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Sexto Foro Mundial para la Investigación de Vacunas: se están desarrollando muchas vacunas nuevas que pueden salvar vidas, pero quedan obstáculos por superar

Con nuevas vacunas se podrían salvar millones de vidas más

En la actualidad se encuentran en fase de investigación y desarrollo muchas vacunas que podrán salvar millones de vidas y estarán disponibles en los próximos diez años. No obstante, antes de que se puedan utilizar de forma generalizada y sostenible en los países en desarrollo, esto es, en los que más las necesitan, será necesario superar varios obstáculos.

«El desarrollo de vacunas se encuentra en una fase excitante. Pronto dispondremos de nuevos productos que, en su conjunto, podrán proteger a millones de personas frente a distintas enfermedades», ha dicho la Dra. Marie-Paule Kieny, Directora de la Iniciativa para la Investigación de Vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). «No obstante, la experiencia ha demostrado que la incorporación de nuevas vacunas es un proceso extremadamente lento. Es urgente que encontremos soluciones para poner a disposición de todas las personas en riesgo estos poderosos instrumentos sanitarios de eficacia demostrada.

Los obstáculos para poner las nuevas vacunas a disposición de las personas que las necesitan son de carácter científico, financiero, técnico y de reglamentación. Pero hay problemas adicionales, como la inexistencia de un suministro suficiente de vacunas y la debilidad de los sistemas de salud de muchos países en desarrollo, que condiciona una baja cobertura vacunal.

Es probable que en los próximos diez años se duplique el número de vacunas disponibles (unas veinte en la actualidad). En general, se necesitan unos 12 a 15 años y US $200 a 500 millones para desarrollar una nueva vacuna. Entre los progresos recientes en este campo destacan:

  • Dos vacunas contra la diarrea por rotavirus, una de las cuales ya está aprobada en México, la República Dominicana y Kuwait.
  • Una vacuna tetravalente contra la meningitis meningocócica (aprobada en los Estados Unidos de América) y una vacuna heptavalente que protege contra la meningitis A y C, y se aprobará en 2007.
  • Una vacuna antineumocócica conjugada nonavalente que redujo en un 16% la mortalidad infantil general en Gambia.
  • Vacunas bivalentes y tetravalentes contra los papilomavirus humanos, que protegen contra el cáncer del cuello uterino.
  • Una vacuna antipalúdica que proporcionó una protección del 58% frente a la enfermedad grave en un ensayo clínico de fase II realizado en Mozambique.
  • Una vacuna oral contra el cólera que presentó una eficacia protectora cercana al 80% en Beira (Mozambique).
  • Una vacuna contra la encefalitis japonesa, cuya precalificación por la OMS se solicitará en breve.

Durante los últimos cuatro días se ha celebrado el sexto Foro Mundial para la Investigación de Vacunas. Los cerca de 200 participantes, entre los que se encontraban algunos de los principales científicos en el campo de las vacunas, expertos en salud pública, miembros de los organismos de reglamentación y fabricantes de unos 40 países, presentaron sus trabajos de investigación de vanguardia y debatieron sobre los retos que hay que afrontar. El objetivo último del Foro consiste en estimular y acelerar la investigación y desarrollo de nuevas vacunas, y especialmente de las dirigidas frente a las enfermedades infecciosas que afectan a los países en desarrollo.

Las alianzas publicoprivadas, como las ya existentes para las vacunas contra la tuberculosis, el paludismo, el SIDA, la meningitis, la anquilostomiasis, el dengue y las enfermedades por neumococos y rotavirus, están demostrando ser instrumentos eficaces para desarrollar vacunas contra las enfermedades prevalentes en los países en desarrollo.

«El éxito en el desarrollo de nuevas vacunas y la aplicación de las ya existentes se encuentra lejos de estar garantizado», ha dicho el Dr. Donald P. Francis, de Global Solutions for Infectious Diseases, quien pronunció el discurso de apertura del Foro. «La falta de interés de la industria en la fabricación de vacunas (a menudo consideradas como productos poco rentables), combinada con la inexistencia de recursos para comprarlas en los países menos desarrollados, ha afectado gravemente al desarrollo de nuevas vacunas y a la aplicación de las ya aprobadas.»

Es fundamental y urgente que los gobiernos de los países industrializados presten mayor apoyo a la investigación y desarrollo de vacunas. «Dado el inmenso potencial de la biotecnología moderna, hay grandes posibilidades de mejorar la salud mundial a través de las vacunas», añadió el Dr. Francis.

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Para más información puede ponerse en contacto con:

Melinda Henry
Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos, OMS, Ginebra
Teléfono: +41 22 791 2535
Fax: +41 22 791 4858
e-mail: henrym@who.int