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Formación quirúrgica básica para salvar vidas y prevenir la discapacidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está ampliando su programa de formación de personal sanitario de los países de ingresos bajos y medios en competencias esenciales de atención de urgencia, cirugía básica y anestesia. El programa, aplicado ya en 22 países, impulsará la capacidad de los establecimientos de salud de primer nivel (hospitales rurales o de distrito y centros de salud) para realizar intervenciones quirúrgicas sencillas pero esenciales en un número creciente de regiones en desarrollo.

En muchos casos es posible evitar la muerte o una discapacidad permanente mediante intervenciones quirúrgicas sencillas ante casos de traumatismo por accidentes de tránsito, violencia interpersonal o guerras, urgencias abdominales, complicaciones del embarazo, anomalías congénitas, fracturas, quemaduras o consecuencias de infecciones agudas.

Combinadas, esas dolencias son la causa de aproximadamente un 11% del total de años de vida sana perdidos (según el Informe sobre la salud en el mundo 2002). Los traumatismos por sí solos se cobran la vida de más de 5 millones de personas cada año, lo que representa casi una de cada 10 muertes en todo el mundo.

El Proyecto de Atención Quirúrgica de Urgencia y Esencial de la OMS capacita al personal sanitario en procedimientos quirúrgicos simples, anestesia y atención de urgencia. Tras la capacitación, con la ayuda del equipo básico necesario, el personal sanitario está preparado para realizar procedimientos quirúrgicos que salvan vidas y previenen la discapacidad.

"La iniciativa refleja un nueva forma de enfocar la cirugía", explica el Dr. Luc Noel, responsable de procedimientos clínicos de la OMS. "Hasta hace poco la cirugía era una faceta descuidada de la salud en los países en desarrollo, porque se suponía que era demasiado costosa y compleja".

Las intervenciones quirúrgicas se han convertido en un componente habitual del manejo de los pacientes con VIH/SIDA. Algunas complicaciones asociadas a la infección por VIH (como los abscesos, los trastornos anorrectales, las linfadenopatías, la lipoatrofia o las formas leves de sarcoma de Kaposi) también se diagnostican y se tratan con intervenciones quirúrgicas sencillas. La evidencia actualmente disponible muestra que los paquetes de atención primaria deberían incluir servicios básicos de cirugía y anestesia.

¿"Por qué ha de morir un niño de apendicitis, o sucumbir una madre y su hijo a las consecuencias de un parto obstruido, cuando hay procedimientos quirúrgicos sencillos que pueden salvarles la vida?, ha dicho la Dra. Meena Cherian, que dirige el programa sobre cirugía de la OMS.

La calidad de la atención quirúrgica de urgencia y esencial se ve a menudo limitada por la falta del equipo básico requerido para realizar unas intervenciones tan sencillas como cruciales, como la reanimación, la administración de oxígeno, la evaluación de una anemia y la inserción de un tubo de drenaje torácico.

Otros obstáculos a la prestación oportuna y apropiada de servicios quirúrgicos básicos en los países de ingresos bajos y medios son una mala infraestructura y un número (y capacitación) insuficiente de profesionales de la salud.

En la mayoría de los países en desarrollo sólo es posible encontrar servicios quirúrgicos adecuados en los centros terciarios de zonas urbanas. Además, la migración de profesionales sanitarios se traduce en problemas de escasez de personal en los centros de atención primaria, donde los servicios han de ser dispensados por personas que no son especialistas, a veces ni siquiera médicos, muchas de las cuales no están suficientemente preparadas.

Sin embargo, varias iniciativas locales aisladas han demostrado que, simplemente con capacitación y tecnologías básicas, se podrían salvar o mejorar muchas vidas. Por ejemplo, el pie zambo (una deformidad congénita del pie consistente en una rotación del tobillo, el talón y los dedos) puede dificultar considerablemente la movilidad de los niños; si no se trata, el pie zambo puede conducir a una situación de discapacidad grave y pérdida de vida productiva. Se calcula que el pie zambo afecta a 1-2 niños por 1000 nacidos vivos, lo que supone una cifra muy superior a los cien mil casos mundiales al año. El pie zambo diagnosticado al nacer o poco después suele poder tratarse mediante una técnica apenas invasiva conocida como el método Ponseti.

El método Ponseti combina manipulaciones frecuentes de la extremidad y la colocación de férulas de yeso en los comienzos de la vida del niño. La correcta aplicación de este método reduce de forma pronunciada el número de casos de pie zambo que requieren cirugía. Estas técnicas han sido bastante eficaces en el mundo industrializado; requieren muy pocos recursos y pueden ser implementadas por el personal sanitario de los establecimientos de atención primaria. En programas recientes llevados a cabo en África, la India y América del Sur se está capacitando a profesionales sanitarios locales en la técnica de Ponseti. En Uganda se ha formado a más de cien profesionales, lo que se ha traducido en el tratamiento eficaz de un 95% de los casos nuevos de pie zambo.

La OMS presentará las futuras medidas del Proyecto de Atención Quirúrgica de Urgencia y Esencial a los interesados directos y los asociados en una reunión de la Iniciativa Mundial para la Atención Quirúrgica de Urgencia y Esencial que se celebrará en Dar-es-Salaam, Tanzanía, los próximos días 24 y 25 de septiembre. En la reunión la OMS recabará también el apoyo de numerosos donantes multilaterales para ampliar la iniciativa.

La OMS estableció la Iniciativa Mundial para la Atención Quirúrgica de Urgencia y Esencial en 2005 a fin de mejorar el acceso a la atención quirúrgica y la calidad de la misma en el mundo en desarrollo. Amplia alianza de organizaciones e individuos reconocidos internacionalmente, la Iniciativa cuenta entre sus miembros con 22 países que representan a todas las regiones de la OMS.

Entre los interesados directos hay médicos (cirujanos, anestesistas, pediatras, obstetras, enfermeras), economistas, donantes, organizaciones no gubernamentales y asociaciones profesionales. En junio de 2007 se celebró una reunión coauspiciada por la OMS, el Banco Mundial, Global Health Sciences, la Fundación Rockefeller y el Karolinska Institute (Suecia) para promover el acceso a los servicios quirúrgicos en los países con recursos limitados del África subsahariana.

Para más información, pueden ponerse en contacto con:

Daniela Bagozzi
Responsable de Comunicación, Tecnología de la Salud y Productos Farmacéuticos,
OMS, Ginebra
Tel.: +41 22 791 4544
Móvil: +41 79 475 5490
E-mail: bagozzid@who.int

Ricardo Pires
Responsable de Comunicación, Tecnología de la Salud y Productos Farmacéuticos
OMS, Ginebra
Tel.: +41 22 791 5433
E-mail: piresr@who.int

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