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Lepra: Hay que poner fin urgentemente a la estigmatización y el aislamiento

Aunque se están produciendo importantes avances en el mundo para eliminar la lepra como problema de salud pública, en varios países, como la India, el Nepal y el Brasil, sigue habiendo motivos de preocupación. Ésta fue la idea fundamental expresada en la sesión de apertura de la reunión anual patrocinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que celebraron en esta ciudad los países donde la lepra es endémica y entidades asociadas.

El propio Myanmar, pese a los numerosos obstáculos derivados de la falta de recursos, problemas de seguridad y condiciones geográficas, ha conseguido prácticamente alcanzar el objetivo de eliminar la lepra. El país ha logrado que el número de casos pase de más de 53 por 10 000 habitantes en 1987 a poco más de un caso por 10 000 habitantes a finales de 2002.

En otros lugares, sin embargo, sigue habiendo una falta de compromiso político que, junto con problemas sociales y de organización, impiden que se siga avanzando.

En 1999, la comunidad sanitaria mundial decidió crear la Alianza Mundial para la Eliminación de la Lepra, con el objetivo de eliminar esta enfermedad como problema de salud pública en 2005 a más tardar. Se considera que una enfermedad ha sido eliminada cuando la tasa de prevalencia es inferior a un caso por 10 000 habitantes. Son muchos los progresos ya realizados para alcanzar este objetivo, y prácticamente todos los países donde a finales del siglo XX la lepra representaba un problema importante de salud pública están hoy en el buen camino para conseguir su eliminación.

De los 122 países donde en 1985 se consideraba que la enfermedad era endémica, 108 ya han logrado eliminarla del país. Actualmente, el 90% de los casos se concentra en la India, el Brasil, Nepal, Madagascar, Mozambique y Myanmar, por orden de importancia.

La Alianza Mundial para la Eliminación de la Lepra aglutina a importantes entidades dedicadas a la detección y el tratamiento de todas las personas afectadas por la lepra con el objetivo de eliminar la enfermedad en todos los países en el año 2005 a más tardar. Para alcanzar esta meta, es fundamental que la lepra pueda diagnosticarse y tratarse como cualquier otra enfermedad, sin que suponga la estigmatización o el aislamiento de quienes la padecen.

«Si lo que se pretende es evitar que los pacientes de lepra sean víctimas constantes de la estigmatización y los prejuicios, es esencial que la lepra pueda diagnosticarse y tratarse a través del sistema público de salud», afirma el Dr. David Heymann, Director Ejecutivo y responsable de varios programas de enfermedades transmisibles de la Organización Mundial de la Salud. «Tratar de forma invariable a los pacientes de lepra a través de programas independientes y costosos ha demostrado no ser el enfoque adecuado ni para los sistemas de salud, ni para los pacientes de los que éstos se ocupan.»

En los últimos años el acceso a pruebas de diagnóstico de la lepra y a su tratamiento dentro de los servicios generales de salud ha mejorado considerablemente. Las campañas lanzadas a través de los medios de comunicación también han contribuido a que la población sea consciente de que existe un tratamiento gratuito y efectivo, y a disipar el miedo a esta enfermedad.

Las razones por las que la India y algún otro país podrían no cumplir la fecha límite fijada en 2005 son complejas, y están relacionadas, entre otras cosas, con la tardanza en mejorar el acceso al tratamiento de la lepra y su cobertura, sobre todo en zonas con un alto grado de endemicidad. Además, la existencia permanente de servicios especializados para el tratamiento de la lepra también tiende a obstaculizar la integración plena de estos servicios en el sistema de atención primaria.

Este conflicto de intereses se ha producido en muchos países, si bien se está controlando progresivamente, a medida que aumenta el número de países que comprende que la única forma efectiva y sostenible de diagnosticar y tratar la lepra es en las propias comunidades donde se produce, mediante personal y recursos de los centros locales de atención primaria.

Éste es también un punto de desacuerdo entre varias organizaciones no gubernamentales internacionales y la Alianza Mundial para la Eliminación de la Lepra. Algunas organizaciones no gubernamentales no creen que la lepra pueda tratarse a través del sistema público de salud, como si fuera cualquier otra enfermedad. La Alianza Mundial opina, sin embargo, que ese método funciona y seguirá funcionando.

Desde 1995 las personas afectadas por la lepra de todos los países tienen acceso a tratamientos medicamentosos gratuitos, gracias, en primer lugar, a una donación de la Fundación Nippon y ahora a la Fundación Novartis para el Desarrollo Sostenible. Este tratamiento multimedicamentoso es muy efectivo y ha contribuido enormemente a reducir las tasas de infección por lepra en el mundo.

«Novartis tiene la firme voluntad de asegurar que todos los pacientes de lepra del mundo reciban medicamentos de buena calidad sin coste alguno. Seguiremos apoyando este programa todo el tiempo que sea necesario», afirmó el Dr. Daniel Vasella, Presidente del Consejo de Administración de Novartis.

La Fundación Nippon, que ha financiado el programa durante los últimos 28 años, reiteró en la reunión su compromiso de apoyar este esfuerzo mundial destinado a eliminar la lepra.

«La eliminación de la lepra como problema de salud pública no es más que el primer paso de la humanidad en su lucha contra esta antigua enfermedad» declaró el Sr. Yohei Sasakawa, Presidente de la Fundación Nippon y Embajador Especial ante la Alianza Mundial para la Eliminación de la Lepra. «Esta noble misión requiere el esfuerzo colectivo de todas las partes interesadas. Estamos en la recta final de un largo viaje, pero este último tramo será el más difícil de todos. Debemos seguir adelante y no desfallecer.»

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