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Salud mental en las emergencias

Nota descriptiva N°383
Noviembre de 2013


Datos y cifras

  • Durante y después de situaciones de emergencia aumentan las probabilidades de padecer una serie de problemas de salud mental.
  • Los niños, incluidos los adolescentes, las personas en estado de salud vulnerable, entre ellas las embarazadas y los ancianos de salud delicada, así como las personas expuestas al riesgo de discriminación, son quienes con más probabilidades necesitarán atención especial en situaciones de crisis.
  • Las personas que se sienten seguras, relacionadas, calmas y esperanzadas; que tienen acceso a servicios de asistencia social, física y emocional; y encuentran los medios para bastarse por sí mismas tras un desastre, tendrán mejores posibilidades, a largo plazo, de recuperarse de los problemas de salud mental.
  • Las principales características del sufrimiento incluyen síntomas físicos tales como cefalea, fatiga, inapetencia o dolores; congoja y llanto; insomnio y pesadillas; culpabilidad del superviviente; desorientación y confusión.
  • La OMS y los asociados han desarrollado una pirámide de intervención, que incluye desde medidas y servicios básicos hasta servicios altamente especializados, con miras a ayudar a los países a compatibilizar las estrategias de respuesta con las necesidades de la comunidad y los conocimientos técnicos adecuados.
  • La mayor parte de las personas se recuperarán con el tiempo si consiguen satisfacer sus necesidades básicas y obtener apoyo cuando lo necesiten.

Antecedentes

Durante y después de situaciones de emergencia aumentan las probabilidades de padecer una serie de problemas de salud mental.

Algunas personas desarrollan nuevos trastornos mentales después de una emergencia, mientras que otras experimentan sufrimiento psicológico. Las que ya padecían trastornos mentales suelen necesitar más apoyo que antes.

Los primeros auxilios psicológicos recomendados por la OMS incluyen asistencia humanitaria, de apoyo y práctica a las personas sufrientes tras situaciones de crisis. Esa asistencia se proporcionará de forma tal que respete su dignidad y cultura, y también sus capacidades. Abarcará la asistencia tanto social como psicológica.

Las personas con problemas de salud específicos y urgentes deben poder recibir asistencia psicológica y psiquiátrica dispensada con la supervisión de profesionales de salud mental en el marco de la respuesta sanitaria.

Efectos de las emergencias

Algunos problemas son consecuencia de la emergencia; algunos de la respuesta a la situación; y otros son preexistentes o más graves.

  • Problemas sociales importantes:
    • causados por la emergencia: separación de la familia, inseguridad, discriminación, pérdida de medios de subsistencia y descomposición del tejido social de la vida cotidiana, disminución de la confianza y los recursos;
    • causados por la respuesta humanitaria: hacinamiento, falta de privacidad en los campamentos, pérdida del apoyo comunitario o tradicional;
    • preexistentes: pertenencia a un grupo marginado.
  • Problemas de carácter más psicológico:
    • preexistentes: personas con depresión, alcoholismo o trastornos mentales graves, entre ellos la esquizofrenia;
    • causados por la emergencia: penurias, sufrimientos, consumo abusivo de alcohol y sustancias, depresión y angustia, incluido el trastorno de estrés postraumático;
    • causados por la respuesta humanitaria: angustia debida a la falta de información acerca de la distribución de alimentos o de la manera de obtener otros servicios básicos.

Síntomas del sufrimiento

Algunas formas comunes en que las personas muestran su sufrimiento como reacción ante una crisis son:

  • síntomas físicos: cefalea, fatiga, inapetencia, dolores;
  • llanto, tristeza, congoja;
  • ansiedad, temor;
  • estado de alerta, o nerviosismo;
  • insomnio, pesadillas;
  • irritabilidad, enfado;
  • culpabilidad, vergüenza (sentimiento de culpa del superviviente);
  • confusión, aturdimiento;
  • retraimiento o abulia (inmovilidad);
  • desorientación (no conoce su nombre ni su procedencia);
  • imposibilidad de ocuparse de sí mismas o de sus hijos.

No todas las personas que atraviesan una crisis necesitarán o querrán asistencia.

La mayoría de las personas se recuperarán satisfactoriamente con el tiempo si consiguen satisfacer sus necesidades básicas, hallar los medios para volver a la normalidad y obtener algún apoyo cuando lo necesiten.

¿Quiénes corren mayor riesgo?

Las personas que con mayores probabilidades requerirán atención especial en situaciones de crisis son:

  • Los niños, incluidos los adolescentes, especialmente los que están separados de sus cuidores. Los niños necesitan protección contra el abuso y la explotación, y ayuda para satisfacer sus necesidades básicas. En general, los niños sobrellevan mejor estas situaciones si están acompañados por un adulto estable y sereno.
  • Las personas con trastornos de salud o discapacidades, las embarazadas y los ancianos debilitados, que deben protegerse de abusos y encontrar un lugar seguro y ayuda para satisfacer sus necesidades básicas. Es preciso identificar las necesidades sanitarias especiales de eso grupos, por ejemplo, medicamentos o atención, a fin de evaluarlas y ayudarlos a acceder a los servicios pertinentes.
  • Las personas en riesgo de discriminación o violencia, por ejemplo las mujeres o las personas de origen étnico marginado, pueden necesitar protección especial para preservar su seguridad. Esos grupos se benefician de la información sobre asistencia específica, que les ayuda a contactar con los servicios disponibles.

Respuesta comunitaria eficaz

  • Los datos y la experiencia revelan que las personas que se sienten seguras, relacionadas, calmas y esperanzadas; que tienen acceso a la asistencia social, física y emocional y hallan los medios para bastarse por sí mismas después de un desastre tendrán más probabilidades, a largo plazo, de recuperase de los problemas de salud mental.
  • La OMS y sus asociados han desarrollado una pirámide de intervención que incluye desde medidas y servicios básicos hasta servicios altamente especializados, con miras a ayudar a los países a compatibilizar las estrategias de respuesta con las necesidades de la comunidad y los conocimientos técnicos adecuados. Por ejemplo, los servicios clínicos de salud mental en la cúspide de la pirámide se deberían prestar con la supervisión de especialistas en salud mental tales como personal de enfermería psiquiátrica, psicólogos o psiquiatras.
  • El personal que actúa sobre el terreno, en particular los profesionales sanitarios, docentes o voluntarios capacitados, pueden dispensar los primeros auxilios psicológicos, y no siempre se necesitan profesionales de salud mental.
  • Las personas angustiadas pueden beneficiarse del apoyo psicológico durante una emergencia o inmediatamente después de que haya ocurrido.

Mirando al futuro: las emergencias pueden contribuir a crear mejores sistemas de salud mental

A pesar del carácter trágico de las situaciones de emergencia, muchos países las han aprovechado para crear mejores sistemas de salud mental. El repentino aumento de la ayuda de donantes internacionales y la creciente atención prestada a las cuestiones relativas a salud mental generan oportunidades para mejorar la atención de salud mental.

Ejemplos de progresos

  • A raíz del tsunami de 2004, los servicios de salud mental de la provincia de Aceh (Indonesia) que consistían en un único hospital, se convirtieron en un sistema orgánico de atención centrada en torno a los servicios de atención primaria de salud y apoyados por los servicios de atención secundaria a través de los hospitales generales.
  • El flujo de iraquíes desplazados hacia Jordania propició el establecimiento de dispensarios de salud mental comunitarios piloto. El éxito de esos dispensarios impulsó reforma más amplia en todo el país.
  • Sri Lanka pudo aprovechar los recursos que llegaron al país tras el tsunami de 2004 para avanzar en el desarrollo de sus servicios de salud mental. En la actualidad, ese sistema de salud mental comunitario abarca la mayor parte del país.

Gracias a esas y otras experiencias realizadas en todo el mundo sabemos que es posible desarrollar sistemas de salud mental en el contexto de emergencias.

Respuesta de la OMS

La OMS congrega a expertos mundiales, recopila y analiza información sanitaria para establecer prioridades, proporciona asesoramiento y elabora guías prácticas con el fin de ayudar a los países y comunidades a prepararse para ese desafío sanitario y darle respuesta.

Asimismo, expertos de la OMS prestan asesoramiento técnico durante y después de situaciones crisis a países que lo solicitan, para ayudarlos a responder ante esas situaciones y desarrollar las actividades de recuperación.

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