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La OMS publica nuevos patrones para documentar el estado de salud de niños y jóvenes

La OMS publica el primer código de clasificación internacionalmente acordado para evaluar el estado de salud de niños y jóvenes en el contexto de las fases de su desarrollo y del medio en que viven.

En la International Classification of Functioning, Disability and Health for Children and Youth (ICF-CY), habida cuenta de la importancia de disponer de descripciones precisas del estado de salud de los niños, se utiliza una metodología que desde hace largo se aplica de forma estándar a los adultos. Considerando a los niños y jóvenes en el contexto de su medio ambiente y su proceso de desarrollo continuo, la ICF-CY aplica códigos de clasificación a cientos de funciones y estructuras corporales, actividades y formas de participación, así como a diversos factores ambientales que limitan o posibilitan el desempeño de los jóvenes en una serie de actividades cotidianas.

El crecimiento rápido y los cambios veloces que ocurren durante los dos primeros decenios de vida no se reflejaban lo suficiente en la Clasificación internacional del funcionamiento de la discapacidad y de la salud (CIF), precursora de la ICF-CY. Esta última aborda con mayor detalle ese periodo importante del desarrollo. Gracias a su nuevo sistema de codificación estandarizado, ayudará a los clínicos, educadores, investigadores, administradores, instancias normativas y padres a documentar y cuantificar las características importantes del crecimiento, de la salud y del desarrollo de niños y jóvenes.

Los niños que manifiestan continuamente hambre, sed o inseguridad, por ejemplo, suelen tener una salud precaria y problemas para aprender y desarrollarse normalmente. Esta clasificación ofrece una manera de captar los efectos del entorno físico y social para poder abordar éstos mediante la política social, la atención sanitaria y sistemas de educación a fin de mejorar el bienestar de los niños.

«La ICF-CY nos ayudará a superar las simples etiquetas diagnósticas. Permitirá encuadrar el funcionamiento y la discapacidad de los niños y jóvenes en un continuo en el contexto de su vida y actividades cotidianas. De esta manera, hará posible la descripción precisa y constructiva del estado de salud de los niños y permitirá identificar las esferas en las cuales se requiere más atención, asistencia y cambios de política», dijo Ros Madden, miembro de la Australian Commission on Safety and Quality in Health Care y Presidenta de la Functioning and Disability Reference Group of the WHO Family of International Classifications (WHO FIC) Network.

La ICF-CY tiene importantes repercusiones mundiales para la investigación, el establecimiento de normas y la movilización de recursos. «Por primera vez contamos con un instrumento que nos permite rastrear y comparar el estado de salud de los niños y jóvenes de diferentes países y a lo largo del tiempo», dijo Nenad Kostanjsek, del equipo de la OMS que se ocupa de medición e información sanitaria. «La ICF-CY hará posible que los países y la comunidad internacional adopten medidas fundamentadas para mejorar la salud y la educación de los niños, así como su disfrute de los propios derechos, porque considerará la salud como una función del entorno que proporcionan los adultos.»

La clasificación comprende también los retrasos del desarrollo. Los niños que atraviesan con atraso determinadas fases del desarrollo pueden correr más riesgo de discapacidad. Utilizando esta clasificación, los profesionales de la salud, padres y maestros pueden describir de forma precisa esos retrasos con objeto de prever las necesidades de salud y educacionales y clarificar debates sobre políticas.

La versión específica para niños y jóvenes de la Clasificación internacional del funcionamiento, de la discapacidad y de la salud (CIF) se da a conocer públicamente hoy en Venecia y es objeto de elogios internacionales:

«Gracias a la publicación de la ICF-CY por la OMS se cuenta por primera vez con una terminología normalizada unificadora para los servicios de salud, educación y sociales destinados a los niños», observó la Dra. Margaret Giannini, Directora de la Office of Disability, U.S. Department of Health and Human Services.

«Este enfoque ofrece una base científica para describir las capacidades funcionales de cada niño utilizando un lenguaje compartido. Además, la ICF-CY tiene importantes repercusiones para la política educacional, la investigación y el diseño de servicios destinados a los niños y jóvenes con discapacidades», dijo Mary Ruth Coleman, Ph.D., Presidenta del Council for Exceptional Children (2007).

«La ICF-CY es un instrumento que pueden compartir los servicios clínicos, así como las escuelas, organismos comunitarios y entidades gubernamentales. Además, como patrón internacional de la OMS, la ICF-CY tiene visibilidad y puede servir para destacar las necesidades y derechos universales de los niños», dijo Rune J. Simeonsson, Presidente del Grupo de Trabajo de la OMS sobre la ICF-CY; Universidad de Carolina del Norte.

«El hecho de concentrar la atención en la manera en que los niños y jóvenes se desempeñan física, social y mentalmente en el contexto de su desarrollo y entorno tiene repercusiones importantes para la educación especial», dijo Yutaka Oda, Presidente del Instituto Nacional de Educación Especial del Japón.

Para más información puede ponerse en contacto con:

Nenad Kostanjsek
Technical Officer
WHO, Geneva
Tel.: +41 22 791 3242
Fax: +41 22 791 4894
E-mail: kostanjsekn@who.int

Lina Reinders
Communications Officer
WHO, Geneva
Tel.: +41 22 791 1828
Fax: +41 22 791 1967
E-mail: reindersl@who.int

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