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Concluye la Asamblea Mundial de la Salud

Comunicado de prensa

Hoy concluyó la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud tras haber aprobado 20 resoluciones relativas a cuestiones de salud pública de importancia mundial.

“Ha sido una Asamblea de la Salud intensa, con un número sin precedentes de puntos del orden del día, documentos y resoluciones, y casi 3.500 delegados inscritos,” dijo la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS. “Esto refleja el número y la complejidad crecientes de las cuestiones sanitarias, y el profundo interés por abordarlos”.

Hoy, la Asamblea de la Salud aprobó algunas resoluciones de sobre las cuestiones siguientes.

Resistencia a los fármacos antimicrobianos

Los delegados reconocieron su creciente preocupación por la resistencia a los antimicrobianos e instaron a los gobiernos a reforzar las medidas nacionales y la colaboración internacional. Esto exige el intercambio de información sobre el grado de resistencia y el uso de antibióticos en personas y animales, y entraña el fortalecimiento de la sensibilización entre los proveedores de servicios de salud y el público en lo que respecta a la amenaza que plantea la resistencia, la necesidad de utilizar de manera responsable los antibióticos y la importancia de la buena higiene y otras medidas para prevenir infecciones.

La resolución insta a los Estados Miembros a fortalecer los sistemas de gestión de medicamentos, apoyar la investigación para prolongar la vida útil de los fármacos existentes y alentar el desarrollo de nuevas opciones de diagnóstico y tratamiento.

Según se pide en la resolución, la OMS elaborará un proyecto de plan de acción mundial para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos, incluida la resistencia a los antibióticos, con miras a someterlo a la aprobación de la Asamblea Mundial de la Salud el año próximo.

Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005)

La fiebre amarilla es una enfermedad especificada en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) (2005) en relación con la cual los países pueden exigir certificado de vacunación a los viajeros, como condición para entrar al país en determinadas circunstancias, y pueden adoptar algunas medidas si un viajero llegara sin ese certificado.

La Asamblea de la Salud aprobó disposiciones revisadas relativas a la vacunación o revacunación contra la fiebre amarilla en virtud del RSI (2005). Entre ellas figura la extensión de la validez de un certificado de vacuna contra la fiebre amarilla, de 10 años a toda la vida de la persona vacunada. Las disposiciones revisadas se basan en las recomendaciones del Grupo de Expertos de la OMS en Asesoramiento Estratégico (SAGE) sobre inmunización, formuladas tras el examen y el análisis científicos de las pruebas disponibles.

Los Estados Miembros reafirmaron su firme y constante compromiso con la aplicación del RSI (2005).

Repercusiones de la exposición al mercurio y a los compuestos mercuriales en la salud pública

La Asamblea Mundial de la Salud pidió a la Secretaría de la OMS que prestara asesoramiento especializado para ayudar a los ministerios de salud a aplicar el Convenio de Minamata sobre el mercurio. La mayor parte del mercurio se libera como consecuencia de la actividad humana, por ejemplo, la combustión de carbón y residuos y la minería de mercurio, oro y otros metales. La OMS considera que el mercurio es una de las 10 sustancias químicas o grupos de sustancias químicas que mayores problemas plantean para la salud pública.

El Convenio de Minamata de 2013 tiene el objetivo de “proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y liberaciones antropógenas de mercurio y compuestos de mercurio”. Ese instrumento, jurídicamente vinculante, entrará en vigor una vez que lo hayan ratificado 50 países. El Convenio alienta a los países a identificar y proteger mejor a las personas particularmente expuestas a los riesgos derivados del mercurio y destaca la necesidad de prestar servicios sanitarios eficaces para todas las personas afectadas por la exposición al mercurio.

Afrontar el problema mundial de la violencia, en particular contra las mujeres y las niñas

Cada año, casi 1,4 millones de personas de todo el mundo pierden la vida por causa de la violencia. Las mujeres y las niñas padecen formas específicas de violencia que con frecuencia se mantienen ocultas. En todo el mundo, una de cada tres mujeres sufren violencia física y/o sexual por lo menos una vez en su vida. Por cada persona que muere a consecuencia de la violencia muchas más sufren traumatismos y toda una serie de secuelas adversas para la salud física y mental.

Los Estados Miembros trabajarán con el fin de fortalecer el papel del sistema de salud para prevenir la violencia. La OMS elaborará un plan de acción mundial orientado a reforzar la función de los sistemas nacionales de salud en el marco de una respuesta multisectorial que permita hacer frente a la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas y contra los niños.

Seguimiento de la Declaración Política de Recife sobre Recursos Humanos para la Salud

La Declaración Política de Recife fue formulada y adoptada por los participantes en el Tercer Foro Mundial sobre Recursos Humanos para la Salud, celebrado en noviembre de 2013. Basada en el enfoque relativo al derecho a la salud, la Declaración de Recife reconoce la centralidad de los recursos humanos para la salud en el camino hacia la cobertura sanitaria universal.

La Declaración compromete a los gobiernos a crear las condiciones para el desarrollo integrador de una visión común con otras partes interesadas y reafirma el papel del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud como una guía para la adopción de medidas orientadas a fortalecer el personal sanitario y los sistemas de salud.

Seguimiento a nivel de país del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación

La Asamblea de la Salud aprobó una resolución que promueve considerablemente la búsqueda de soluciones innovadoras y sostenibles para financiar y coordinar la investigación y el desarrollo sanitarios en relación con las enfermedades que afectan desproporcionadamente a los países en desarrollo. La decisión proporciona un firme impulso a la ejecución de proyectos innovadores de demostración en materia de investigación y desarrollo sanitarios.

En virtud de esa decisión, la OMS tomará las primeras medidas para establecer en el Programa Especial de Investigaciones y Enseñanzas sobre Enfermedades Tropicales un mecanismo de financiación común con contribuciones voluntarias destinadas a actividades de investigación y desarrollo relacionadas con las enfermedades que afectan a los pobres. Los Estados Miembros de la OMS han subrayado la importancia de la coordinación integradora de esos nuevos avances.

Acceso a los medicamentos esenciales

Se aprobó la estrategia de la OMS para ayudar a los países a mejorar el acceso a los medicamentos esenciales. Los principios fundamentales incluyen la selección de una serie limitada de medicamentos sobre la base de las mejores pruebas científicas disponibles, procesos de adquisición eficientes, precios asequibles, sistemas de distribución eficaces y uso racional.

La lista de medicamentos esenciales de la OMS fue reconocida como un instrumento valioso mediante el cual los países pueden identificar un conjunto básico de medicamentos que deben estar disponibles para prestar atención médica de calidad.

Fortalecimiento del sistema de reglamentación

La reglamentación farmacéutica vela por la calidad, seguridad y eficacia necesarias de los medicamentos y los productos médicos; la fabricación, el almacenamiento, la distribución y la administración de los medicamentos de manera apropiada; el control y la prevención de la fabricación y el comercio ilícitos; la información necesaria para que los profesionales y los pacientes puedan utilizar racionalmente los medicamentos; la regulación y veracidad de la promoción y la publicidad; y el acceso a los medicamentos sin obstáculos de reglamentación injustificados.

A fin de mejorar la reglamentación de los productos médicos en todo el mundo y asegurar que sean de calidad garantizada, es preciso insistir en el fortalecimiento de la reglamentación y el fomento de la colaboración en los sistemas de reglamentación.

La Asamblea Mundial de la Salud encargó a la OMS que, en cooperación con los organismos nacionales de reglamentación, continuara su importante labor mundial en lo concerniente a reglamentación farmacéutica mediante el establecimiento de las normas y los criterios necesarios, el apoyo al desarrollo de la capacidad en materia normativa y el fortalecimiento de los programas de vigilancia de la seguridad.

Se pide a la OMS que por medio de su programa de precalificación siga velando por la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos esenciales prioritarios seleccionados, los medios de diagnóstico y las vacunas. Un nuevo avance, respaldado por los Estados Miembros, es la futura transición progresiva de la precalificación hacia redes mejoradas de autoridades de reglamentación.

Evaluación de las intervenciones y las tecnologías sanitarias en apoyo de la cobertura sanitaria universal

En la actualidad, muchos países carecen de la capacidad necesaria para evaluar los beneficios de la tecnología sanitaria. Esa evaluación implica la valoración sistemática de las propiedades, los efectos y/o las repercusiones de las diferentes tecnologías sanitarias.

Su principal finalidad consiste en influir en los procesos normativos relacionados con la tecnología sanitaria y, de esa manera, mejorar la introducción de nuevas tecnologías costoeficaces e impedir la adopción de tecnologías de dudoso valor para el sistema de salud. Se ha determinado que el despilfarro en medicamentos y otras tecnologías es una de las principales causas de ineficiencia en la prestación de servicios de salud.

En consonancia con una resolución sobre evaluación de tecnologías sanitarias aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud, la OMS prestará apoyo a los países en lo relativo a la creación de capacidad en esa esfera. La Organización facilitará instrumentos y asesoramiento para priorizar tecnologías sanitarias e intensificar la creación de redes y el intercambio de información entre los países, con el fin de respaldar el establecimiento de prioridades.

La salud en la agenda para el desarrollo después de 2015

Los Estados Miembros aprobaron una resolución sobre la salud en la agenda para el desarrollo después de 2015, en la que ponen de relieve la importancia de la actual participación en el proceso orientado a elaborar la agenda. Esto incluye la necesidad de completar los trabajos inconclusos relativos a los ODM relacionados con la salud, así como una mayor atención a las enfermedades no transmisibles y la salud mental.

La resolución destaca también la importancia de la cobertura sanitaria universal y la necesidad de fortalecer los sistemas de salud. Es esencial la rendición de cuentas a través de evaluaciones periódicas de los progresos en el fortalecimiento de los sistemas de registro civil y estadísticas demográficas. Los Estados Miembros han puesto de relieve la importancia de que la salud sea un elemento central en la agenda para el desarrollo después de 2015.

Salud neonatal: proyecto de plan de acción

Un plan sin precedentes para poner fin a las defunciones de recién nacidos y las muertes prenatales para 2035 insta a todos los países a fijar para ese año el objetivo de menos de 10 defunciones de recién nacidos por 1 000 nacidos vivos y menos de 10 muertes prenatales por 1 000 nacimientos.

Cada año, casi 3 millones de recién nacidos mueren en el primer mes de vida, y 2,6 millones nacen muertos (mueren en los últimos tres meses del embarazo o durante el parto). La mayor parte de esas muertes se podrían evitar mediante intervenciones costoeficaces.

Los objetivos del plan exigen que cada país invierta en servicios de calidad para la atención de todas las embarazadas y todos los recién nacidos antes, durante y después del parto, y destacan la urgente necesidad de registrar todos los nacimientos y las defunciones.


Para más información:

Fadéla Chaib
OMS, Responsable de Comunicación
Móvil: +41 79 475 5556
Teléfono: +41 22 791 3228
E-mail: chaibf@who.int

Glenn Thomas
OMS, Responsable de Comunicación
Móvil: +41 79 509 0677
Teléfono: +41 22 791 3983
E-mail: thomasg@who.int

Tarik Jasarevic
OMS, Responsable de Comunicación
Teléfono: +41 22 791 50 99
Móvil: : +41 79 367 62 14
E-mail: jasarevict@who.int

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