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Los distribuidores de cigarrillos electrónicos deben dejar de reivindicar efectos terapéuticos no demostrados

Comunicado de prensa

19 de septiembre de 2008 | GINEBRA -- Al contrario de lo que se presupone en la publicidad de algunos distribuidores de cigarrillos electrónicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no considera que sean un tratamiento legítimo para quienes estén tratando de dejar de fumar.

«El cigarrillo electrónico no es un tratamiento sustitutivo con nicotina que tenga una eficacia demostrada», ha dicho el Dr. Ala Alwan, Subdirector General de la OMS para Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental. «La OMS no dispone de pruebas científicas que confirmen la seguridad y eficacia del producto. Los distribuidores deben retirar inmediatamente de sus sitios web y otros materiales informativos todo lo que pueda llevar a pensar que la OMS considera que se trata de una ayuda segura y eficaz para dejar de fumar.»

El cigarrillo electrónico típico está hecho de acero inoxidable, tiene una cámara con nicotina líquida en diferentes concentraciones, es alimentado por una batería recargable y se parece a un cigarrillo de verdad. El usuario da caladas como lo haría con un cigarrillo de verdad, pero no lo enciende y no produce humo, sino un ligero vaho caliente que se absorbe en los pulmones.

El cigarrillo electrónico, creado en China en 2004, se vende en ese país y en muchos otros, como Brasil, Canadá, Finlandia, Israel, Líbano, Países Bajos, Suecia, Turquía y Reino Unido.

Los distribuidores del cigarrillo electrónico suelen describirlo como una ayuda a los fumadores que quieren dejar el tabaco. Algunos van más lejos, sugiriendo que la OMS lo considera como un tratamiento legítimo de sustitución con nicotina, como pueden ser los chicles, las pastillas o los parches de nicotina.

Sin embargo, la OMS no tiene conocimiento de ninguna prueba de que, como dicen sus distribuidores, el cigarrillo electrónico ayude a dejar de fumar. La OMS no tiene conocimiento de ningún estudio riguroso, sometido a arbitraje editorial, que demuestre que el cigarrillo electrónico sea un tratamiento sustitutivo con nicotina seguro y eficaz.

Aunque la OMS no descarta la posibilidad de que el cigarrillo electrónico sea útil para ayudar a dejar de fumar, la única forma de demostrarlo es haciendo estudios.

«Si los distribuidores de cigarrillos electrónicos quieren ayudar a los fumadores a dejar el hábito, deben efectuar estudios clínicos y toxicológicos en el marco reglamentario adecuado», ha dicho Douglas Bettcher, Director interino de la Iniciativa Liberarse del Tabaco de la OMS. «Mientras no lo hagan, la OMS no puede considerar que el cigarrillo electrónico sea un tratamiento apropiado de sustitución con nicotina y, por supuesto, no puede aceptar sugerencias falsas de que aprueba o respalda el producto. La OMS sólo aprueba y respalda aquellos tratamiento de sustitución con nicotina que tienen una eficacia y una seguridad demostradas.»

El Grupo de Estudio de la OMS sobre la Reglamentación de los Productos de Tabaco tiene previsto examinar el cigarrillo electrónico, además de otros temas, en una reunión que celebrará en Durban (Sudáfrica), del 12 al 14 de noviembre de 2008. Convocado por la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS, su mandato consiste en hacer a los Estados Miembros recomendaciones con fundamento científico y basadas en datos probatorios acerca de la reglamentación de los productos de tabaco.

Si desea más información puede ponerse en contacto con:

Timothy A. O'Leary
Responsable de Comunicación
Iniciativa Liberarse del Tabaco, OMS
Tel: +41 22 791 5539
Móvil: +41 79 516 5601
E-mail: olearyt@who.int

Stéfanie Laniel
Responsable de Comunicación
Iniciativa Liberarse del Tabaco, OMS
Tel: +41 22 791 1018
Móvil: +41 79 475 5524
E-mail: laniels@who.int

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