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¿Cómo detener la resistencia a los antibióticos? Siga las recomendaciones de la OMS

Marc Sprenger, Director de la secretaría para la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos de la OMS

Comentario
20 de noviembre de 2015

En nuestros días, si contrae usted una infección bacteriana –incluso una infección grave que requiera hospitalización– lo más probable es que confíe en el poder curativo de los antibióticos.

Mis padres conocieron tiempos bien distintos. A los tres años enfermé gravemente de tuberculosis. No puedo ni imaginar la angustia que debieron de pasar. Tuve que estar ingresado un año entero; probablemente me habría muerto si no fuera porque acaban de sacar una nueva forma de tratamiento que combinaba tres antibióticos. Yo fui uno de los primeros pacientes en recibirlo en Europa.

Marc Sprenger, Director de la secretaría para la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos de la OMS
Marc Sprenger, Director de la secretaría para la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos de la OMS

La introducción de los antibióticos marcó el inicio de una nueva era en el campo de la medicina. Ahora, sin embargo, me temo que estamos retrocediendo, volviendo atrás a ese mundo que conocieron mis padres, en el que las infecciones a menudo tenían un desenlace mortal porque no se disponía de tratamientos específicos para combatirlas.

Muchas de esas infecciones se están volviendo rápidamente resistentes a fármacos capaces de salvar vidas. Esta evolución puede atribuirse, hasta cierto punto, a la biología. Es inevitable que los medicamentos vayan perdiendo con el tiempo su capacidad para matar bacterias patógenas. Esto se debe a que las bacterias, por motivos de selección natural y adaptación genética, tienden a volverse más resistentes a los antibióticos.

Sin embargo, ese proceso se está acelerando de forma exponencial debido a que los antibióticos se utilizan en exceso y a menudo en contextos equivocados. Debemos frenar el desarrollo y la propagación de esta resistencia para así asegurar que los antibióticos actualmente a nuestra disposición sigan siendo eficaces durante el mayor tiempo posible. Urge también asignar más recursos a la investigación y el desarrollo de antibióticos nuevos.

Medidas recomendadas por la OMS:

Médicos, enfermeros, veterinarios y otros trabajadores de la salud

No recete ni dispense antibióticos a menos que sean realmente necesarios, y una vez adoptadas todas las medidas posibles para averiguar y confirmar qué antibiótico debe recibir su paciente, o el animal al que está tratando. Se calcula que actualmente en la mitad de los casos los antibióticos se recetan para afecciones de origen viral, para las que carecen de eficacia. También puede usted mejorar la prevención asegurándose, antes de nada, de tener las manos limpias y de trabajar con instrumentos y en entornos higiénicos, y administrando vacunas cuando proceda.

«El proceso de desarrollo de resistencia se está acelerado de forma exponencial debido a que los antibióticos se utilizan en exceso y a menudo en contextos equivocados.»

Marc Sprenger, Director de la secretaría para la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos de la OMS

Usuarios de los servicios de atención sanitaria

Solo tome antibióticos si le han sido recetados por un profesional de la salud debidamente cualificado, pero tampoco tenga reparos en preguntar por ellos si realmente cree necesitarlos. Si toma antibióticos, complete siempre el tratamiento, aunque se sienta usted mejor: interrumpir los tratamientos antes de tiempo propicia el desarrollo de bacterias farmacorresistentes.

Agricultores y demás trabajadores del sector agrícola

Asegúrese de que los antibióticos administrados a los animales se utilicen únicamente para el control o el tratamiento de enfermedades infecciosas y bajo supervisión veterinaria. El uso indebido de antibióticos en la ganadería, la acuicultura o el crecimiento de cultivos es uno de los principales factores que favorecen la resistencia a los antibióticos y su propagación al medio ambiente, la cadena alimentaria y los seres humanos. Mantener las instalaciones limpias y sin hacinamiento y vacunar al ganado puede reducir la necesidad de utilizar antibióticos.

Instancias gubernamentales

Es primordial contar con sólidos planes de acción nacionales para el control de la resistencia a los antibióticos. También son esenciales las siguientes medidas: mejorar la vigilancia de las infecciones resistentes a los antibióticos; regular el uso adecuado de medicamentos de calidad e informar al público sobre los peligros que conlleva un uso excesivo de estos fármacos.

Organizaciones de ayuda al desarrollo

En comparación con las poblaciones de las naciones industrializadas, las personas que viven en países de bajos ingresos no disfrutan de un acceso equitativo a los antibióticos. Los países que buscan la ayuda de donantes para fortalecer sus sistemas de salud necesitan orientación para asegurar que los antibióticos sean asequibles, estén al alcance de las personas que realmente los necesitan y se utilicen de forma responsable.

Industria farmacéutica

La industria farmacéutica debe acelerar e intensificar sus esfuerzos para investigar y desarrollar nuevos antibióticos, aunque también debemos aplicar nuevas estrategias para estimular las actividades pertinentes de I+D. Muchos hablan de «gran vacío» para referirse a la falta de descubrimientos importantes desde finales de la década de 1980. La carrera entre el desarrollo de nuevos fármacos y la evolución bacteriana ya está en pleno curso.

Seguramente no esté de más incentivar el desarrollo de nuevos antibióticos. Empezamos a observar, no obstante, algunas tendencias alentadoras.

Así por ejemplo, la Unión Europea, el Reino Unido, los Estados Unidos de América y el Canadá, con ánimo de llenar esta laguna de conocimientos, han puesto en marcha proyectos basados en la financiación directa de estudios de investigación básica y clínica; han empezado a colaborar con diversas empresas farmacéuticas; y están ofreciendo premios pecuniarios para el desarrollo de nuevos medios diagnósticos que permitan hacer un uso más responsable de los antibióticos.

Pero es evidente que necesitamos un nuevo enfoque de carácter más universal. El plan de acción mundial de la OMS sobre la resistencia a los antimicrobianos apuesta por la creación de nuevos lazos de asociación para fomentar el desarrollo de antibióticos. La OMS y la Iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Desatendidas han emprendido juntas la creación de un marco mundial de investigación y desarrollo que colaborará estrechamente con la industria farmacéutica, las universidades, la sociedad civil y las instancias sanitarias del mundo entero. Esta alianza también velará por que los nuevos fármacos estén disponibles para todos y tratará de garantizar que la necesidad de conservación de los nuevos antibióticos pase a considerarse parte integrante del proceso de desarrollo.

Sin un sistema innovador para el uso de los antibióticos, volveremos a repetir los mismos errores en nuestros esfuerzos por sacar el máximo provecho posible de uno de los mayores descubrimientos científicos jamás vistos.

No hay tiempo que perder.


Nota:

Los datos recientes indican que las tandas más cortas de tratamiento antibiótico pueden ser eficaces contra algunas infecciones y que, además, pueden ayudar a reducir la exposición de las bacterias a los antibióticos y retrasar así la aparición de resistencias. La OMS está actualizando sus directrices sobre la prescripción adecuada de antibióticos. Es importante que siga siempre los consejos de los profesionales sanitarios cualificados que le atienden.