El Director General de la Organización Mundial de la Salud elogia la respuesta al maremoto en Aceh (Indonesia)
6 DE ENERO DE 2005 | GINEBRA - El Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dr. LEE Jong-wook, encomió hoy los esfuerzos desplegados por la población de Aceh (Indonesia), y las actividades nacionales e internacionales de socorro encaminadas a mitigar los daños abrumadores infligidos la semana pasada por el maremoto. Al final de una visita a algunas de las áreas peor afectadas de Aceh, en la isla indonesia de Sumatra, el Dr. Lee calificó la devastación de pasmosa, pero agregó que le había impresionado sobremanera el hecho de que los damnificados estuvieran ya reconstruyendo activamente sus vidas.
El Dr. Lee fue a Aceh junto con el Director Regional de la OMS para Asia Sudoriental, Dr. Samlee Plianbangchang, para ayudar a evaluar los daños causados por el maremoto, los esfuerzos de socorro en marcha y la forma en que la OMS puede seguir contribuyendo a proteger la salud de la población de Aceh y de otras partes de la región.
«Está claro que ninguna familia de Aceh ha quedado indemne después de esta terrible catástrofe», observó el Dr. Lee. «Pero el espíritu con el cual está respondiendo la población es extraordinario. Ya están mirando a largo plazo y planificando la reconstrucción no sólo de sus hogares, sino también de sus comunidades.»
«Es notable la manera en que están comenzando a recomponer sus vidas», afirmó el Dr. Lee. «Hay viviendas y comunidades destruidas incluso a varios kilómetros de la costa. Sigue habiendo cadáveres y bolsas con cadáveres a la vista de todos. Pero la población está ahora empezando a despejar los escombros, limpiar las casas y los hospitales y volver en lo posible a una vida normal.»
En el Hospital General Zainul Abidin al menos la mitad del personal se ha visto afectado directamente por el maremoto. Pero los trabajadores médicos de otras provincias han acudido a ayudar, y el hospital se propone reanudar el próximo jueves al menos su servicio de urgencias. El Dr. Lee y el Dr. Samlee también visitaron otro hospital donde muchos de los lesionados por el maremoto, que yacen en colchonetas colocadas sobre el piso embarrado, reciben tratamiento de un personal médico que sólo cuenta con equipo básico.
La OMS se concentra ahora en establecer un sistema de pronta alarma ante brotes de enfermedades y vigilancia intensa de la morbilidad, para lo cual ha llegado personal de la OMS a Aceh a fin de prestar apoyo a las autoridades sanitarias locales. La segunda cuestión consiste en hacer llegar rápidamente a Aceh apoyo de laboratorio para ayudar a determinar las causas de los brotes de enfermedades. Ese apoyo también contribuirá a disipar los rumores que circulan sobre presuntas enfermedades.
Las autoridades locales de Aceh están preocupadas porque, si bien la ayuda actual es enorme y los progreso realizados en los diez primeros días son extraordinarios, a menos que se mantengan, el sistema podría derrumbarse. El Dr. Lee dijo que la OMS seguiría colaborando con las autoridades sanitarias para evaluar las necesidades de rehabilitación del sistema de salud.
Hasta hoy, aunque hay casos de diarrea, infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y traumatismos físicos y mentales manifiestos, en Aceh no se ha producido ningún brote grave de enfermedades. Muchas personas cuyos hogares han quedado destruidos viven en campamentos relativamente pequeños, por lo que están menos expuestas a riesgos de infecciones respiratorias y de otro tipo. Sin embargo, sigue habiendo riesgos de enfermedades transmitidas por el agua, entre otras.
Como principal organismo de salud pública, la OMS está proporcionando orientación a las autoridades nacionales, otras organizaciones de las Naciones Unidas y ONG para que se puedan satisfacer las necesidades de salud pública de las poblaciones desplazadas. La OMS ha publicado una estrategia de acción sanitaria de emergencia que se centra en cinco objetivos clave para asegurar una recuperación y una rehabilitación rápidas de los servicios de salud pública, a saber:
- Vigilancia de la morbilidad. Se vela por que las autoridades nacionales puedan enviar prontas señales de alarma en caso de posibles amenazas para la salud apenas éstas aparezcan, verificar las amenazas e iniciar una respuesta inmediata y correcta. A través de la Red Mundial OMS de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN) se han desplegado en los países equipos de expertos que producen actualizaciones cotidianas de la situación epidemiológica.
- Acceso a la atención de salud esencial previa evaluación de las necesidades y respuesta a las mismas. Se reúne la información sobre los daños ocasionados a la infraestructura de los servicios sanitarios y se evalúan las necesidades de salud de las poblaciones afectadas; junto con los ministerios de salud, los resultados se analizan lo más rápidamente posible y se ponen a disposición de todos los que procuran salvar vidas y respaldar la recuperación.
- Atención esencial de salud pública. La OMS proporciona orientación técnica en materia de política sanitaria a las autoridades nacionales, las ONG y los demás agentes humanitarios, por ejemplo sobre la inhumación de cadáveres, la respuesta a brotes de enfermedades, la preservación de la calidad del agua, la gestión de excretas, aguas residuales y amenazas químicas, la atención a las enfermedades crónicas, la aplicación de programas de vacunación y el cuidado de la salud mental.
- Fortalecimiento de los sistemas de distribución. Se procura asegurar el suministro de medicamentos, equipo, transporte y otros bienes vitales para que todos los necesitados puedan tener acceso a los servicios requeridos (establecimiento inmediato de la salud, suministro de botiquines de urgencia, vacunas vitales). Muchos de estos elementos se obtienen localmente, pero si las donaciones externas se armonizan cuidadosamente con las necesidades locales, pueden hacer una contribución muy importante. La OMS ha procurado posibilitar que los grupos de personal sanitario del país adquieran ellos mismos estos elementos.
- Coordinación de la respuesta internacional de salud. Los esfuerzos de coordinación deben posibilitar una respuesta eficaz del sector de la salud, la utilización apropiada de los trabajadores de salud voluntarios y la máxima participación posible de las comunidades locales (incluidas las organizaciones de mujeres). La OMS ayuda a coordinar, administrar la asistencia y conseguir los mejores resultados posibles facilitando orientación a los donantes y apoyo técnico, incluso sistemas logísticos de distribución comunes utilizados por el sistema de las Naciones Unidas y ONG.
Para desempeñar cabalmente las actividades decisivas de la estrategia de salud pública se requiere urgentemente un mínimo de US$ 66 millones. La respuesta de los donantes ha sido generosa en todo el mundo, y lo fundamental consistirá ahora en convertir rápidamente las promesas en recursos. Se estima que hay actualmente unos tres a cinco millones de personas desplazadas y posiblemente carentes de acceso a suministros adecuados de agua potable, saneamiento, vivienda, alimentos y suministros médicos básicos.
La OMS da las gracias a la Orquesta Filarmónica de Viena y a los Gobiernos de Alemania, China, Dinamarca, los Estados Unidos, Finlandia, Francia, Italia, Noruega, el Reino Unido y Suiza por las contribuciones recientes y tempranas.
La OMS también da las gracias a los numerosos individuos que han hecho llegar donaciones a través de su sitio web.