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Camboya protege contra los parásitos al 75% de los niños y se convierte en el primer país que logra la meta de la OMS

Con la culminación de la más reciente campaña contra los parásitos intestinales, Camboya se ha convertido en el primer país que protege contra los helmintos a las tres cuartas partes de los niños en edad escolar, y ha logrado la correspondiente meta de la OMS seis años antes de lo planificado.

Hace sólo cinco años, más del 70% de los niños camboyanos estaban infectados por gusanos intestinales. Las repercusiones de esas parasitosis son graves. Los niños que las sufren suelen pesar hasta dos kilos menos que los niños sanos, y tienen una probabilidad mucho mayor de sufrir anemia. Después de recibir el tratamiento contra los parásitos, los niños infectados muestran un aumento espectacular de la memoria a corto y a largo plazo, así como de su capacidad de razonamiento y de comprensión en la lectura. El ausentismo escolar disminuye hasta en un 25%.

En 2001, la OMS fijó la meta de proporcionar tratamiento sistemático a un mínimo del 75% de los niños en edad escolar como objetivo mundial del control de los parásitos para 2010. Según las notificaciones recibidas de más de 6500 escuelas participantes en la campaña, más del 75% de los casi tres millones de escolares camboyanos ya han recibido tratamiento.

«Significa un enorme paso adelante, no sólo para Camboya sino para todos los países que están tratando de controlar las parasitosis intestinales», ha declarado el Dr. Lorenzo Savioli, Coordinador del Control de las Enfermedades Parasitarias, de la OMS. «La experiencia camboyana prueba sin lugar a dudas que es perfectamente posible proteger contra las parasitosis a la inmensa mayoría de los niños. Camboya lo ha logrado, y lo mismo pueden hacer otros países.»

Las helmintiasis intestinales (infecciones por gusanos intestinales) afectan en todo el mundo a un mínimo de 2000 millones de personas y suponen una importante amenaza a la salud pública en las regiones donde el saneamiento y la higiene son inadecuados. La infestación se produce cuando la piel entra en contacto con agua o suelo contaminados, o por ingestión. En caso de infestación intensa puede verse afectado el desarrollo intelectual y físico. Los síntomas suelen ser fiebre, escalofríos y dolor muscular, y si no se tratan pueden producirse lesiones orgánicas irreversibles. El tratamiento consiste en la administración de una dosis de un medicamento barato y muy eficaz tres veces al año o cada dos años, en función de la prevalencia de la infección en la zona.

El éxito de Camboya ha estado precedido de la expansión progresiva de las intervenciones al nivel nacional, y en la actualidad comprenden dos campañas antiparasitarias anuales. Miles de enseñantes se han encargado de administrar los medicamentos en las 24 provincias del país, distribuyéndolos directamente a los alumnos en las aulas. Las campañas han sido organizadas por el Ministerio de Salud, Educación y Deporte de Camboya, con el apoyo de la OMS y del UNICEF, la Embajada del Japón en Camboya y la Fundación Conmemorativa Sasakawa para la Salud.

«Todo esto no habría sido posible sin el compromiso vigoroso del Ministerio de Salud de Camboya», ha dicho el Dr. Kevin Palmer, Asesor Regional en Enfermedades Parasitarias, de la Oficina Regional de la OMS para el Pacífico Occidental. «Haber logrado la meta con tanta antelación no es fruto de la casualidad. Demuestra lo mucho que se puede hacer cuando existe voluntad política y se cuenta con apoyo financiero de los donantes y los asociados.»

Para promover la realización de campañas antiparasitarias en otros países afectados, la OMS recomienda, junto con el UNICEF, que esas actuaciones se integren en otras campañas de lucha contra las enfermedades. «No controlaremos las parasitosis hasta que la comunidad internacional empiece a pensar y a actuar a gran escala», ha declarado el Dr. Hiroyoshi Endo, Director de Control, Prevención y Erradicación de las Enfermedades Transmisibles, de la OMS. «La mejor manera de proporcionar tratamiento al mayor número posible de personas es subirse al carro de otras iniciativas.»

La estrategia es extremadamente costoeficaz. Los comprimidos antiparasitarios sólo cuestan unos dos céntimos de dólar de los Estados Unidos por unidad. «Se trata de un precio muy pequeño para tamaña contribución al control de un problema de salud pública», ha dicho el Dr. Savioli. La OMS espera que el temprano éxito de Camboya impulse a otros países a combatir las infecciones parasitarias. «Camboya ha ganado de forma destacada la carrera hacia la meta antiparasitaria de 2010» ha agregado el Dr. Savioli. «Ahora corresponde a los demás países aplicar esa fórmula de éxito.»

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