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Nuevos datos de los países muestran la pesada carga de la contaminación del aire en espacios cerrados

En los 21 países más afectados, cerca del 5% de la mortalidad y la morbilidad se debe a la contaminación del aire en espacios cerrados, según los nuevos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estos datos de los países sobre la carga de morbilidad de la contaminación del aire en espacios cerrados señalan el alto coste en bienestar y salud que tiene para la población mundial la utilización de combustibles sólidos. Los países más afectados son: Afganistán, Angola, Benin, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Chad, Eritrea, Etiopía, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Níger, Pakistán, República Democrática del Congo, Rwanda, Senegal, Sierra Leona, Togo y Uganda.

En 11 países (Afganistán, Angola, Bangladesh, Burkina Faso, China, Etiopía, India, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo y República Unida de Tanzanía) la contaminación del aire en espacios cerrados es responsable de 1,2 millones de muertes anuales. La utilización de combustibles sólidos es una de las diez amenazas más importantes para la salud pública mundial.

«Las posibilidades de prevención son enormes», ha dicho Susanne Weber-Mosdorf, Subdirectora General de la OMS para Desarrollo Sostenible y Ambientes Saludables. «Existen soluciones y es responsabilidad nuestra fomentar la salud y el bienestar de los afectados, que son en su mayoría mujeres y niños.»

En el mundo hay más de 3000 millones de personas que dependen de los combustibles sólidos, tales como la biomasa (leña, bosta y residuos de las cosechas) y el carbón, para cocinar y calentarse. La exposición en espacios cerrados al aire contaminado por los combustibles sólidos se asocia a muchas enfermedades, y en particular a la neumonía en los niños y a las enfermedades respiratorias crónicas en los adultos.

La utilización de combustibles modernos más limpios y eficientes, como el biogás, el gas licuado del petróleo (GLP) y el queroseno, podría eliminar en gran medida este riesgo para la salud y evitar 1,5 millones de muertes anuales en todo el mundo. A corto plazo, el fomento del uso de tecnologías más limpias y eficientes, como cocinas mejoradas, campanas de humos o cocinas por retención de calor con aislamiento térmico, podría reducir considerablemente la contaminación del aire en espacios cerrados, aportando muchas otras comodidades y beneficios socioeconómicos.

Estas estimaciones de la carga de morbilidad ayudarán a las instancias decisorias nacionales en los sectores de la salud, medio ambiente, energía y finanzas a fijar las prioridades en materia de prevención. Asimismo, podrán utilizarse para evaluar la rentabilidad de las políticas a lo largo del tiempo. En entornos con recursos limitados, la información sobre la carga de morbilidad debe complementarse con el conocimiento de las opciones tecnológicas existentes en el país y la información sobre sus costos y beneficios.

En el 15º periodo de sesiones de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible que está teniendo lugar en Nueva York, los ministros de los sectores de la energía, medio ambiente y desarrollo decidirán si adoptan recomendaciones para integrar la reducción de la contaminación del aire en espacios cerrados en las políticas nacionales, tales como los Documentos de estrategia de lucha contra la pobreza, y financiar la prevención de las repercusiones de dicha contaminación en la salud.

Si desean más información, los periodistas pueden ponerse en contacto con

Ms. Nada Osseiran
Responsable de Promoción y Comunicación
Salud Pública y Medio Ambiente
OMS, Ginebra
Tel.: +41 22 791 4475
Fax: +41 22 791 4127
E-mail: osseirann@who.int

Gregory Hartl
Asesor en Comunicación
Salud y Desarrollo Sostenible
OMS, Ginebra
Móvil: +41 79 203 6715
E-mail: hartlg@who.int

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