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Gran avance en la lucha contra el paludismo

El Informe mundial sobre el Paludismo 2013 pone de manifiesto el gran avance habido en la lucha contra el paludismo y pide financiación sostenida para combatir la enfermedad.

Comunicado de prensa

Se estima que los esfuerzos desplegados a escala mundial para combatir y eliminar el paludismo han permitido salvar la vida de 3,3 millones de personas desde el año 2000, y reducir la tasa de mortalidad debida a esta enfermedad en un 45% a nivel mundial y en un 49% en África, según el Informe mundial sobre el paludismo 2013, publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre 2000 y 2012, la expansión de las medidas de prevención y control adoptadas se vio acompañada de una disminución constante del número de casos de paludismo y muertes provocadas por la enfermedad, pese a un aumento de la población mundial expuesta a esta. El mayor compromiso político y el aumento de la financiación han contribuido a reducir la incidencia del paludismo en un 29% a nivel mundial y en un 31% en África.

La gran mayoría de los 3,3 millones de vidas salvadas entre 2000 y 2012 se encontraba en los diez países con la mayor carga de paludismo y se concentró en los niños menores de cinco años, el grupo más afectado por la enfermedad. Durante el mismo periodo, las tasas de mortalidad por paludismo entre la población infantil en África se redujeron aproximadamente en un 54%.

Pero aún queda mucho por hacer.

«Este notable avance no debe hacer que nos relajemos: en cifras absolutas, el número de casos de paludismo y de muertes provocadas por este no se está reduciendo tan rápido como sería posible», dice la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS. «El hecho de que tantas personas contraigan la infección y mueran a causa de la picadura de un mosquito es una de las mayores tragedias del siglo XXI.»

Se estima que en 2012 hubo 207 millones de casos de paludismo (intervalo de incertidumbre: 135-287 millones), de los que aproximadamente 627 000 fueron mortales (intervalo de incertidumbre: 473 000-789 000). Se calcula que unos 3400 millones de personas siguen expuestas a la enfermedad, en particular en África y Asia Sudoriental. Alrededor del 80% de los casos de paludismo se producen en África.

El acceso universal a la prevención y a tratamiento todavía está lejos

Tras el fuerte impulso alcanzado entre 2005 y 2010, la prevención del paludismo ha sufrido un retroceso. El nuevo informe de la OMS señala que ha habido una desaceleración en la expansión de las intervenciones para combatir los mosquitos por segundo año consecutivo, en particular en lo que respecta al acceso a mosquiteros tratados con insecticida. Ello se debe principalmente a la falta de fondos para adquirir esos mosquiteros en los países donde actualmente existe transmisión.

En el África subsahariana, el porcentaje de población con acceso mosquiteros tratados con insecticida se ha mantenido por debajo del 50% a lo largo de 2013. En 2012, solo se distribuyeron 70 millones de nuevos mosquiteros en los países donde la enfermedad es endémica, muchos menos de los 150 millones necesarios cada año para garantizar la protección de toda persona expuesta al paludismo. Sin embargo, en 2013, se han distribuido cerca de 136 millones de mosquiteros, y las perspectivas para 2014 parecen aún mejores (unos 200 millones), lo que indica que la situación podría dar un vuelco.

Las pruebas de diagnóstico del paludismo no han sufrido ningún retroceso y han seguido expandiéndose en los últimos años. Entre 2010 y 2012, el porcentaje de presuntos pacientes de paludismo a quienes se hicieron pruebas de diagnóstico en el sector público pasó del 44% al 64% a escala mundial.

El acceso a tratamientos combinados basados en la artemisinina recomendados por la OMS también ha aumentado, y el número de tratamientos suministrado a los países pasó de76 millones en 2006 a 331 millones en 2012.

Pese al progreso alcanzado, millones de personas siguen sin poder acceder a servicios de diagnóstico y tratamiento de calidad garantizada, en particular en los países con sistemas de salud precarios. La implantación del tratamiento preventivo, recomendado para los lactantes, los menores de cinco años y las embarazadas, también ha sido lenta en los últimos años.

«Para ganar la batalla al paludismo, debemos proporcionar los medios para prevenir y tratar la enfermedad a todas las familias que lo necesiten», afirma Raymond G Chambers, Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la financiación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud y el paludismo. «Nuestro esfuerzo colectivo no solo está permitiendo poner fin al sufrimiento innecesario de millones de personas, sino que está contribuyendo a que las familias prosperen y a inyectar miles de millones de dólares en las economías, que los países pueden utilizar de otro modo.»

Una financiación deficitaria a escala mundial

La financiación internacional de la lucha antipalúdica pasó de menos de US$ 100 millones en 2000 a casi US$ 2000 millones en 2012. La financiación nacional se situó en torno a los US$ 500 millones en el mismo año, por lo que en su conjunto los fondos internacionales y nacionales comprometidos para combatir el paludismo ascendieron a US$ 2500 millones en 2012 - menos de la mitad de los US$ 5100 millones que se necesitan cada año para lograr el acceso universal a las intervenciones.

Sin una financiación adecuada y previsible, el avance contra el paludismo también se verá amenazado por la aparición de la resistencia del parásito a la artemisinina, el componente básico de los tratamientos combinados basados en la artemisinina, y la resistencia del mosquito a los insecticidas. La resistencia a la artemisinina se ha detectado en cuatro países de Asia sudoriental, mientras que la resistencia a los insecticidas se ha encontrado al menos en 64 países.

«El notable progreso logrado contra el paludismo sigue siendo frágil», dice el Dr. Robert Newman, Director del Programa Mundial sobre Paludismo de la OMS. «En los próximos 10 a 15 años, en todo el mundo se necesitarán instrumentos y tecnologías innovadoras, y nuevos enfoques estratégicos para mantener y acelerar el avance.»

Actualmente, la OMS está elaborando una estrategia técnica de ámbito mundial para combatir y eliminar el paludismo para el período 2016-2025, así como un plan mundial para combatir y eliminar el paludismo por Plasmodium vivax. Presente principalmente en Asia y América del Sur, P. vivax suele tener una capacidad menor que P. falciparum para provocar casos graves de paludismo o producir la muerte, pero por lo general responde más lentamente a los esfuerzos de control. Se estima que en el mundo alrededor del 9% de los casos de paludismo se deben a P. vivax, si bien fuera del continente africano ese porcentaje es del 50%.

«El voto de confianza otorgado por los donantes la semana pasada en la conferencia de reposición del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria pone de manifiesto el éxito de la alianza mundial. Ahora bien, hemos de cubrir el déficit anual de US$ 2600 millones para alcanzar la cobertura universal y prevenir la muerte por paludismo», señaló Fatoumata Nafo-Traoré, Directora Ejecutiva de la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo. «Tenemos una oportunidad histórica para derrotar el paludismo.»

Nota para los redactores:

El Informe mundial sobre el Paludismo 2013 resume la información recibida de 102 países donde la transmisión de la enfermedad fue continua entre 2000 y 2012, así como de otras fuentes, y ofrece una actualización de los análisis presentados en 2012.

El informe contiene las estimaciones revisadas del número de casos de paludismo y de defunciones provocadas por esta enfermedad, que integran las nuevas estimaciones actualizadas sobre la mortalidad de los menores de cinco años elaboradas por el Grupo Interinstitucional para las Estimaciones sobre Mortalidad Infantil de las Naciones Unidas, así como nuevos datos procedentes del Child Health Epidemiology Reference Group.

Para más información, puede ponerse en contacto con:

En Ginebra:
Fadéla Chaib
Portavoz de la OMS
Móvil: +41 79 475 5556
E-mail: chaibf@who.int

En Washington DC:
Phil Coticelli
Tel: +1 301 801 5801
E-mail: phil@coticelligroup.com

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