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Iraq necesita US$ 325 millones para asistencia sanitaria de emergencia, según la Organización Mundial de la Salud

Esa suma sería parte de los US$ 2100 millones solicitados por los organismos de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas


29 de marzo de 2003

La población del Iraq necesita con urgencia mejor atención sanitaria; su situación se deteriora día a día. Hoy, las Naciones Unidas han solicitado no menos de US$ 325 millones de los fondos para emergencias, a fin de satisfacer las necesidades inmediatas de salud, nutrición, agua y saneamiento de los grupos de población más vulnerables. De esa suma, la Organización Mundial de la Salud solicita con urgencia US$ 185 millones.

Esta petición humanitaria forma parte de un llamamiento de ayuda más amplio hecho por las Naciones Unidas con el propósito de obtener US$ 2100 millones para proporcionar asistencia a la población iraquí en los próximos seis meses. El llamamiento ha sido formulado conjuntamente por los organismos de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra.

La OMS ya está trabajando en el Iraq para satisfacer la acuciante necesidad de asistencia médica. Las condiciones de salud de la población se han deteriorado gravemente tras más de dos décadas de guerra y sanciones económicas. Las actuales tasas de mortalidad infantil duplican con creces las correspondientes a 1990: uno de cada ocho niños fallece antes de cumplir los cinco años; uno de cada tres niños padece malnutrición; y uno de cada cuatro niños nace con peso insuficiente.

«La salud de la población iraquí es en general deficiente, y probablemente empeorará», dijo la Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la Organización Mundial de la Salud. «Este llamamiento no es una opción entre tantas. Es la única manera de estabilizar la situación y, de hecho, mejorarla.»

Las tres principales causas de mortalidad infantil en el Iraq son las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas y el sarampión. Casi la mitad de los 24,5 millones de habitantes del país son niños cuyo futuro depende de un mejoramiento general e inmediato de las condiciones de salud y la infraestructura del país.

El conflicto se suma a las presiones que ya soporta la población en lo que respecta a su salud y a las infraestructuras de las cuales depende. Por ejemplo, se prevé que los daños provocados en los sistemas de suministro de electricidad y agua en la ciudad meridional de Basora ocasionarán problemas de salud adicionales, en particular a los niños y otros grupos vulnerables. En otras partes del país la población podría afrontar muy pronto emergencias similares o peores.

Se requiere una inversión sustancial para proporcionar atención básica a las personas que han sido heridas en el conflicto o cuya salud se ha resentido como resultado del daño causado a las infraestructuras. En los próximos meses se necesitará más ayuda para comenzar a reconstruir los elementos del sistema de salud pública más críticos y más seriamente afectados.

Ello supone la ampliación de las capacidades de hospitales y dispensarios; el suministro de unos US$ 60 millones en medicamentos, insumos y equipos médicos; la reparación y rehabilitación de hospitales y dispensarios vitales.

Deberá realizarse una inversión sustancial para fortalecer la capacidad de detección y respuesta en caso de brotes de enfermedades, capacitar y equipar al personal de salud y difundir información sanitaria vital para dar prioridad a la labor sanitaria.

Actualmente, más de 300 funcionarios de la OMS trabajan denodadamente en el Iraq para prestar apoyo al sistema de salud y atender las acuciantes necesidades de asistencia médica de la población en todo el país. En el conflicto actual la OMS ha logrado enviar equipos para ayudar a controlar un brote de enfermedades diarreicas en el norte del Iraq y evaluar las necesidades sanitarias de las personas que han debido abandonar sus hogares. La OMS está dispuesta a trabajar mucho más en todo el país para prestar su apoyo al sistema de salud.

En las próximas semanas y meses el sistema de salud del Iraq se verá sometido inevitablemente a un grado de presión sin precedentes. La salud es un aspecto crucial del sistema económico y social.

Para más información puede contactar con los portavoces de la OMS, Sra. Fadéla Chaib, en Ammán (00 4179 475 5556) o el Sr. Iain Simpson, en Ginebra (00 4179 475 5534); simpsoni@who.int

Los siguientes especialistas de la OMS están disponibles para responder a las preguntas de los medios informativos:

Dr. G. Popal, Jefe de la oficina de la OMS en el Iraq (+962 795 7092); Dr. Mohamed Jama, Director Regional Adjunto de la Oficina Regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental, El Cairo, (+202 276 5026); Dr. Jim Tulloch, Coordinador Regional de Salud de la OMS (+41 79 509 0640); Dr. David Nabarro, Director Ejecutivo de la OMS, Ginebra (+41 22 791 2363, +41 79 217 3446).

La información actualizada sobre la situación sanitaria en el Iraq se puede consultar en el sitio www.who.int/es

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