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Deficiencias en las instalaciones de fontanería contribuyeron probablemente a la transmisión del SRAS

Las instalaciones de fontanería inadecuadas contribuyeron probablemente a la propagación del SRAS en las viviendas de Hong Kong (Región Administrativa Especial de China): ésta es la conclusión a la que llegaron hoy los expertos de la Organización Mundial de la Salud que han participado en una reunión consultiva técnica. Las deficiencias del sistema de fontanería contribuyen también a la propagación de cierto número de enfermedades infecciosas en varios otros países. Si no se mantienen en buen estado y sin una labor coherente de vigilancia, revisión, aplicación y actualización de las normas y prácticas de construcción, las instalaciones de fontanería y las redes de alcantarillado podrían seguir aumentando el riesgo de propagación del SRAS y de algunas otras enfermedades. En la reunión consultiva se ha llegado a la conclusión de que sería relativamente fácil evitar algunas enfermedades, incluido el SRAS, o interrumpir su transmisión si volvieran a propagarse.

En la reunión se ha preparado una lista recapitulativa de los factores de higiene ambiental que, si se tienen en cuenta en la construcción y el mantenimiento de los edificios, podrían ser de utilidad para poner coto a la transmisión ambiental del coronavirus causante del SRAS y la de otros virus. Entre los patógenos que pueden transmitirse por las “gotículas fecales” figuran también los virus de la gastroenteritis (como los virus análogos al de Norwalk), algunos adenovirus y los enterovirus causantes de cierto número de enfermedades gastrointestinales y neurológicas.

“Con esta reunión la OMS está ayudando a los Estados Miembros a cobrar conciencia de la necesidad de evaluar y combatir los riesgos para la salud que plantean las instalaciones de fontanería y las redes de alcantarillado inadecuadas. Ha documentado las enseñanzas obtenidas, ha señalado la importancia de mejorar los instrumentos de evaluación y gestión de riesgos en previsión de nuevos brotes, y ha enumerado las medidas y el marco reglamentario indispensables para prevenir la transmisión de virus patógenos por las gotículas fecales,” dijo el Dr. Jamie Bartram, director del programa Agua, Saneamiento y Salud, en la sede de la OMS, Ginebra.

Se ha apuntado la posibilidad de que las gotículas fecales hayan sido una de las vías de transmisión del SRAS durante el brote registrado en Hong Kong a principios de 2003. En este caso, gotículas portadoras de virus provenientes de las aguas residuales evacuadas por las canalizaciones del edificio se reintrodujeron en los apartamentos propulsadas por corrientes de aire ascendente o a través de sifones inapropiados y juntas defectuosas.

Un grupo internacional de expertos de la OMS reunido en Roma examinó los riesgos que plantea el estado actual de las instalaciones de fontanería en todo el mundo y la manera en que las prácticas inadecuadas de construcción y mantenimiento pueden contribuir a la propagación del SRAS.

“En muchos países hay seguramente edificios en los que resulta extremadamente difícil mantener aislados de las aguas residuales a sus moradores,” observó el Dr. Bartram. “En ese caso, virus peligrosos, como el coronavirus del SRAS, son aspirados de las cañerías hacia el interior de la vivienda si, por ejemplo, se pone en marcha un potente extractor de vapores en el baño. Por suerte, se han adoptado ya soluciones simples en la mayoría de las regiones del globo, pero aún quedan lugares donde las deficiencias de diseño, construcción y mantenimiento siguen poniendo en peligro la seguridad.”

“Si bien hay probados indicios de que, en la inmensa mayoría de los casos, el SRAS se difundió por las partículas de agua entre personas situadas a corta distancia unas de otras, en determinadas situaciones el virus siguió otras vías de transmisión. Una de ellas fueron las gotículas fecales portadoras de virus provenientes de los conductos de aguas residuales, razón por la cual los expertos participantes en la reunión consultiva recomendaron la adopción de medidas para reducir esa vía de transmisión,” añadió el Dr. Bartram.

Los expertos subrayaron que una fontanería adecuada, solución a menudo descuidada a pesar de su notable eficacia para detener la transmisión de enfermedades por las gotículas fecales, es una medida de salud pública fácil de aplicar, que entraña un gasto adicional mínimo.

Propusieron que los gobiernos establezcan o refuercen los acuerdos y mecanismos intersectoriales destinados a mejorar la colaboración entre los ministerios de salud, el sector de la construcción, las autoridades locales y los arquitectos y diseñadores para elevar la conciencia general sobre los riesgos resultantes de las instalaciones de fontanería y redes de alcantarillado inadecuadas y para adoptar las medidas oportunas a fin de subsanar las deficiencias.

Los participantes en la reunión consultiva celebrada en Roma, en el Centro Europeo de la OMS para el Medio Ambiente y la Salud, provenían de nueve países y eran expertos en epidemiología, virología, higiene del medio, evaluación y gestión de riesgos, diseño de edificios y fontanería.

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