Centro de prensa

La OMS y el UNICEF ponen en marcha medidas de intervención rápida para contener un brote de fiebre amarilla en Liberia

Los organismos internacionales de salud anunciaron el martes que han aunado fuerzas con el Gobierno de Liberia para combatir un brote de fiebre amarilla.

La Organización Mundial de la Salud y el UNICEF han puesto en marcha una campaña de emergencia de inmunización masiva, en colaboración con el Ministerio de Salud y Bienestar Social de Liberia.

Los organismos de las Naciones Unidas han hecho hoy un llamamiento para obtener US$ 1,3 millones, con el fin de contener el brote y detener su propagación a grupos mayores de población en los campamentos de personas desplazadas y en las zonas urbanas.

«En este momento se dan las condiciones necesarias para que haya una epidemia», ha dicho en Liberia el Dr. Luzitu Simao, de la OMS. «Los últimos 14 años de guerra civil han destruido literalmente la infraestructura sanitaria del país; además, la fiebre amarilla es una enfermedad sumamente mortífera. Incluso entre los enfermos hospitalizados, la tasa de mortalidad puede llegar al 50%.»

«Basta un solo caso confirmado mediante pruebas de laboratorio para que la OMS considere que se ha producido un brote, y ya se han registrado tres casos confirmados y varios casos sospechosos, que están siendo analizados en el Instituto Pasteur de Abiyán (Côte d’Ivoire)», ha añadido el Dr. Luzitu Simao.

En los tres casos confirmados y en dos de los casos sospechosos los enfermos han muerto.

El UNICEF afirma que en este momento en Liberia se dispone de menos de 80 000 dosis de vacuna, y estima que 522 000 personas de más de seis meses de edad necesitan urgentemente ser vacunadas.

El UNICEF y la OMS estiman que serán necesarios US$ 1,3 millones para controlar el brote. Esa cantidad servirá para adquirir vacunas, material hipodérmico, cubrir los costos operativos, reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica y sensibilizar a la población.

Liberia se encuentra en el cinturón de la fiebre amarilla de África occidental, y entre 1995 y 2002 se declararon al menos seis brotes de la enfermedad.

La fiebre amarilla es una virosis hemorrágica transmitida por mosquitos del mono al ser humano o de un ser humano a otro.

En Liberia la guerra civil ha desencadenado movimientos de población a gran escala de las zonas rurales, donde la fiebre amarilla es endémica, a zonas urbanas superpobladas, creándose así las condiciones óptimas para la transmisión de la enfermedad. Unos 500 000 desplazados internos viven en míseros campamentos o en las ruinas de edificios abandonados, con pésimas condiciones de saneamiento.

Cuando empiece la estación de las lluvias, en abril, las condiciones medioambientales serán todavía más favorables para la propagación de la enfermedad.

La campaña se pondrá en marcha, en primer lugar, en los condados de Bong y Nimba, que limitan con Guinea y Côte d’Ivoire, respectivamente.

Compartir

Para más información puede ponerse en contacto con:

Angela Kearney
Teléfono: +377 (47) 532 425
e-mail: akearney@unicef.org

Luzitu Simao
Teléfono: +377 (47) 549 071
e-mail: simao.wholr@undp.org

Fadéla Chaib
Teléfono: +41 22 791 3228
Fax: +41 22 791 4181
e-mail: chaibf@who.int

Enlaces conexos