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Los asociados mundiales en pro de una vacuna contra el VIH fortalecen su colaboración para acelerar los avances

Nota conjunta OMS/ONUSIDA para los medios de información

A medida que se producen nuevos avances en la búsqueda de una vacuna contra el VIH, los investigadores de todo el mundo que trabajan en este campo están uniendo sus fuerzas con el fin de acelerar la consecución de una vacuna eficaz y segura con la participación plena e igualitaria de los países más afectados por la epidemia de SIDA.

«Dada la gran cantidad de ensayos clínicos de nuevas vacunas contra el VIH que están en curso o proyectados por diferentes investigadores, es hora de intensificar la colaboración mundial. Las lecciones aprendidas deben beneficiar a todos los que trabajan en este sector que sigue avanzando pese al esfuerzo exigido», ha dicho la Dra. Marie-Paule Kieny, directora de la iniciativa para la investigación de vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la primera Reunión OMS-ONUSIDA de Asociados Mundiales para la Promoción de la Investigación y Desarrollo de Vacunas contra el VIH, celebrada en Montreux (Suiza) el 2 y el 3 de febrero, cerca de 50 expertos de países industrializados y en desarrollo presentaron y debatieron sus trabajos sobre la investigación y desarrollo de vacunas contra el VIH. Los participantes representaban a gobiernos, universidades, empresas, alianzas publicoprivadas y organizaciones no gubernamentales de todo el mundo.

Entre los avances recientes en el campo de las vacunas contra el VIH se encuentra la finalización de varios ensayos clínicos de fase I y II sobre vacunas experimentales. El Plan Científico Estratégico de la Agrupación Mundial para la Vacuna contra el VIH, publicado el mes pasado, también ha fijado varias metas importantes que deben alcanzar todos los asociados mundiales.

Sin embargo, también quedan retos a los que hay que hacer frente, como la necesidad de aumentar en todo el mundo la capacidad para llevar a cabo ensayos clínicos multicéntricos frente a las cepas de VIH prevalentes en diferentes partes del globo y en poblaciones con diferentes modos de transmisión; el aprovechamiento adecuado de los centros donde se realizan los ensayos clínicos para otras investigaciones sobre la prevención de la infección por VIH; las interacciones entre los ensayos clínicos sobre las vacunas contra el VIH y la ampliación del acceso al tratamiento antirretrovírico, y la necesidad de asegurar que se prueban las vacunas experimentales más apropiadas en los centros más apropiados, independientemente de quien haya desarrollado el producto o fortalecido el centro.

«Para superar estos retos será necesaria una intensa colaboración y coordinación internacional», ha dicho el Dr. Saladin Osmanov, coordinador interino de la iniciativa conjunta OMS-ONUSIDA para desarrollar una vacuna contra el VIH.

En el África Subsahariana hay en la actualidad 25 millones de personas infectadas por el VIH, lo cual representa más del 65% de todos los infectados del mundo. Los países en desarrollo deben participar en condiciones de igualdad en el desarrollo de las vacunas contra el VIH. Cada vez son más numerosos los proyectos para realizar ensayos clínicos en países africanos, aunque no siempre ha sido así. A pesar de que el primer ensayo clínico sobre una vacuna contra el VIH data de 1987 y desde entonces se han llevado a cabo más de 70 ensayos clínicos de fase I sobre estas vacunas, hasta 2003 sólo se habían realizado cuatro ensayos clínicos de fase I/II en el continente africano.

«África debe participar en el desarrollo de las vacunas contra el VIH», ha dicho el Dr. Pascoal Mocumbi, Alto Representante del Programa de Ensayos Clínicos Europa-Países en Desarrollo y ex Primer Ministro de Mozambique, quien añadió que la mayoría de los países africanos están más centrados en el control de la enfermedad y son pocos aquéllos cuyos programas nacionales de SIDA tienen disposiciones sobre la investigación y desarrollo de vacunas contra el VIH.

Es importante realizar ensayos clínicos sobre las vacunas en los países en desarrollo porque la variabilidad genética del VIH puede hacer necesario que las vacunas experimentales sean probadas en diferentes zonas del mundo en las que predominan diferentes cepas del virus. También puede ser necesario investigar cómo influyen sobre la protección conferida por las vacunas las diferentes vías de infección, los diferentes cofactores de la transmisión del VIH, como otras infecciones de transmisión sexual, y las diferentes dotaciones genéticas. Por último, la autorización de los organismos de reglamentación para la comercialización de una vacuna eficaz puede exigir la realización previa de ensayos clínicos en países con características epidemiológicas similares.

El Programa africano para una vacuna contra el SIDA, creado en 2000 con el apoyo de la OMS y el ONUSIDA, es una red de expertos africanos conectada con asociados de todo el mundo que colaboran para promover y facilitar la investigación y evaluación de las vacunas contra el VIH en África, de modo que en el menor plazo posible se desarrollen y se dé acceso en este continente a vacunas apropiadas. Este programa está elaborando un documento de orientación que ayude a los países a diseñar sus planes nacionales para una vacuna contra el VIH.

Los participantes en la reunión examinaron varias cuestiones de política, tales como la imprescindible participación de las mujeres y adolescentes en los ensayos clínicos; los aspectos éticos de éstos; el acceso a una futura vacuna contra el VIH y su uso; la promoción de las actividades científicas, educativas y de recaudación de fondos relacionadas con las vacunas, y la ampliación de la participación del sector privado en el desarrollo de las vacunas contra el VIH. Los participantes recomendaron que se elabore un documento de orientación de la OMS y el ONUSIDA en el que se explique la mejor forma de incluir a las mujeres y a los adolescentes en los ensayos clínicos sobre las vacunas contra el VIH.

Se espera que esta reunión de los asociados mundiales en pro de una vacuna contra el VIH se repita periódicamente, para que los principales actores en este terreno puedan compartir sus experiencias e ideas y encontrar formas de afrontar conjuntamente los retos que tienen por delante.

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Para más información puede ponerse en contacto con:

Melinda Henry
Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos, OMS, Ginebra
Teléfono: +41 22 791 2535
Fax: +41 22 791 4858
e-mail: henrym@who.int

Ms Dominique de Santis
ONUSIDA/Londres
Teléfono: +41 22 791 4509
Teléfono móvil: +41 79 254 6803
e-mail: desantisd@unaids.org