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Enfermedad por virus de Marburgo

Nota descriptiva
Octubre de 2017


Datos y cifras

  • La enfermedad por virus de Marburgo (EVM), antes denominada fiebre hemorrágica de Marburgo, es una enfermedad grave, a menudo mortal.
  • Se considera que los huéspedes naturales del virus de Marburgo son los murciélagos de la fruta Rousettus aegyptiacus, de la familia Pteropodidae. El virus de Marburgo se transmite de los murciélagos de la fruta a los seres humanos, y se propaga entre estos por transmisión de persona a persona.
  • El virus de Marburgo causa en el ser humano una fiebre hemorrágica grave.
  • La tasa de letalidad media de la EVM oscila en torno al 50%. Las tasas de letalidad de los últimos brotes de EVM han oscilado entre el 24% y el 88% en función de la cepa del virus y del tratamiento de los casos.
  • La participación de la comunidad es fundamental para controlar los brotes. Dicho control se basa en la aplicación de varias medidas relacionadas con el tratamiento de los casos, la prevención y el control de la infección, la vigilancia y el rastreo de los contactos, la calidad de los servicios de laboratorio, la seguridad de las inhumaciones y la movilización social.
  • La administración rápida de tratamiento sintomático y rehidratación mejoran la supervivencia. No hay ningún tratamiento de eficacia demostrada para neutralizar el virus, pero hay varios tratamientos hematológicos, inmunológicos y farmacológicos en fase de desarrollo.

El virus de Marburgo es el agente causal de la enfermedad por virus de Marburgo (EVM), cuya tasa de letalidad puede llegar al 88%. La EVM se identificó por vez primera en 1967 tras brotes simultáneos en Marburgo y Frankfurt (Alemania) y en Belgrado (Serbia).

Los virus de Marburgo y del Ebola son miembros de la familia Filoviridae (filovirus). Aunque son causadas por virus diferentes, las dos enfermedades son similares desde el punto de vista clínico. Ambas son raras, pero pueden ocasionar brotes dramáticos con elevadas tasas de letalidad.

Dos grandes brotes que ocurrieron simultáneamente en Marburgo y Frankfurt (Alemania) y en Belgrado (Serbia) en 1967 llevaron a la identificación de la enfermedad por vez primera. El brote se asoció a trabajos de laboratorio con monos verdes africanos (Cercopithecus aethiops) importados de Uganda. Posteriormente se han notificado brotes y casos esporádicos en Angola, Kenya, la República Democrática del Congo, Sudáfrica (en una persona que había viajado recientemente a Zimbabwe) y Uganda. En 2008 se notificaron dos casos independientes en viajeros que había visitado en Uganda una cueva habitada por colonias de murciélagos Rousettus.

Transmisión

Inicialmente, la infección humana por EVM se debe a la exposición prolongada a minas o cuevas habitadas por colonias de murciélagos Rousettus.

La transmisión se hace sobre todo de persona a persona por contacto directo (a través de piel lesionada o de las membranas mucosas) con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas, así como con superficies y materiales (como ropa personal y de cama) contaminados con dichos fluidos.

Se han descrito casos de transmisión al personal sanitario que atiende a los pacientes EVM presunta o confirmada a través del contacto estrecho sin precauciones adecuadas de control de la infección. La transmisión por equipo de inyección contaminado o por pinchazos con agujas se asocia a una mayor gravedad de la enfermedad, deterioro rápido y, posiblemente, mayor tasa de letalidad.

Las ceremonias funerarias en que los dolientes tienen contacto directo con el cuerpo del difunto pueden desempeñar un papel importante en la transmisión del virus de Marburgo.

La infectividad persiste mientras haya virus en la sangre.

Transmisión sexual

La transmisión del virus a través del semen infectado está documentada hasta 7 semanas después de la recuperación clínica. Son necesarias más investigaciones y más datos de vigilancia sobre el riesgo de transmisión sexual, y en particular sobre la prevalencia de virus viables y transmisibles en el semen a lo largo del tiempo. Mientras tanto, y de acuerdo con los datos disponibles, la OMS recomienda:

  • Que todos los supervivientes a la EVM y sus parejas sean asesorados sobre las prácticas sexuales seguras hasta que el semen dé negativo dos veces para el virus.
  • Que todos los supervivientes dispongan de preservativos.
  • Que los hombres que hayan padecido EVM sean incluidos en programas de análisis del semen después del alta, empezando por recibir asesoramiento y, una vez que estén preparados física y mentalmente, sometiéndose a análisis del semen en los 3 meses siguientes al inicio de la enfermedad.
  • Que los supervivientes y sus parejas:
    • se abstengan de toda actividad sexual, o
    • utilicen preservativos de forma correcta y sistemática hasta que el semen dé dos veces negativo para el virus de Marburgo.
  • Una vez que las pruebas hayan dado negativo, se puede reanudar la actividad sexual con un riesgo mínimo de transmisión del virus de Marburgo.
  • Los hombres que hayan padecido EVM deben tener prácticas sexuales seguras durante 12 meses contados desde el inicio de los síntomas, o hasta que el semen dé dos veces negativo para el virus de Marburgo.
  • Mientras no se obtengan los dos análisis negativos, los supervivientes deben observar una buena higiene personal y de las manos, lavándose bien con agua y jabón inmediatamente después de cualquier contacto físico con semen, incluso en caso de masturbación. Durante este periodo, los preservativos deben manipularse con cautela y desecharse en condiciones seguras, a fin de evitar el contacto con el semen.
  • Todos los supervivientes, sus parejas y familiares deben ser tratados con respecto, dignidad y compasión.

Síntomas de la EVM

El periodo de incubación (intervalo entre la infección y la aparición de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días.

La enfermedad causada por el virus de Marburgo empieza bruscamente, con fiebre elevada, cefalea intensa y gran malestar. Los dolores musculares son frecuentes. Al tercer día puede aparecer diarrea acuosa intensa, dolor y cólicos abdominales, náuseas y vómitos. La diarrea puede persistir una semana. En esta fase los pacientes tienen un aspecto que se ha descrito como "de fantasmas", con hundimiento de los ojos, rostro inexpresivo y aletargamiento extremo. En el brote europeo de 1967 la mayoría de los pacientes presentaron una erupción cutánea no pruriginosa 2 a 7 días después del inicio de los síntomas.

Muchos pacientes tienen manifestaciones hemorrágicas graves a los 5 a 7 días, y los casos mortales suelen presentar alguna forma de hemorragia, a menudo en múltiples órganos. La presencia de sangre fresca en los vómitos y las heces suele acompañarse de sangrado por la nariz, encías y vagina. El sangrado espontáneo en los lugares de venopunción (para administración intravenosa de líquidos o extracción de muestras de sangre) puede ser especialmente problemático. Durante la fase grave de la enfermedad los pacientes tienen fiebre elevada persistente. La afectación del sistema nervioso central puede producir confusión, irritabilidad y agresividad. Ocasionalmente se han descrito casos de orquitis (inflamación de uno o ambos testículos) en la fase tardía de la enfermedad (15 días).

En los casos mortales el óbito suele producirse a los 8 a 9 días del inicio de los síntomas, generalmente precedido de grandes pérdidas de sangre y choque.

Persistencia del virus en convalecientes de EVM

Se sabe que el virus de Marburgo persiste en órganos inmunoprivilegiados, como los testículos o el ojo, en algunos casos convalecientes.

  • En mujeres infectadas durante el embarazo, el virus persiste en la placenta, el líquido amniótico y el feto.
  • En mujeres infectadas durante la lactancia, el virus puede persistir en la leche materna.

La recidiva sintomática en ausencia de reinfección es rara, pero está descrita. Sus causas todavía no se conocen bien.

Diagnóstico

Desde un punto de vista clínico, puede resultar difícil distinguir la EVM de otras enfermedades infecciosas como el paludismo, la fiebre tifoidea, la shigelosis, la meningitis y otras fiebres hemorrágicas víricas.

Los métodos de diagnóstico detallados a continuación sirven para confirmar que los síntomas son causados por la infección del virus de Marburg:

  • prueba de inmunoadsorción enzimática (ELISA);
  • pruebas de detección de antígenos;
  • prueba de seroneutralización;
  • reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR);
  • microscopía electrónica;
  • aislamiento del virus mediante cultivo celular.

Las muestras de los pacientes son de muy alto riesgo; las pruebas de laboratorio en muestras no inactivadas deben realizarse en condiciones de máxima biocontención. Todas las muestras biológicas para transporte nacional o internacional deben ser envasadas con el sistema de triple envase.

Treatamiento y vacunas

El tratamiento de apoyo —rehidratación con líquidos orales o intravenosos— y el tratamiento de determinados síntomas mejoran la supervivencia.

Todavía no hay tratamientos ni vacunas específicas para la EVM. Sin embargo, se están evaluando diversas formas de hemoterapia, inmunoterapia y farmacoterapia.

El virus de Marburgo en los animales

Se considera que los huéspedes naturales del virus de Marburgo son los murciélagos de la fruta Rousettus aegyptiacus. Los murciélagos no padecen enfermedad detectable. En consecuencia, la distribución geográfica del virus de Marburgo podría coincidir con la de los murciélagos Rousettus.

Los monos veredes africanos (Cercopithecus aethiops) importados de Uganda fueron la fuente de la infección humana en el primer brote de Marburg.

La inoculación experimental al cerdo de diferentes virus del Ebola ha revelado que estos animales pueden infectarse por filovirus y que eliminan el virus. Por consiguiente, el cerdo puede considerarse como un posible huésped amplificador en los brotes de EVM. Aunque todavía no se ha confirmado una asociación entre otros animales domésticos y los brotes de filovirus, por precaución deben considerarse como potenciales huéspedes amplificadores hasta que se demuestre lo contrario.

Son necesarias medidas de precaución en las granjas de cerdos de África para evitar que estos animales se infecten por contacto con los murciélagos de la fruta. Esas infecciones podrían amplificar el virus y causar brotes de EVM o contribuir a ellos.

Prevención y control

El buen control de los brotes se basa en la aplicación de varias medidas relacionadas con el tratamiento de los casos, la prevención y control de la infección, la vigilancia y el rastreo de los contactos, la calidad de los servicios de laboratorio, la seguridad de las inhumaciones y la movilización social. La participación de la comunidad es fundamental para controlar los brotes. La sensibilización sobre los factores de riesgo de la infección por virus de Marburgo y las medidas de protección que se pueden adoptar es eficaz para reducir la transmisión humana.

Los mensajes de salud pública para reducir el riesgo deberían centrarse en varios factores:

  • La reducción del riesgo de transmisión del murciélago al ser humano a través de la exposición prolongada a minas o cuevas habitadas por colonias de murciélagos de la fruta. Durante el trabajo, las actividades de investigación o las visitas turísticas a esos lugares deberían utilizarse guantes y otras prendas de protección adecuadas, tales como mascarillas. Durante los brotes deben cocinarse bien todos los productos animales (sangre y carne).
  • La reducción del riesgo de transmisión de persona a persona en la comunidad por contacto directo o íntimo con pacientes infectados, y en particular con sus líquidos corporales. Debe evitarse el contacto físico estrecho con pacientes infectados por el virus de Marburgo. Quienes cuiden de los pacientes en el domicilio deben utilizar guantes y otras prendas de protección personal adecuadas, además de lavarse las manos regularmente. El lavado de las manos se aplica también a las visitas de pacientes hospitalizados.
  • Las comunidades afectadas deben hacer lo posible por tener a la población bien informada sobre la naturaleza de la enfermedad y las medidas de contención de los brotes.
  • Las medidas para contener los brotes consisten en la inhumación rápida y segura de los cadáveres, la identificación de las personas que puedan haber estado en contacto con alguien infectado y su seguimiento durante 21 días, la separación de las personas sanas y enfermas para evitar una ulterior propagación, y el mantenimiento de una buena higiene y limpieza del entorno.
  • Reducción del riesgo de transmisión sexual. De acuerdo con los resultados de las investigaciones en curso, la OMS recomienda que los hombres convalecientes de EVM tengan prácticas sexuales seguras y una buena higiene durante los 12 meses siguientes al inicio de los síntomas o hasta que los análisis del semen den dos veces negativo para el virus de Marburgo. Debe evitarse el contacto con líquidos corporales, y hay que lavarse con agua y jabón. La OMS no recomienda el aislamiento de los convalecientes cuyos análisis de sangre hayan dado negativo para el virus de Marburgo.

Control de la infección en el entorno sanitario

Los profesionales sanitarios deben adoptar siempre precauciones generales al atender a los pacientes, cualquiera que sea su diagnóstico presumible: higiene de las manos, higiene respiratoria, uso de equipo de protección personal para evitar salpicaduras y otros contactos con material infectado, prácticas de inyección seguras y prácticas de inhumación seguras y dignas.

Los profesionales sanitarios que atiendan a pacientes EVM presunta o confirmada deben aplicar medidas adicionales de control de la infección para evitar el contacto con la sangre u otros líquidos corporales de los pacientes y con superficies o materiales contaminados, como la ropa personal y de cama. Cuando estén en contacto estrecho (menos de 1 metro) con esos pacientes deben utilizar protección facial (caretas protectoras o mascarillas médicas y gafas), bata limpia, no estéril de manga larga y guantes (estériles para algunos procedimientos).

Quienes trabajan en laboratorios también se encuentran en riesgo. Las muestras de casos humanos o animales sospechosos de EVM deben ser manipuladas por personal capacitado y procesadas en laboratorios equipados adecuadamente.

Respuesta de la OMS

Para prevenir brotes de EVM, la OMS mantiene la vigilancia y presta apoyo a la elaboración de planes de preparación para los países en riesgo. El siguiente documento ofrece orientaciones generales sobre el control de los brotes de EVM y enfermedad por virus del Ebola:

Cuando se detectan brotes, la OMS colabora en actividades de vigilancia, participación de la comunidad, tratamiento de los casos, rastreo de los contactos, control de la infección, logística y capacitación y asistencia a la aplicación de prácticas de inhumación seguras.

La OMS ha publicado información detallada sobre la prevención y el control de la infección por virus de Marburgo:

Tabla: Cronología de los principales brotes de fiebre hemorrágica de Marburgo

Año País Casos Muertes Tasa de letalidad
2014 Uganda 1 1 100%
2012 Uganda 15 4 27%
2008 Holanda 1 1 100%
(ex-Uganda)
2008 USA 1 0 0%
(ex-Uganda)
2007 Uganda 4 2 50%
2005 Angola 374 329 88%
1998-2000 República Democrática del Congo 154 128 83%
1987 Kenya 1 1 100%
1980 Kenya 2 1 50%
1975 Sudáfrica 3 1 33%
1967 Yugoslavia 2 0 0%
1967 Alemania 29 7 24%