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La Asamblea de la Salud adopta la Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud

Fruit and vegetables

La Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido aprobada hoy por los Estados Miembros en la Asamblea de la Salud que celebran anualmente en Ginebra. La estrategia aborda dos de los principales factores de riesgo responsables de la grande y creciente carga de morbilidad de las enfermedades no transmisibles (ENT), que representan aproximadamente un 60% de las defunciones mundiales y casi la mitad (47%) de la carga mundial de morbilidad. Entre las ENT se incluyen las enfermedades cardiovasculares, la diabetes de tipo 2, los cánceres y las afecciones relacionadas con la obesidad.

«Éste es un logro decisivo en la política mundial de salud pública y proporciona a nuestros Estados Miembros un poderoso instrumento, que les permitirá elaborar estrategias nacionales eficaces e integrales para reducir los costos humanos y socioeconómicos de las enfermedades no transmisibles», ha dicho el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS. «La carga de mortalidad, morbilidad y discapacidad causada por las enfermedades no transmisibles es ahora mayor en los países en desarrollo, donde los afectados son, por término medio, más jóvenes que en el mundo desarrollado.»

La OMS ha elaborado la estrategia a lo largo de los dos últimos años mediante una serie de amplias consultas con todas las partes interesadas, entre ellas los Estados Miembros, otros organismos de las Naciones Unidas, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado. La estrategia especifica las funciones de estos interesados para reducir las ENT y destaca la necesidad de reducir el consumo de grasas saturadas y ácidos grasos trans, de sal y de azúcares, y de aumentar el consumo de frutas y hortalizas, así como la actividad física. Trata asimismo del papel de la prevención en los servicios de salud; de las políticas alimentarias y agrícolas; de las políticas fiscales; de los sistemas de vigilancia; de las políticas de reglamentación; de la educación y de la comunicación con los consumidores, aspecto en el que se incluyen la mercadotecnia, las declaraciones acerca de los efectos saludables de los alimentos y el etiquetado con información nutricional; y de las políticas escolares en lo que se refiere a las elecciones con respecto a los alimentos y a la actividad física.

Durante la Asamblea de la Salud ha habido un amplio debate acerca de la estrategia; durante dos días se ha reunido un grupo de redacción para acordar las enmiendas a la resolución por la que se ha adoptado la estrategia. Entre estas enmiendas estaba la adición de párrafos que reflejaran las inquietudes expresadas por algunos Estados Miembros en el sentido de que nada de lo dicho en la estrategia pudiera interpretarse como justificación para la adopción de prácticas restrictivas o distorsionadoras del comercio; que reafirmaran que la estrategia complementa el fuerte compromiso de la OMS con el tratamiento de la malnutrición, y que reafirmaran que los niveles apropiados de la ingesta de calorías, nutrientes y alimentos deben determinarse de conformidad con las directrices y las prácticas y hábitos alimentarios nacionales.

«Las enfermedades no transmisibles están originando una carga creciente en los países de bajos y medianos ingresos, que disponen de recursos limitados y todavía están luchando para hacer frente a los retos que aún les plantean los problemas relacionados con las enfermedades infecciosas», ha dicho la Dra. Catherine Le Galès-Camus, Subdirectora General de la OMS, Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental. «La estrategia recomienda un enfoque orientado hacia la prevención en el que destaca la necesidad de que los países elaboren estrategias nacionales coherentes, multisectoriales, con una perspectiva a largo plazo y sostenibles, destinadas a hacer que las opciones saludables sean las preferidas a nivel tanto individual como comunitario. Recibimos de buen grado el compromiso mostrado por los Estados Miembros para la estrategia y colaboraremos estrechamente con ellos para ayudarlos a aplicar sus recomendaciones.»

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Para más información puede ponerse en contacto con:

Dr Catherine Le Galès-Camus
Teléfono: +41 (22) 791-2999
e-mail: legalescamusc@who.int