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La OMS pide que se proporcionen con urgencia suministros y fondos para combatir la creciente crisis sanitaria en Liberia

Un brote de cólera amenaza a miles de personas

En respuesta a la crisis sanitaria desencadenada por la guerra en Liberia, la Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dra. Gro Harlem Brundtland, ha pedido que se proporcionen suministros y fondos para prestar urgentemente atención de salud a la población liberiana. El envío de recursos adicionales a Liberia es de gran importancia para evitar que la crisis empeore.

«Aunque los combates han remitido actualmente en la capital liberiana, decenas de miles de hombres, mujeres y niños desplazados por los recientes disturbios siguen viviendo en condiciones desesperadas en cobijos rudimentarios y con un acceso mínimo a la atención de salud. La incapacidad para hacer frente a esta situación está agravando la crisis humanitaria de Liberia y pone en peligro las vidas de muchos miles de personas», ha dicho la Dra. Brundtland.

Más de 97.000 personas desplazadas internamente viven en campamentos temporales en Monrovia, la capital del país, y sus alrededores, donde el acceso a agua limpia, instalaciones sanitarias básicas, alimentos y atención de salud es, en el mejor de los casos, rudimentario. En varios campos se carece de todo tipo de servicios de salud. Aunque algunos hospitales han aceptado atender gratuitamente a las personas refugiadas en los campamentos, pronto se quedarán sin medicamentos y suministros esenciales.

Están aumentando los casos de cólera y otras enfermedades diarreicas, sarampión y paludismo. Desde el 17 de junio han sido ingresados 455 pacientes de cólera en el centro médico JFK de Monrovia. Miles de personas corren riesgo de que la contaminación del agua en la ciudad y sus alrededores les provoque esa enfermedad, a menudo letal si no se trata.

La OMS ha proporcionado 650 kilogramos de cloro al Ministerio de Salud y diversas organizaciones no gubernamentales (Merlin, Médecins sans frontières Bélgica y SOS) para llevar a cabo una cloración en masa del agua con que se abastece Monrovia. La OMS ha proporcionado también lotes básicos de atención de salud en cantidad suficiente para atender a las necesidades de salud de 7000 personas durante un periodo de tres meses, además de 4000 sobres de sales de rehidratación y 156 litros de solución de lactato sódico compuesta para tratar la diarrea.

Sin embargo, la oficina de la OMS en Liberia, de la que forman parte cuatro médicos, señala que se están agotando los suministros de cloro, y que si no se renuevan las reservas, la contaminación del agua seguirá causando enfermedades. La malnutrición es también motivo de gran preocupación, pues se dispone de muy pocos alimentos para la población de la capital. La combinación de malnutrición y otras enfermedades tales como el sarampión es letal, en particular para los niños.

La crisis se ve agravada por la falta de seguridad, que hace peligrosos los movimientos en Monrovia, y pone en riesgo al personal de salud que trata de prestar atención médica a la población.

«La situación, que era mala, está empeorando rápidamente,» ha dicho la Dra. Brundtland. «Saludo a esos profesionales de la salud que se esfuerzan en trabajar en condiciones tan difíciles y peligrosas. La comunidad internacional tiene que prestar asistencia urgentemente. Hay que hacer todo lo posible para proporcionar suministros médicos y alimentos al país aprovechando el alto el fuego.»


Para más información, póngase en contacto con Rebecca Harding, Communications Officer, (+41) 22 791 3229 email : hardingr@who.int o Dr. Luzitu Simão, (+41) 22 7912720, email: simaol@who.int, o con V. Pressley-Guillot, (+41) 22 791 2510, email: pressleyguillotv@who.int

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