El Director General de la OMS visita las zonas afectadas y promete apoyo, mientras Sri Lanka anuncia su reconstrucción tras el azote del maremoto
8 DE ENERO DE 2005 | COLOMBO, SRI LANKA - En medio de las ruinas de un hospital en la ciudad de Kalmunai, en el sudeste de Sri Lanka, el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dr. LEE Jong-wook, ha podido comprobar una vez más de primera mano los estragos causados por el maremoto ocurrido la semana pasada. Un quirófano destrozado, muros de ladrillo y piedra hechos jirones como si se tratase de papel, o una ambulancia colgando peligrosamente del borde de un cráter abierto en la entrada del hospital.
Como en Aceh, el Dr. Lee encomió la capacidad de recuperación con que la población ha respondido al maremoto y ha empezado a reconstruir sus vidas y comunidades destrozadas. En una reunión con el Presidente Chandrika Kumaratunga, dijo que Sri Lanka es una nación fuerte y elogió el hecho de que ni siquiera una catástrofe sin precedentes de tal magnitud «haya podido destruir la columna vertebral del país».
En la segunda etapa de su viaje a dos de los países más afectados por la catástrofe, El Dr. Lee visitó Sri Lanka procedente de Indonesia. El Dr. Lee estuvo acompañado por el Ministro de Salud de Sri Lanka, Nirmal Siripala de Silva, y por el Representante de la OMS en ese país, el Dr. Kan Tun. Juntos visitaron Kalmunai y la ciudad sureña de Galle, que ha quedado arrasada.
Durante su viaje a Sri Lanka, el Dr. Lee visitó los campamentos de socorro establecidos provisionalmente en escuelas y otros edificios, con el fin de contribuir a evaluar los daños ocasionados por el maremoto de la semana pasada y la respuesta sanitaria dada hasta el momento. Presenció las operaciones de ayuda que se están llevando a cabo, entre éstas la rehabilitación de dispensarios y servicios de salud infantil.
Junto con el Ministro de Salud, examinó las medidas adoptadas por la OMS y sus asociados, así como lo que todavía queda por hacer. La labor de la OMS se centra particularmente en el establecimiento de un sistema de alerta temprana para la vigilancia de la morbilidad, que habrá que reforzar en las semanas y meses venideros.
La estrategia de intervención de la OMS en Sri Lanka está dirigida aproximadamente a un millón de afectados de 13 distritos de las costas septentrional, oriental y meridional del país. La OMS está colaborando con el Ministerio de Salud y otros organismos, y ha enviado suministros para reducir el riesgo de que se produzcan brotes epidémicos, como pastillas potabilizadoras, kits de análisis y material para eliminar mosquitos y reducir el número de moscas, en especial en los campamentos de socorro, donde el saneamiento es deficiente. La OMS también se esfuerza por reconstruir la infraestructura sanitaria esencial, como hospitales, dispensarios, farmacias y establecimientos médicos a lo largo de la costa, que fueron arrasados o quedaron gravemente deteriorados por el impacto de las olas.
El Presidente subrayó la necesidad de que no se descuide la salud mental, y pidió el apoyo de la OMS para mantener en Sri Lanka un «centro para la gestión de catástrofes» en el futuro. Ese centro facilitará la gestión de crisis en situaciones como brotes epidémicos, sequías, inundaciones y catástrofes naturales.
Hasta el momento la OMS ha asignado más de US$ 1 millón a Sri Lanka, y en la próximas semanas y meses se obtendrá y asignará una suma mucho mayor gracias a los donantes. La Organización ha pedido US$ 12,5 millones para ayudar a que Sri Lanka se recupere de los estragos del maremoto en los próximos seis meses.
La OMS expresa su agradecimiento a los numerosos gobiernos y otras entidades que han prestado su apoyo en las operaciones de socorro. También agradece la contribución de las numerosas personas que han hecho un donativo a través de su sitio web.