La OMS recomienda una estrecha vigilancia de las enfermedades en las zonas de Sri Lanka afectadas por las inundaciones
La respuesta rápida ante la emergencia se centra en el agua potable y el saneamiento
Ginebra, 4 de junio de 2003 - La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido hoy que, tras las grandes inundaciones y corrimientos de tierras que han afectado al país recientemente, Sri Lanka corre un alto riesgo de sufrir brotes epidémicos de enfermedades transmisibles, y especialmente de enfermedades diarreicas y enfermedades transmitidas por vectores, debido a la proliferación de mosquitos y otros insectos en las aguas sucias y estancadas. La OMS está actuando rápidamente para ayudar al país a evitar grandes brotes epidémicos.
La OMS está prestando asistencia al Ministerio de Salud para fortalecer la vigilancia de las enfermedades. Aportando apoyo logístico, está ayudando en la recolección oportuna de datos completos y en la detección temprana de brotes, y mediante la distribución de pastillas de potabilización del agua, está colaborando también para asegurar la calidad del agua de bebida en las zonas rurales.
Además, a las autoridades sanitarias de los distritos afectados se les han proporcionado botiquines de emergencia, sales de rehidratación oral, vacunas esenciales y mosquiteros tratados con insecticidas. Los botiquines de emergencia contienen fármacos, suministros e instrumentos esenciales suficientes para atender las necesidades sanitarias básicas de 10 000 personas durante tres meses. Se está realizando un nuevo envío de kits de análisis de la calidad del agua y de suministros médicos esenciales a la población de Sri Lanka afectada por las inundaciones.
«La OMS y la comunidad internacional han de actuar lo más rápidamente posible. Se pueden declarar epidemias en cuestión de días, especialmente en los campamentos y en las zonas inundadas cercanas a la costa», ha dicho el Dr. Kan Tun, Representante de la OMS en Sri Lanka.
A fin de conseguir el máximo impacto y evitar la duplicación de esfuerzos, el Ministerio de Salud y la OMS están coordinando la respuesta del sector de la salud ante la emergencia con las actividades de socorro del UNICEF, la Cruz Roja, Oxfam, organismos gubernamentales y otros organismos de las Naciones Unidas. La OMS facilita las reuniones de coordinación del sector sanitario y desempeña un papel activo en las reuniones de coordinación del sector del agua y el saneamiento.
La OMS también ha presentado a los gobiernos donantes un plan trimestral que comenzaría en junio y en el que se propone una estrategia para restablecer los servicios de salud esenciales en Sri Lanka. El plan tiene previsto ayudar al Ministerio de Salud en la ampliación de su sistema de vigilancia epidemiológica y en la detección temprana de los brotes de enfermedades. Esto se complementará con el fortalecimiento de los servicios preventivos, como el suministro de vacunas y de material de educación sanitaria. Para poner en práctica este plan, la OMS necesitará considerables recursos financieros.
El 17 de mayo, las poblaciones del sur y suroeste de Sri Lanka se vieron afectadas por grandes inundaciones súbitas, acompañadas de corrimientos de tierras. Fallecieron 249 personas y hay numerosos desaparecidos. Los distritos más afectados han sido Ratnapura y Matara. En Ratnapura los corrimientos de tierras causaron 122 muertos. Se trata de la mayor catástrofe natural del país en los últimos 50 años.
«La principal prioridad sanitaria del momento es asegurar el acceso a agua potable y comida», ha dicho el Dr. Kan Tun. «La infraestructura de abastecimiento de agua se ha visto gravemente dañada y se han interrumpido los sistemas de distribución de alimentos en las zonas afectadas. Se han inundado numerosos pozos. Estamos ayudando al Gobierno, que trabaja día y noche para proporcionar agua potable a la población afectada.»
Los daños sufridos por los sistemas de abastecimiento de agua y de alcantarillado conllevan un alto riesgo de que se produzcan brotes de enfermedades transmisibles, y la interrupción de la gestión de los desechos sólidos supone una grave amenaza para el medio ambiente. Cientos de miles de habitantes de Sri Lanka se han visto obligados a abandonar sus casas destruidas por las inundaciones. Aunque algunas familias han podido volver a ellas, un gran número de personas desplazadas ha tenido que permanecer en campamentos. Las precarias condiciones de vida en estos campamentos pueden aumentar el riesgo de brotes epidémicos y supondrá un importante reto para el personal sanitario en las próximas semanas.