Centro de prensa

El brote de SRAS ha sido contenido en todo el mundo

Persiste la amenaza y es necesario seguir investigando, dice la OMS

La Organización Mundial de la Salud ha suprimido hoy a Taiwán (China) de la lista de zonas con transmisión local reciente del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). Taiwán es el último territorio que sido suprimido de la lista. Han transcurrido 20 días (dos periodos consecutivos de incubación de 10 días) desde que se registró el último caso, el 15 de junio. Sobre la base de los informes de vigilancia de los países, puede considerarse que se han roto en todo el mundo las cadenas humanas de transmisión del virus del SRAS.

Sin embargo, dado que siguen sin respuesta muchas preguntas en relación con el SRAS, y que puede que algunos casos hayan escapado a la red de vigilancia, la OMS advierte que la persistencia de la vigilancia mundial del SRAS es crucial en un futuro previsible. El mundo no está aún exento de SARS.

«No marcamos el final del SRAS hoy, pero señalamos un hito: el brote mundial de SRAS ha sido contenido» ha dicho la Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la Organización Mundial de la Salud.» En este momento debemos todos hacer una pausa y dar las gracias a los científicos y los profesionales de la salud pública y de los hospitales que se han expuesto al riesgo de contraer una enfermedad nueva y desconocida. Y tenemos que recordar a esos trabajadores de primera línea que han muerto por causa del SRAS. Su dedicación diaria, coraje y vigilancia han evitado una catástrofe mundial.»

De la provincia de Guangdong (China), el virus de SRAS viajó con el ser humano a 30 países y zonas del mundo, pero anidó profundamente sólo en seis. En todas éstas la pauta de transmisión fue la misma: un caso de SRAS importado y hospitalizado infectó al personal de salud y a otros pacientes; éstos, a su vez, infectaron a las personas con quienes habían estado en contacto estrecho, y la enfermedad acabó propagándose a la comunidad. En las zonas afectadas, aproximadamente el 20% de todos los casos se registró entre el personal de atención de salud. Hasta la fecha han resultado afectadas 8439 personas, y 812 han muerto por causa del SRAS. Hoy día, cinco meses después de que comenzara la propagación del SRAS por el mundo, estamos a punto de suprimirlo del ser humano.

El SRAS sigue amenazando al mundo. Cerca de 200 enfermos continúan hospitalizados y es posible que algún caso haya logrado pasar desapercibido a las redes de vigilancia. Por consiguiente, aunque ahora mismo no existan notificaciones de transmisión local, es posible que se produzcan en el futuro.

«No es el momento de reducir la vigilancia. El mundo tiene que seguir en alerta máxima para detectar los posibles casos de SRAS», ha dicho la Dra. Brundtland.

El SRAS seguirá amenazando al sistema mundial de salud pública. Es posible que aparezcan nuevos casos. Puede que se trate de una enfermedad estacional y que vuelva a aparecer más entrado el año -posibilidad que se basa en lo que conocemos de otros miembros de la familia de los coronavirus. Por otra parte, es posible que la fuente original del brote de SRAS siga en el medio ambiente y provoque otro brote en los próximos meses. Por ejemplo, puede que el virus aún circule en un reservorio animal y salte de nuevo al ser humano si se dan las condiciones adecuadas.

«Para responder a ésa y otras cuestiones, las investigaciones sobre el SRAS deben continuar. Los datos científicos serán de importancia decisiva para que podamos manejar del mejor modo posible otro brote, en caso de que se produzca», ha dicho la Dra. Brundtland.

El programa de investigaciones de salud pública sobre el SRAS es largo y no deja de aumentar. En primer lugar figura una prueba de diagnóstico precoz, capaz de detectar la enfermedad a los pocos días de su inicio. Será necesario disponer de ella para distinguir a los pacientes de SRAS de los que sufren otras enfermedades respiratorias, especialmente cuando llegue la temporada de la gripe. Si no se dispone de una prueba diagnóstica, los hospitales podrían verse obligados a aislar a todas las personas con enfermedades respiratorias que correspondan a la definición de casos del SRAS, lo que resultaría extraordinariamente caro y consumiría recursos esenciales para otras necesidades sanitarias. La OMS colabora con sus asociados en la preparación de protocolos de investigación de casos, manejo de los casos y vigilancia en la fase posterior al brote, que se revisarán regularmente a medida que mejoren nuestros conocimientos.

En segundo lugar, hay que investigar en profundidad la posible existencia de un reservorio animal. Sólo si se identifica la fuente original del brote y se comprende el modo en que el virus salta de la fuente original al ser humano se podrán impedir los brotes futuros. En tercer lugar, se necesita una base de datos mundial para que los epidemiólogos y los clínicos dispongan del poder que confieren los grandes números para conocer mejor el SRAS. Asimismo, tenemos que determinar mejor las ventajas que ofrecen los distintos planteamientos terapéuticos para el tratamiento del SRAS.

«El SRAS es una advertencia», ha dicho la Dra. Brundtland. «Ha puesto a prueba incluso a los sistemas de salud pública más avanzados. Las protecciones han aguantado, pero por poco. Puede que la próxima vez no tengamos tanta suerte. Vemos con claridad la necesidad de reconstruir nuestras protecciones de salud pública, y ahora tenemos la ocasión de hacerlo. Serán necesarias cuando llegue el próximo brote mundial, ya sea de SRAS o de otra infección nueva.»

Para prepararse para el próximo brote hay que restaurar y reforzar la infraestructura de salud pública. Se necesitan más epidemiólogos y especialistas en otros campos de la salud pública. Hay que establecer sistemas de vigilancia y respuesta mejores, que cuenten con enlaces de notificación nacional, regional y mundial robustos.

«El SRAS nos está enseñando muchas cosas», ha dicho la Dra. Brundtland. «Ahora debemos traducir esas lecciones en acción. Puede que tengamos muy poco tiempo, y tenemos que utilizarlo sensatemente.»

Para más información, véase SRAS

Compartir

Para más información puede ponerse en contacto con:

Mr Dick Thompson
Teléfono: +41 22 791 2684
Teléfono móvil: +41 79 475 5475
e-mail: thompsond@who.int

Ms Christine McNab
Teléfono: +41 22 791 4688
Teléfono móvil: +41 79 254 6815
e-mail: mcnabc@who.int

Maria Cheng
Teléfono: +41 22 791 3982
e-mail: chengm@who.int