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Nuevas recomendaciones sobre el VIH para mejorar la salud, reducir las infecciones y salvar vidas

Día Mundial del SIDA 2009

Comunicado de prensa

30 DE NOVIEMBRE DE 2009 | GINEBRA -- En la víspera del Día Mundial del SIDA, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado nuevas recomendaciones basadas en las pruebas científicas más recientes sobre el tratamiento y la prevención de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), así como la lactancia en este contexto.

La OMS recomienda adelantar el inicio del tratamiento antirretrovírico (TAR) en los adultos y adolescentes, administrar antirretrovíricos (ARV) mejor tolerados por los pacientes y utilizar estos fármacos durante más tiempo para reducir el riesgo de transmisión maternoinfantil del VIH. Por vez primera, la OMS recomienda que las madres seropositivas o sus hijos tomen ART durante toda la lactancia materna con el fin de prevenir la transmisión del virus.

«Estas nuevas recomendaciones se basan en los datos más actuales de que disponemos», ha dicho el Dr. Hiroki Nakatani, Subdirector General de la OMS para VIH/SIDA, Tuberculosis, Paludismo y Enfermedades Tropicales Desatendidas. «Su adopción generalizada permitirá que muchas más personas de las zonas muy afectadas por la enfermedad vivan más tiempo y tengan mejor salud.»

Se calcula que hay 33,4 millones de personas infectadas por el VIH/SIDA y que cada año se producen 2,7 millones de nuevas infecciones. A escala mundial, el VIH/SIDA es la principal causa de muerte entres las mujeres en edad fecunda.

Nuevas recomendaciones terapéuticas

En 2006, la OMS recomendó la instauración del TAR en todo paciente cuyo recuento de linfocitos CD4 (parámetro que refleja el estado del sistema inmunitario) sea igual o inferior a 200 células/mm3, que es cuando generalmente empiezan a manifestarse los síntomas de la enfermedad. Ensayos clínicos y otros estudios posteriores han demostrado claramente que el inicio más temprano del TAR reduce las tasas de mortalidad y morbilidad. Ahora la OMS recomienda que se inicie el TAR con un recuento de linfocitos CD4 más elevado (350 células/mm3) en todos los pacientes VIH-positivos, incluidas las embarazadas, independientemente de que presenten síntomas o no.

Asimismo, recomienda que los países abandonen gradualmente el uso de la estavudina (d4T) debido a sus efectos colaterales a largo plazo, de carácter irreversible. La estavudina se sigue utilizando mucho como tratamiento de primera línea en los países en desarrollo debido a su bajo costo y amplia disponibilidad. Como alternativas igualmente eficaces y menos tóxicas se recomiendan la zidovudina (AZT) o el tenofovir (TDF).

Las recomendaciones de 2009 también amplían el uso de las pruebas de laboratorio para mejorar la calidad de la atención y el tratamiento de los pacientes. Se recomienda que se facilite un mayor acceso a las determinaciones del número de linfocitos CD4 y el uso de las determinaciones de la carga vírica siempre que sea necesario. Sin embargo, no se debe denegar el acceso al TAR en caso de que estas pruebas no estén disponibles.

Prevención de la transmisión maternoinfantil y mejora de la supervivencia infantil

En 2006, la OMS recomendó la administración de ARV a las embarazadas seropositivas en el tercer trimestre de la gestación (a partir de las 28 semanas) para prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH. Entonces no había pruebas suficientes del efecto protector de los ARV durante la lactancia, pero posteriormente varios ensayos clínicos han demostrado la eficacia de los ARV para prevenir la transmisión del virus al niño durante la lactancia. Las recomendaciones de 2009 fomentan un uso más temprano de los ARV durante el embarazo, desde las 14 semanas de gestación hasta el final de la lactancia.

La OMS recomienda la lactancia materna hasta los 12 meses de edad, siempre que la madre VIH-positiva o el niño estén tomando ARV durante ese periodo. Así se reducirá el riesgo de transmisión del virus y se mejorarán las posibilidades de supervivencia del lactante.

«En las nuevas recomendaciones hay un mensaje claro: que la lactancia materna es una buena opción para todos los niños, incluidos aquellos cuyas madres sean VIH-positivas, siempre que tengan acceso a los ARV», ha dicho Daisy Mafubelu, Subdirectora General de la OMS para Salud de la Familia y la Comunidad.

La OMS alienta a las autoridades sanitarias nacionales a que identifiquen cuál es la forma más adecuada de alimentar a los lactantes (lactancia materna con ARV o lactancia artificial) en sus comunidades. Una vez elegida una de estas alternativas, debe convertirse en la única que se fomente como norma asistencial.

Beneficios y dificultades

El inicio más temprano del TAR potencia el sistema inmunitario y reduce el riesgo de enfermedad y muerte relacionadas con el VIH, así como el riesgo de transmisión del VIH y la tuberculosis.

Las nuevas recomendaciones con respecto a la transmisión maternoinfantil pueden reducir el riesgo de dicha transmisión a un 5% o aún menos. Junto con la mejora de las prácticas de alimentación del lactante, las recomendaciones pueden ayudar a mejorar la supervivencia infantil.

La principal dificultad consiste en incrementar la disponibilidad del tratamiento en los países con recursos limitados. La expansión del TAR y de los servicios de prevención de la transmisión maternoinfantil se ve dificultada en la actualidad por las carencias infraestructurales, la escasez de recursos humanos y financieros, y la mala integración de las intervenciones específicas contra el VIH en los servicios generales de salud materna e infantil.

En caso de que se adopten, las presentes recomendaciones aumentarán el número de personas que necesiten tratamiento. Los costos del tratamiento más temprano pueden compensarse con la reducción de los costos hospitalarios, el aumento de la productividad gracias a la disminución de las bajas laborales, la reducción del número de niños huérfanos debido al SIDA y la reducción de las infecciones por VIH.

Otra dificultad consiste en lograr un aumento del número de personas que se sometan voluntariamente a pruebas de detección del VIH y al asesoramiento correspondiente antes de que presenten síntomas. En la actualidad muchas personas VIH-positivas tienen que esperar demasiado tiempo para buscar tratamiento, generalmente hasta que sus recuentos de linfocitos CD4 disminuyen por debajo de las 200 células/mm3. Sin embargo, los beneficios del tratamiento más temprano también pueden alentar a más personas a someterse a las pruebas de detección del VIH y al correspondiente asesoramiento, conociendo así su estado serológico.

En colaboración con asociados clave, la OMS ofrecerá a los países apoyo técnico para que adapten, adopten y apliquen las nuevas directrices. Si se aplican a gran escala, las nuevas recomendaciones de la OMS mejorarán la salud de los pacientes infectados por el VIH, reducirán el número de nuevas infecciones por este virus y salvarán vidas.

Para más información, puede acudir a las páginas web siguientes:

Saira Stewart
Teléfono: +41 22 791 2511
E-mail: stewarts@who.int

Olivia Lawe-Davis
Teléfono: +41 22 791 1209
Móvil: +41 794 755 545
E-mail: lawedavieso@who.int

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