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La OMS publica una revisión de las guías para la calidad del agua potable con el fin de prevenir brotes epidémicos y enfermedades relacionados con el agua


Anexo

África

En la última edición de las Guías se aborda la aplicación de tecnologías de tratamiento del agua de consumo doméstico y de almacenamiento seguro del agua, un tema de creciente interés ya que hay 1100 millones de habitantes de zonas rurales y urbanas que siguen dependiendo del agua insalubre de ríos, lagos y pozos abiertos. En el África subsahariana, las aguas subterráneas pueden tener un elevado contenido de minerales o productos químicos, como arsénico y, sobre todo, fluoruro. En algunos distritos de Kenya, Sudáfrica, Tanzanía y Uganda, por ejemplo, los niveles de fluoruro en las aguas subterráneas se elevan hasta 25 mg/litro, muy por encima del valor límite de 1,5 mg/litro recomendado por las Guías. En estos países las poblaciones padecen fluorosis dental y fluorosis ósea grave.

Las poblaciones vulnerables no pueden permitirse esperar a que se cumpla el objetivo último de disponer de agua corriente salubre. Los proveedores de agua reconocen cada vez más el valor de las intervenciones en los puntos de uso y solicitan orientaciones al respecto. Por ejemplo, cabe citar un estudio reciente de 400 familias de un campamento de refugiados de Malawi, que mostró que la utilización de un contenedor con cubierta y un grifo había permitido reducir considerablemente la contaminación del agua y se había traducido en una disminución del 31% de los casos de enfermedades diarreicas entre los niños menores de cinco años.

Contacto regional de la OMS para el Agua y el Saneamiento en África: Dr. Ahmed Nejjar, Oficial de Salud Ambiental, tel.: (+47) 241 39271, e-mail: nejjars@afro.who.int

América del Norte

En los últimos años se han registrado brotes epidémicos por E.coli O157 y Campylobacter en Walkerton y North Battleford (Canadá), y por Cryptosporidium en los Estados Unidos. Este mismo mes se ha informado de la contaminación por E.coli del agua de bebida extraída de pozos en el estado de Ohio (Estados Unidos). En algunos casos, cientos de miles de personas han caído enfermas debido a la presencia de microbios de ese tipo en el agua potable, lo cual demuestra lo que puede suceder si no existe una gestión preventiva de la calidad del agua potable. En respuesta a estos brotes, las autoridades reguladoras han empezado a adoptar un enfoque más preventivo, por ejemplo, en el caso de los Estados Unidos, promoviendo la norma de someter a tratamiento las aguas superficiales.

Contacto regional de la OMS para el Agua y el Saneamiento en América del Norte: Sr. Luiz Augusto Cassanha Galvão, Jefe del área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental, Oficina Regional de la OMS para las Américas, tel.: (+1) (202) 974 3156, e-mail: galvaolu@paho.org

Asia

Los problemas que plantea la presencia natural de arsénico en el agua potable de Bangladesh siguen suscitando gran preocupación, especialmente a causa de las dimensiones de la población afectada. Sólo en este país, unos 35 millones de personas consumen agua que tiene unos niveles elevados de arsénico. Otros países afectados son la India, China, Myanmar, Viet Nam, Laos y Camboya.

En China, el elevado contenido de fluoruro del agua potable hace que más de 26 millones de personas padezcan fluorosis dental, y se cree que ello es también la causa de que un millón de personas padezcan fluorosis ósea. En la India, más de 66 millones de personas consumen agua que presenta un contenido elevado de fluoruro.

Las comunidades de los países insulares del Pacífico tienen graves dificultades logísticas para organizar el abastecimiento de agua potable. El enfoque normal de la vigilancia, basado en la «toma y análisis de muestras», nunca podrá garantizar realmente la calidad del agua a esas poblaciones aisladas. Es más probable que funcione un sistema de vigilancia preventiva. Si se desea conservar esos preciosos recursos que son las lagunas de agua dulce de los atolones, muy vulnerables, se requerirá una gestión holística y la participación del público.

Contacto regional de la OMS en Asia Sudoriental: Sr. Han Heijnen, Asesor Regional, Agua, Saneamiento y Salud, tel.: (+91) (11) 2337 0804 26641/2, e-mail: heijnenh@whosea.org

Contacto regional de la OMS en el Pacífico Occidental: Sr. Terrence Thompson, Asesor Regional, tel.: (+63) 2-528-9890, e-mail: thompsont@wpro.who.int

Región del Mediterráneo Oriental

La calidad del abastecimiento de agua en los países de la Región del Mediterráneo Oriental (EMRO), de la OMS, no siempre cumple las normas nacionales, lo que tiene graves consecuencias para la salud pública, incluidos brotes epidémicos. A principios del presente año, se produjo en Hyderabad (Pakistán) un brote de diarrea del que se habló mucho; en los meses de mayo y junio de 2004 fueron hospitalizados más de 4000 pacientes que sufrían diarrea acuosa aguda.

En la mayoría de los países, la norma general es la escasez de agua, pero al mismo tiempo se produce un gran despilfarro y los recursos hídricos disponibles están amenazados por la intrusión de agua salada, la contaminación y la eutrofización. Por eso, más del 60% de la capacidad mundial de desalinización se encuentra en la Región, y el costo de la ampliación y mantenimiento de los servicios de abastecimiento de agua está aumentando. EMRO está recibiendo peticiones de orientación sobre la cantidad mínima de agua que debe suministrarse para usos domésticos, así como sobre los problemas singulares que plantean las operaciones de desalinización y la calidad del agua. Por otro lado, en algunos países los sistemas de abastecimiento de agua operan de forma intermitente debido a la grave escasez de agua dulce y al mantenimiento y gestión inadecuados de la red. Hay que controlar más estrechamente la calidad del agua potable ya que, incluso cuando se garantiza el abastecimiento de agua por tubería, sigue habiendo problemas de deterioro de la calidad del agua en el sistema de abastecimiento y en las instalaciones domésticas de almacenamiento.

Contacto regional de la OMS en el Mediterráneo Oriental: Dr. Houssain Abouzaid, Coordinador, Salud Ambiental, tel.: +(202) 6765028 (centralita) y +(202) 2795362 (directo), e-mail: seh@emro.who.int

Europa Occidental

También siguen produciéndose brotes epidémicos relacionados con el agua en los países económicamente más desarrollados de Europa. La principal causa de los brotes es muchas veces la contaminación de los sistemas de abastecimiento de agua sin tratar, unida a la ausencia de procedimientos de desinfección o los fallos de éstos.

  • En los 15 años transcurridos entre 1988 y 2002, Noruega registró 72 brotes, que afectaron a un total de 10 616 personas, debido a la contaminación y/o una desinfección defectuosa.
  • En el Reino Unido se informó de 26 brotes de enfermedades intestinales infecciosas transmitidas por el agua en Inglaterra y Gales en el periodo 1992-1995; el caso más importante afectó a 575 personas.
  • También se produjeron importantes brotes, por ejemplo, en áreas con pequeños sistemas de suministro de agua no clorada (Finlandia, 463 casos de gastroenteritis en una población de 8600 habitantes; a escala nacional, 14 epidemias transmitidas por el agua en el periodo 1998-1999, con 7300 casos de enfermedad), o en lugares con una concentración considerable de personas (Suecia, 500 personas, estación de esquí, Italia, zona turística, 344 personas).

Contacto regional de la OMS para el Agua y el Saneamiento en Europa: Sr. Roger Aertgeerts, Asesor Regional, Agua y Saneamiento, tel.: (+39) 06 4877528, e-mail: rae@who.it

Europa Oriental y la Comunidad de Estados Independientes

Aunque se están introduciendo mejoras en algunas zonas, las enfermedades relacionadas con el agua siguen siendo más frecuentes en la parte oriental de la región europea que en la parte occidental. La tasa de mortalidad normalizada provocada por las enfermedades diarreicas en niños menores de cinco años por 100 000 disminuyó en la Comunidad de Estados Independientes (CEI) de 70,03 en 1993 a 21,58 en 2001, y en las repúblicas de Asia central de 176,26 a 44,63. No obstante, la incidencia sigue siendo muy superior a la registrada en los 15 países de la UE, donde la tasa en 1993 fue de 0,64, y disminuyó en 2001 a 0,36. La incidencia de hepatitis viral A por 100 000 muestra una imagen similar. En la CEI disminuyó de 186,76 a 86,28 entre 1993 y 2001, en las repúblicas de Asia central de 395,52 a 142,69, pero en la UE-15, la disminución en el mismo periodo fue de 7,61 a 4,71. Por consiguiente, queda mucho todavía por hacer para conseguir unos niveles altos y generalizados de calidad del agua potable, sobre todo en la parte oriental de la Región de Europa de la OMS.

Contacto regional de la OMS para el Agua y el Saneamiento en Europa: Sr. Roger Aertgeerts, Asesor Regional, Agua y Saneamiento, tel.: (+39) 06 4877528, e-mail: rae@who.it

América Latina y el Caribe

Sólo el 24% de la población urbana de América Latina y el Caribe dispone de algún tipo de sistema de vigilancia y control de la calidad del agua. En Honduras, Nicaragua, Haití, Guyana y Bolivia, más del 50% de la población sólo tiene acceso a agua corriente potable menos del 50% del tiempo. Además, la población protegida por sistemas adecuados de vigilancia y de control de la calidad del agua es muy limitada en las zonas urbanas e insignificante en las zonas rurales. El hecho de que más de un tercio de las defunciones de menores de cinco años en América Latina y el Caribe se deba a enfermedades contagiosas destaca la importante contribución potencial del abastecimiento de agua salubre y fiable a la reducción de la mortalidad infantil. Se prevé que las nuevas Guías para la calidad del agua potable facilitarán a las autoridades nacionales y locales su labor de mejora de la calidad del agua a escala local.

Contacto regional de la OMS para el Agua y el Saneamiento en América Latina y el Caribe: Sr. Luiz Augusto Cassanha Galvão, Jefe del área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental, Oficina Regional de la OMS para América, tel.: (+1) (202) 974 3156, e-mail: galvaolu@paho.org

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Para más información puede ponerse en contacto con:

Mr Gregory Hartl
Teléfono: +41 (22) 791 4458
Teléfono móvil: +41 (79) 203 6715
e-mail: hartlg@who.int