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Respuesta a las necesidades de salud de los iraquíes que viven en los países vecinos

Los iraquíes desplazados que viven en Egipto, Jordania y Siria deben poder recibir igual atención de salud que la población local. Éste es uno de los acuerdos fundamentales concertados entre los participantes en una Consulta Ministerial celebrada en Damasco los días 29 y 30 de julio, convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para examinar las necesidades de salud de los iraquíes que viven en países vecinos.

Se calcula que hay más dos millones de iraquíes desplazados; la mayor parte de ellos están en Siria y Jordania, pero hay otros en Egipto, Irán, el Líbano y Turquía. Los países anfitriones procuran atenderlos dentro de sus sistemas nacionales de salud, pero éstos se están saturando rápidamente debido a la gran afluencia de iraquíes desplazados.

Asistieron a la Consulta representantes de los ministerios de salud y de relaciones exteriores de Egipto, el Iraq, Jordania y Siria, así como de las Sociedades de la Media Luna Roja y del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), del UNICEF, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) y de la OMS.

«En esta importante reunión los gobiernos anfitriones han asumido un compromiso decisivo», afirmó el Dr. Hussein Gezairy, Director Regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental. «Significa que los iraquíes desplazados deben tener igual acceso a la atención de salud que la población local.»

Los participantes examinaron la forma de mejorar el acceso a la atención de salud de los iraquíes refugiados en Egipto, Jordania y Siria. Se reconoció que los países anfitriones ya estaban aportando una contribución muy grande para satisfacer las necesidades de salud de esas personas. Por otra parte, a pesar de que ha aumentado la carga de sus sistemas de salud, los gobiernos anfitriones están recibiendo muy poco apoyo para sufragar los correspondientes costos adicionales.

Una proporción considerable de la población iraquí desplazada, en particular quienes necesitan atención hospitalaria o especializada, tienen dificultades reales para conseguir acceso a una atención de salud adecuada.

Los ministerios de salud de Egipto, Jordania y Siria, o sus representantes, reafirmaron su compromiso de seguir prestando servicios de salud a los iraquíes desplazados en pie de igualdad con la población local, independientemente de que estén o no registrados ante el ACNUR. También quieren seguir prestándoles atención con los servicios existentes y en lugar de establecer servicios aparte para ellos.

En la Consulta los representantes del Gobierno del Iraq reiteraron el compromiso de éste de compartir esos costos adicionales en colaboración con la comunidad internacional. Los participantes en la reunión acordaron que procurarían movilizar los recursos necesarios en apoyo de los ministerios de salud de los países anfitriones y otros proveedores a fin de que se contribuya a solventar dichos costos adicionales. Para ello se examinarán mecanismos de financiación existentes y alternativos.

«Es un compromiso enorme por parte de los países anfitriones», señaló el Dr. Ala Alwan, Subdirector General de la OMS para Acción Sanitaria en las Crisis. «Sus costos son muy elevados. Para que se haga realidad ese acceso igualitario a la atención de salud, la comunidad internacional y el Gobierno del Iraq deben ahora responder prestando el apoyo necesario. En la Consulta logramos avances importantes porque acordamos medidas prácticas para mejorar el acceso, pero la aplicación de esas medidas depende de que se pongan a disposición los recursos necesarios.»

En la Consulta se examinaron varios aspectos para mejorar el acceso a la atención de salud. Se coincidió en que se necesitaba mejor información sobre el número de iraquíes que vivían en países vecinos, su ubicación, sus necesidades de salud y su acceso a servicios de salud. Para ello deben adoptarse medidas encaminadas a fortalecer o adaptar los sistemas sanitarios de registro y vigilancia existentes. Se debe fortalecer asimismo la vigilancia nutricional.

Se acordó además asignar prioridad al acceso de los iraquíes desplazados a los servicios de salud más esenciales. Éstos se definieron como atención primaria de salud, incluidos servicios preventivos y curativos, servicios de salud reproductiva y salud del niño; atención médica de urgencia, y abastecimiento de medicamentos esenciales y suministros médicos, incluidos los requeridos para el tratamiento de las enfermedades crónicas.

Se reconoció que para seguir adelante era necesario fortalecer la coordinación del apoyo al sector de la salud. Cada gobierno establecerá mecanismos de coordinación con sus asociados, a saber: el Ministerio de Salud, la Sociedad de la Media Luna Roja, organismos de las Naciones Unidas y ONG. El ACNUR seguirá coordinando la asistencia a todos los iraquíes desplazados y la protección de éstos en los países anfitriones en todos los sectores y colaborará estrechamente con la OMS para coordinar el trabajo de los organismos de las Naciones Unidas y otros asociados en el sector de la salud.

Para más información, sírvase comunicarse con:

Fadéla Chaib
Departamento de Comunicaciones
OMS, Ginebra
Tel.: +41 22 791 32 28
Móvil: +41 79 475 55 56
E-mail: chaibf@who.int

Dr. Khalid Shibib
Acción Sanitaria en las Crisis
OMS, Ginebra
Tel.: +41 22 791 29 88
Móvil: +41 79 218 98 02
E-mail: shibibk@who.int

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