, salud reproductiva, materna e infantil), mientras que otros pueden estar más avanzados con respecto a las enfermedades no transmisibles o la salud mental. Aunque los países toman caminos diferentes recurriendo a proveedores públicos o privados, siempre se tendrá que financiar con fondos públicos la protección social de los pobres para aumentar la equidad y no dejar a nadie atrás.

Una vez obtenidas estas enseñanzas, los países pueden solicitar asistencia técnica. La OMS debería estar preparada para brindar asistencia técnica a los países en función de sus necesidades específicas y en relación con todos los ODS. La Organización debe esforzarse por mantener los recientes éxitos en ámbitos como el de la poliomielitis, el VIH/sida, las enfermedades tropicales desatendidas y la salud materna e infantil, y apoyarse en dichos éxitos para seguir avanzando.

Dado que el acceso a medicamentos, vacunas y medios de diagnóstico apropiados es un componente importante de la cobertura sanitaria universal, las actividades de la OMS relativas al procedimiento acelerado de precalificación de vacunas y a la elaboración de listas de medicamentos y medios de diagnóstico esenciales son importantes. Por otro lado, la cobertura sanitaria universal incluye no solo la asistencia sanitaria, sino también la promoción y prevención de la salud y un enfoque más amplio de la salud pública. El establecimiento de una plataforma sólida de atención primaria de la salud y la participación de la comunidad en el sistema de salud son los cimientos sobre los que descansa la cobertura sanitaria universal.

La cobertura sanitaria universal y las emergencias sanitarias van de la mano: son las dos caras de una misma moneda. El fortalecimiento de los sistemas de salud es la mejor forma de protegerse contra las crisis sanitarias. Los brotes son inevitables, no así las epidemias. Contar con sistemas sanitarios sólidos es nuestra mejor defensa para impedir que los brotes de enfermedades se transformen en epidemias. La OMS seguirá aplicando el Reglamento Sanitario Universal y realizando evaluaciones conjuntas con los países, de las que 70 se completarán para finales de 2017.

El logro de la cobertura sanitaria universal requerirá innovación. Por otro lado, solo se puede gestionar aquello que es medido, por lo que los datos son importantes. Sobre la base de las pruebas y los datos, la OMS hará un seguimiento de los progresos realizados respecto del modo en que el mundo está cumpliendo los indicadores de los ODS relacionados con la salud. La cobertura sanitaria universal no es un fin en sí misma: su objetivo es mejorar los demás ODS relacionados con la salud.

Estamos ante una oportunidad sin precedentes de realizar una mejora transformativa en el mundo de la salud. Aprovechemos esta oportunidad transformativa en el próximo periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2017 para hacer que la cobertura sanitaria universal sea una realidad para muchas más personas.


Comentario publicado originalmente en The Lancet.


1 OMS/Banco Mundial. Un nuevo informe revela que 400 millones de personas carecen de acceso a los servicios sanitarios básicos. http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2015/uhc-report/es/(consultado el 12 de julio de 2017).

2 Organización Internacional del Trabajo. La crisis de la protección sanitaria deja a casi el 40% de la población mundial sin cobertura. http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_326257/lang--es/index.htm (consultado el 12 de julio de 2017).

3 Stenberg K, Hanssen O, Tan-Torres Edejer T, et al. Financing transformative health systems towards achievement of the health Sustainable Development Goals: a model for projected resource needs in 67 lowincome and middle-income countries. Lancet Glob Health 2017; 7. http://dx.doi.org/10.1016/S2214-109X(17)30263-2.