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Líderes mundiales reafirman su determinación a prevenir una de las principales causas de mortalidad infantil: el sarampión

La estrategia contra el sarampión ha mostrado su eficacia - Ahora hay que ampliarla a más países

La declaración de Ciudad del Cabo sobre el sarampión promete reducir a la mitad la mortalidad por sarampión

Según las declaraciones formuladas hoy por expertos internacionales en cuestiones sanitarias, casi medio millón de niños se podrán salvar cada año a partir de 2005, si se amplían los esfuerzos por inmunizar y proteger a todos los niños contra el sarampión.

En una histórica reunión celebrada en Ciudad del Cabo, entre la OMS y el UNICEF, los principales protagonistas de la lucha contra el sarampión describieron las medidas necesarias para evitar que 2000 niños mueran diariamente por esta enfermedad prevenible. Junto con la embajadora especial del UNICEF, Sra. Angelique Kidjo, instaron a redoblar los esfuerzos y suministrar los recursos necesarios para asegurar la protección de todos los niños contra el sarampión.

«Podemos hacerlo en el Afganistán, Angola, en países devastados por conflictos, sequías y todo tipo de desastres; lo hemos hecho antes», dijo la Sra. Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF. «En sólo tres años y en circunstancias sumamente desfavorables, hemos reducido casi en un 25% el número de defunciones de niños por sarampión. Ésta es una de las más extraordinarias reducciones de mortalidad por enfermedad de toda la historia. Pero el próximo 25% será más difícil de alcanzar. Con el apoyo político y financiero de donantes y gobiernos de todo el mundo, todos juntos podemos salvar muchas más vidas.»

La «Declaración de Ciudad del Cabo sobre el sarampión» hace un llamamiento a los gobiernos para que adopten firmes medidas contra una de las más perniciosas y frecuentes causas de mortalidad infantil prevenible mediante vacunación: una enfermedad que se cobra la vida de 745 000 niños cada año. Tenemos que controlar esta enfermedad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir en un 67% las tasas actuales de mortalidad de niños menores de cinco años para 2015. Los dirigentes de todo el mundo son conscientes de la urgencia. El año pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su periodo extraordinario de sesiones sobre la infancia, fijó el objetivo de reducir las defunciones por sarampión en 2005 al 50% de las registradas en 1999. Este año, la Asamblea Mundial de la Salud, en la que participan 192 Estados Miembros, dio su respaldo a la estrategia de la OMS y el UNICEF contra el sarampión.

«Cuando 30 millones de niños se ven afectados y 745 000 niños mueren cada año, hay que pensar en gran escala», dijo el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS. «Desde la puesta en marcha, en 2000, de la estrategia de la OMS y del UNICEF para reducir la mortalidad por sarampión, hemos suministrado vacunas antisarampionosas a más de 200 millones de niños en todo el mundo. Sabemos que la estrategia es eficaz. Otro medio millón de niños vive hoy gracias a los esfuerzos de todos los asociados. Pero si queremos prevenir más defunciones debemos redoblar nuestros esfuerzos. Para ello necesitaremos la ayuda de los gobiernos y de la comunidad internacional.»

La campaña contra el sarampión ha sido extraordinaria; cientos de miles de niños salvados, el virus casi erradicado de las Américas y la transmisión reducida considerablemente en numerosos países africanos en los que la Alianza en pro de la Iniciativa de Lucha contra el Sarampión ha sido la fuerza propulsora de la campaña. La OMS y el UNICEF han identificado 45 países en los que las estrategias de reducción de la mortalidad requieren la máxima prioridad, y en los cuales se registra el 95% de las defunciones por sarampión en todo el mundo.

«Ha sido asombroso observar los resultados del programa de inmunización en África», dijo el Dr. Mark Grabowsky, Oficial Técnico Superior de la Cruz Roja Americana. «Hemos demostrado que podemos reducir la mortalidad por sarampión, incluso en países destrozados por conflictos, si los gobiernos se comprometen, las comunidades participan, y si podemos contar con el apoyo de los donantes, ONG y voluntarios. Lo que hemos logrado hasta el presente a través de la Alianza en pro de la Iniciativa de Lucha contra el Sarampión nos da grandes esperanzas para el futuro y para los muchos miles de niños que aún podemos salvar.»

La base de la estrategia para reducir la mortalidad por sarampión es la revitalización de los sistemas nacionales de inmunización. En la reunión celebrada en Ciudad del Cabo, los delegados examinaron, junto con los gobiernos y las instancias normativas, estrategias para fortalecer los servicios ordinarios de inmunización y hacer accesible a todos los niños, como cosa corriente y normal, la vacuna antisarampionosa que puede salvarles la vida.

«No se trata sólo de reducir la mortalidad infantil en la actualidad. Debemos seguir trabajando a largo plazo para lograr una reducción sostenible del número de defunciones de niños, que sólo un sólido sistema nacional de salud puede garantizar», dijo el Dr. Stephen L. Cochi, Director Adjunto del Programa Nacional de Inmunización, Centros de Control y Prevención de Enfermedades (EE.UU.). «Este tipo de atención y compromiso internacional nos permite desarrollar esa capacidad, impulsando servicios seguros de inmunización sistemática, estableciendo redes internacionales de laboratorios, y mejorando la vigilancia para detectar los brotes y responder a los mismos.»

«Hoy, el llamamiento a la acción es claro», dijo el Sr. Nick Farrell, Oficial Superior de Programas, de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. «Debemos asegurar que cada niño reciba una segunda oportunidad de inmunización contra el sarampión en esos 45 países, independientemente de lo aislados o marginados que estén y de los obstáculos que suponen los conflictos, la cultura y la pobreza.»

«Hasta ahora hemos visto decenas de miles de agentes de salud y voluntarios marchar a través de montañas y desiertos en todo tipo de condiciones, para encontrar a esos niños y asegurarse de que reciban la vacuna que puede salvarles la vida», dijo el Sr. Timothy E. Wirth, Presidente de la Fundación de las Naciones Unidas. «Estamos siendo testigos del increíble compromiso de personas comunes. Esas personas necesitan, y merecen, el respaldo de la voluntad política y el apoyo financiero del mundo.»

La Sra. Angelique Kidjo, Embajadora Especial del UNICEF, considera que la Declaración de Ciudad del Cabo sobre el sarampión marca un camino claro hacia un logro colosal en materia de salud infantil.

«El mundo se ha comprometido a reducir radicalmente la devastadora y absurda pérdida de vidas jóvenes», dijo la Sra. Kidjo. «Si alcanzamos nuestros objetivos relativos al sarampión habremos realizado un enorme progreso para cumplir nuestra promesa. Considero que podemos hacerlo, pero sólo si otorgamos prioridad a la labor de transformar esta declaración en medidas concretas. Ese objetivo merece nuestra plena dedicación. Debemos hacer todo cuanto sea necesario.»

Información complementaria:

  • De todas las enfermedades prevenibles por vacunación, el sarampión sigue siendo la principal causa de mortalidad infantil. El sarampión es una importante causa de mortalidad de niños menores de cinco años.
  • El sarampión afecta a más de 30 millones de niños. Más de 745 000 niños mueren cada año por sarampión; más de la mitad de ellos en África.
  • Desde hace más de 40 años se dispone de una vacuna segura, eficaz y económica contra el sarampión.
  • Se estima que el sarampión es la causa de un 50% de las defunciones de niños provocadas por enfermedades prevenibles por vacunación.
  • Los actuales esfuerzos de inmunización ya han evitado cada año un millón de defunciones por sarampión. Gracias a la fructífera aplicación de la estrategia de la OMS y el UNICEF contra el sarampión (incluidas las actividades de inmunización sistemática y de inmunización suplementaria periódica), pueden prevenirse otras 500 000 defunciones por sarampión cada año.
  • El sarampión es una enfermedad muy contagiosa y prevenible por vacunación, causada por el virus del sarampión. Es una de las enfermedades transmisibles de más fácil contagio, y probablemente la mejor conocida y más mortífera de todas las enfermedades infantiles. El sarampión provoca fiebre elevada, erupción y tos, y puede ser mortal. Afecta principalmente a los niños, pero también a adultos jóvenes. Generalmente, la defunción del niño no se produce directamente por causa del sarampión, sino de complicaciones tales como neumonía y diarrea, que atacan su sistema inmunitario debilitado.
  • La inmunización de un niño contra el sarampión cuesta menos de un dólar.
  • Un objetivo fundamental es la reducción de la mortalidad por sarampión en un 50% para 2005 (respecto de las 875 000 defunciones registradas en 1999).
  • La estrategia de la OMS y el UNICEF para reducir la mortalidad por sarampión incluye: alcanzar y mantener una elevada cobertura de inmunización sistemática contra el sarampión, que sea «la primera oportunidad» para los niños; proporcionar una «segunda oportunidad» de inmunización contra el sarampión a todos los niños a través de campañas periódicas de inmunización suplementaria; asegurar que exista un sistema riguroso de vigilancia del sarampión para detectar los brotes y responder a los mismos; y mejorar el tratamiento de casos complicados.
  • Entre los asociados que colaboran figuran: la OMS, el UNICEF, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, la Fundación de las Naciones Unidas, organizaciones humanitarias y no gubernamentales, entre ellas la Cruz Roja Americana y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, gobiernos de países afectados por el sarampión, bancos de desarrollo y gobiernos donantes (entre ellos los del Canadá, los Estados Unidos de América, el Japón y el Reino Unido).
  • No debe subestimarse la importancia de desarrollar planes de inmunización a largo plazo. Esto aseguraría que las actividades relacionadas con el sarampión se integraran plenamente con otros objetivos nacionales en materia de salud, estableciendo un sistema de vigilancia de alta calidad, movilizando los recursos humanos y financieros necesarios y planificando la sostenibilidad financiera de las actividades de reducción de la mortalidad por sarampión.


Para más información, puede dirigirse a: Melissa Corkum, Responsable de Información, sede la OMS, tel.: +41 22-791-2765, móvil: +41-79-500- 6554, e-mail: corkumm@who.int; Mohammed Jalloh, Responsable de Comunicación Internacional, UNICEF, tel.: 212-326-7516, móvil: (1-646-207-5179), e-mail: mjalloh@unicef.org; Laura Rogers, Directora de Comunicaciones, Fundación de las Naciones Unidas, tel.: 202-887-9040, e-mail: Irogers@unfoundation.org; Julie Irby, Adjunta, Comunicación Internacional, Cruz Roja Americana, tel.: 202-303-4264, móvil: 202-439-0722, e-mail:IrbyJ@usa.redcross.org; Roy Probert, Oficial de Prensa, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, tel.: +41-22-730-4296, móvil: +41-79-217-3386, e-mail: Roy.Probert@ifrc.org; Steven Stewart, Comunicaciones Sanitarias, CDC, tel.: 404-639-8327, móvil: 678-644-6204, e-mail: znc4@cdc.gov.

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