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Un nuevo informe de la OMS reclama un enfoque nuevo y innovador de las investigaciones sobre sistemas de salud

Urge emprender investigaciones que reduzcan el desfase entre la teoría y la práctica

Las investigaciones pueden contribuir a mejorar la salud pública
Las investigaciones pueden contribuir a mejorar la salud pública

Las investigaciones sobre sistemas de salud tienen muchas posibilidades de propiciar mejoras espectaculares de la salud a nivel mundial y de dar respuesta a algunos de los principales retos del desarrollo en el nuevo milenio. Unas investigaciones eficaces podrían evitar la mitad de las defunciones que se producen en el mundo mediante intervenciones sencillas y poco costosas, según señala la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un nuevo Informe Mundial sobre la investigación sanitaria a nivel global.

En dicho Informe, titulado Knowledge for Better Health: Strengthening Health Systems (Conocimientos para mejorar la salud: Fortalecimiento de los sistemas sanitarios), se destacan diversos aspectos de las investigaciones sanitarias que, si se gestionaran más eficazmente, podrían redundar en beneficios aún mayores para la salud pública en el futuro. En él se establecen también las estrategias necesarias para reducir las disparidades mundiales en salud fortaleciendo los sistemas sanitarios.

En el nuevo milenio, las inequidades en salud son uno de los principales desafíos para el desarrollo y el mal funcionamiento de los sistemas de salud es un aspecto central de ese problema. Además, la cultura y la práctica de las investigaciones sanitarias deberían rebasar el marco de las instituciones académicas y los laboratorios, para implicar a los proveedores de servicios de salud, los encargados de elaboración de políticas, el público en general y la sociedad civil.

En el Informe se sostiene también que la ciencia debe contribuir a mejorar los sistemas de salud pública y no limitarse a producir medicamentos, pruebas diagnósticas, vacunas y dispositivos médicos. Los descubrimientos biomédicos no pueden mejorar la salud de las personas si no se hacen investigaciones que determinen cómo aplicarlos en los distintos sistemas de salud y contextos políticos y sociales, garantizando que lleguen a quienes más los necesitan.

«El parecer general es que la ciencia puede ir más lejos, sobre todo en el ámbito de la salud pública», declaró el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS. «Existe un desfase entre los avances científicos actuales y su aplicación, entre lo que sabemos y lo que efectivamente ponemos en práctica. Los sistemas de salud están sufriendo enormes presiones y es necesario generar urgentemente conocimientos para fortalecerlos y mejorarlos.»

Un equipo compuesto por 12 investigadores sanitarios de renombre internacional procedentes de países desarrollados y en desarrollo, y coordinado por el Dr. Tikki Pang, Director de Política y Cooperación en materia de Investigaciones de la OMS, elaboró las 143 páginas del Informe a lo largo de 18 meses. En este trabajo, que se basa en un amplio proceso de consultas y en revisiones anteriores de investigaciones sanitarias mundiales, se argumenta que para lograr la equidad en el campo de la salud es imprescindible gestionar mejor esas investigaciones e invertir más en ellas.

Pese al reconocimiento generalizado de su importancia, la investigación sobre los sistemas de salud tiene una mala imagen y ha venido recibiendo una financiación insuficiente en comparación con la investigación biomédica. Concretamente en los países con bajos ingresos se le destina menos de una décima parte del 1% del gasto sanitario total.

La poca importancia otorgada a este ámbito se refleja también en el hecho de que sólo el 0,7% de los artículos científicos publicados en el mundo en el año 2000 correspondían a investigaciones sobre sistemas de salud.

«Es importantísimo que este Informe se divulgue ahora. En él se ponen de manifiesto la magnitud y complejidad del problema y se explica cómo es posible avanzar», declaró Eva Harris, Presidenta del Sustainable Science Institute, situado en la Universidad de California, Berkeley (EE.UU.). «Se explica cómo puede la comunidad mundial abordar el problema de forma constructiva en vez de lamentar la falta de acción.»

En África, por ejemplo, se calcula que en 2001 sólo entre el 2% y el 15% de los niños durmieron bajo mosquiteros, un método sencillo y de eficacia demostrada para prevenir la malaria. «Es necesario que hagamos más hincapié en traducir los conocimientos en acción, y las investigaciones sobre los sistemas de salud nos ayudarán a cerrar esa brecha. Además, hay que tener presente que la investigación es una inversión, no un gasto», afirmó el Dr. Pang.

En el Informe se muestra también cómo la investigación sobre los sistemas de salud puede reforzar los recursos humanos destinados a la salud y la financiación sanitaria, así como la información y prestación de servicios de salud, y se citan algunos proyectos que ya están teniendo sorprendentes resultados. Entre ellos se encuentra el Tanzania Essential Health Interventions Project (TEHIP), cuyo objetivo es encontrar nuevas formas de planificar, fijar prioridades y asignar recursos, en el marco de la gran reforma del sistema de atención de salud del país. Con ello se pretendía evaluar las repercusiones de las intervenciones sanitarias en términos de carga de morbilidad y costo per cápita.

Los investigadores descubrieron que en dos distritos de Tanzania, la malaria por sí sola explicaba el 30% de los años de vida sana perdidos debido a las defunciones registradas en 1996-1997. En respuesta a ello, el presupuesto gubernamental destinado a los programas de prevención y tratamiento de la malaria pasó del 10% a un 26% en 2000-2001. En líneas generales, las investigaciones han hecho posible una mayor correspondencia entre la carga de morbilidad y los recursos presupuestarios destinados a la salud, y la tasa de mortalidad en la niñez se ha reducido en más de un 40% desde fines de los años noventa.

«Los sistemas de salud deberían fomentar los valores del aprendizaje y la resolución de problemas para responder a los principales desafíos sanitarios de nuestra época», señaló Tim Evans, Subdirector General de la OMS. «Y para ello hay que comprender como interactúan los elementos de un sistema de salud y buscar fórmulas innovadoras de resolución de problemas complejos.»

¿Qué es un sistema de salud?

Un sistema de salud abarca todos los actores, organizaciones, instituciones y recursos cuyo principal objetivo es mejorar la salud. En los sistemas de salud de la mayoría de los países funcionan distintos sectores: público, privado, tradicional e informal. Aunque el objetivo que define a un sistema de salud es la mejora de la salud, hay otros objetivos que deben responder a las necesidades de la población destinataria. Esta capacidad de reacción viene determinada por el entorno en que se trata a las personas, y debe garantizar que la carga financiera que suponen los gastos sanitarios se distribuya de forma justa. Hay cuatro funciones esenciales que determinan la forma en que las aportaciones se transforman en resultados valorados por las personas: la generación de recursos, la financiación, la prestación de servicios y la rectoría. La eficacia, la eficiencia y la equidad de los sistemas nacionales de salud son determinantes críticos de la situación sanitaria de la población.

Cumbre Mundial sobre Investigación en Salud

Los ministros de salud de más de 30 países se reunirán con representantes de instituciones de investigación, centros universitarios, organizaciones no gubernamentales, empresas farmacéuticas y diversos interlocutores importantes en el campo de la investigación sanitaria médica, en México D.F. (México), del 16 al 20 de noviembre de 2004, para hablar del papel fundamental de la investigación para fortalecer los sistemas sanitarios y como ayuda para responder mejor a las necesidades sanitarias de la población mundial. La Cumbre Mundial sobre Investigación en Salud, organizada por el Gobierno de México y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se centrará en el «desfase teórico-práctico», es decir, en cómo pasar de los conocimientos a la acción para mejorar la salud. En la Cumbre se hablará también de las investigaciones necesarias para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relacionados con la salud antes de 2015. Este evento, que reunirá a un gran número de actores principales en el terreno de la investigación sanitaria, representa una oportunidad excepcional para constituir una plataforma de iniciativas concretas destinada a fortalecer los sistemas de salud y mejorar el acceso a la información. El «Programa de Acción de México» recogerá las principales recomendaciones de la Cumbre.

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Para más información puede ponerse en contacto con:

Dr Tikki Pang
Teléfono: +41 22 791 2788
e-mail: pangt@who.int

Mrs Stéfanie Durivage
Teléfono: +41 22 791 16 56
e-mail: durivages@who.int

Ian Larsen
Teléfono: +1 703 820 2244

Fadéla Chaib
Teléfono: +41 22 791 3228
Fax: +41 22 791 4181
e-mail: chaibf@who.int