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La epidemia de SIDA, una grave amenaza para Europa

El ONUSIDA y la OMS exhortan a los gobiernos a que pasen a la acción

Comunicado de prensa conjunto OMS/ONUSIDA

Con más de 1,8 millones de personas infectadas en Europa y en Asia central, la epidemia de VIH constituye una grave amenaza para la estabilidad social y económica de la región, según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA (ONUSIDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). En consecuencia, el ONUSIDA y la OMS instan a los gobiernos europeos a que traduzcan las estrategias en programas integrados de prevención y tratamiento del VIH para salvar la vida de miles de personas.

«Los países de la recién ampliada Unión Europea tienen ahora una oportunidad excelente de traducir su compromiso en acciones y programas concretos contra el SIDA. El desarrollo de alianzas eficaces es esencial para contribuir de forma significativa y sostenible a una solución proactiva de la epidemia del VIH/SIDA en Europa», ha declarado el Dr. Jack Chow, Subdirector General de la OMS, responsable de VIH/SIDA, Tuberculosis y Paludismo, adelantándose a la inauguración de la Conferencia Ministerial europea sobre el SIDA, organizada por el Gobierno de Lituania y la Comisión Europea. Dicha conferencia, titulada «Europa y el VIH/SIDA: Nuevos desafíos, nuevas oportunidades», se celebra los días 16 y 17 de septiembre de 2004 en Vilnius.

En Europa occidental las muertes por SIDA han disminuido gracias a que se dispone de tratamiento contra el VIH. Sin embargo, sorprendentemente, las tasas de infección por VIH han continuado aumentando debido a la falta de compromiso de los gobiernos para emprender actividades de prevención y a su complacencia ante la disponibilidad de tratamiento. El número de personas afectadas por el VIH en Europa occidental aumentó de 540 000 en 2001 a 580 000 al final de 2003.

Algunas de las tasas de infección más elevadas del mundo se registran en Europa oriental, principalmente en Estonia, la Federación de Rusia, Letonia y Ucrania, donde la epidemia sigue propagándose rápidamente. Las infecciones por VIH en Rusia han pasado de 530 000 en 2001 a 860 000 sólo dos años después. El virus amenaza con propagarse sin tregua alguna a los países vecinos, como Bielorrusia, Moldova y los países de Asia central.

«Dado que el 80% de las personas infectadas en Europa occidental son jóvenes, es urgente articular una respuesta masiva e integral para reducir la vulnerabilidad de los jóvenes y capacitarles para colaborar como asociados activos en la lucha contra el SIDA», ha afirmado Lars O. Kallings, Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA en Europa oriental, quien asiste a la conferencia. «Si no se adoptan medidas, nos enfrentaremos a una epidemia de SIDA aún mayor que podría paralizar el desarrollo social y económico de la región y socavar la seguridad nacional.»

La prevención es la clave para detener la propagación de la creciente epidemia de SIDA. Es necesario educar a las personas acerca de las posibles repercusiones de los comportamientos de riesgo y proporcionarles acceso a preservativos, programas de intercambio de agujas y tratamientos de sustitución. Deberían llevarse a cabo campañas de sensibilización para informar a las personas sobre cómo protegerse del VIH. El consumo de drogas inyectables es la principal vía de transmisión del VIH en Europa oriental, y por eso los consumidores de drogas deberían poder acceder fácilmente a información, asesoramiento y tratamiento para reducir el riesgo de infección por el VIH.

Asimismo es esencial hacer frente al estigma y a la discriminación. El miedo, la ignorancia, los prejuicios, las leyes obsoletas (incluida la criminalización de los consumidores de drogas) y la falta de información sobre la prevención y la transmisión del VIH fomentan la propagación de la epidemia. Hay que abordar a fondo las necesidades y los problemas específicos de los grupos vulnerables, en especial de los consumidores de drogas, las minorías sexuales, las poblaciones migrantes, los trabajadores sexuales y los prisioneros.

En Europa oriental y en Asia central reciben actualmente tratamiento antirretroviral unas 15 000 personas, de las aproximadamente 120 000 que lo necesitan. El elevado costo de los antirretrovirales sigue siendo un obstáculo para acceder a esos medicamentos en Europa oriental. Hay que poner los medicamentos seguros y de calidad de que ya disponemos al alcance del número cada vez mayor de personas que necesita obtenerlos a precios asequibles.

La cooperación entre los Estados miembros de la UE ha sido decisiva para contener las primeras olas de la epidemia. La financiación de la UE para proyectos dirigidos por expertos en salud pública y organizaciones no gubernamentales ha permitido a los actores nacionales abordar los problemas específicos de los grupos vulnerables. Gracias en parte a la financiación del Fondo Mundial, países como Albania, Moldova y Ucrania han iniciado tratamientos en los últimos seis meses.

Es necesario realizar urgentemente más inversiones nacionales y europeas en la región. «Desearíamos apoyar a la Unión Europea por su nuevo esfuerzo para combatir el SIDA en Europa, y en particular por su compromiso de ayudar a los países más afectados de su entorno», declaró Henning Mikkelsen, Coordinador Regional del ONUSIDA para Europa, en una conferencia de prensa previa a la Conferencia Ministerial.

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