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Millones de personas quedan protegidas gracias a la mayor campaña de vacunación de urgencia contra la fiebre amarilla organizada en África

Comunicado de prensa

Una parte importante de la mayor campaña de vacunación de urgencia contra la fiebre amarilla organizada en África ha concluido, con más de 7,7 millones de personas vacunadas en un tiempo récord en Kinshasa (República Democrática del Congo - RDC). Ello ha sido posible a través de una extraordinaria red de alianzas y colaboraciones.

Gracias a la campaña, en menos de dos semanas se consiguió vacunar a la población destinataria de Kinshasa, a los que en su mayoría (7,3 millones de personas) se administró una dosis de urgencia, es decir la quinta parte de la dosis completa de la vacuna antiamarílica. Esta estrategia de ahorro de dosis fue recomendada por el Grupo de Expertos de la OMS de Asesoramiento Estratégico en materia de inmunización como medida de urgencia a corto plazo para poder vacunar al mayor número de personas posible, pues los suministros de la vacuna eran insuficientes.

«La OMS encomia al Gobierno de la República Democrática del Congo por haber logrado desplegar una campaña tan compleja en tan poco tiempo», declaró el Dr. Yokouide Allarangar, representante de la OMS en la RDC.

Por lo general, suelen hacer falta seis meses para planificar una campaña de vacunación en masa de tal envergadura. Esta campaña de urgencia, compleja y ambiciosa, se puso en marcha en cuestión de semanas para poner fin a la transmisión de la fiebre amarilla antes de que empezara la estación de las lluvias en septiembre.

La estrategia para ahorrar dosis requirió adquirir y enviar 10 millones de jeringas especiales, e impartir capacitación específica a más de 40 000 vacunadores para que supieran aplicar ese nuevo método.

El Ministerio de Salud Pública, la OMS y más de 50 asociados de todo el mundo trabajaron en estrecha colaboración, a fin de establecer la compleja planificación y la logística necesarias para desplegar la campaña en más de 8000 emplazamientos de todo el país, ubicados en zonas urbanas densamente pobladas y en regiones fronterizas alejadas y de difícil acceso.

El trabajo conjunto de los asociados

La OMS desempeñó un papel fundamental a la hora de asegurar la validez técnica y la viabilidad de la estrategia, la disponibilidad de millones de dosis de vacunas, jeringas y otros materiales, y el mantenimiento de la cadena de frío para garantizar el almacenamiento y el transporte de las vacunas en buenas condiciones. Junto con las autoridades sanitarias nacionales, la OMS dirigió la labor de coordinación durante las fases de planificación y ejecución de la campaña, impartió formación a los profesionales sanitarios e involucró a las comunidades y los dirigentes comunitarios en la difusión de información sobre la campaña.

El UNICEF ayudó a que las vacunas y el material de inyección estuvieran disponibles y dirigió la acción de los agentes de movilización social sobre el terreno encaminada a que entablaran un diálogo con las comunidades y alentaran a la población a vacunarse. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha sido un asociado fundamental en lo que respecta a la logística, y ha proporcionado la posibilidad de un almacenamiento temporal seguro del enorme volumen de desechos generado por esta campaña, que serán enviados para su incineración a mediados de septiembre.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha sido un asociado fundamental en lo que respecta a la logística, y ha proporcionado la posibilidad de un almacenamiento temporal seguro del enorme volumen de desechos generado por esta campaña, que serán enviados para su incineración a mediados de septiembre.

En colaboración con el personal del Ministerio de Salud, Médecins sans Frontières movilizó a 200 miembros de su personal procedentes de 20 países para gestionar la vacunación de más de 710 000 personas en tres distritos sanitarios de Kinshasa; además, se ocupó de la formación de los equipos de vacunación, la supervisión, el apoyo logístico, y la gestión de desechos y de la cadena de frío.

Con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la Cruz Roja de la República Democrática del Congo movilizó a miles de voluntarios de las zonas afectadas para promover y apoyar la campaña y difundir información sobre la prevención de la fiebre amarilla y la protección contra esta enfermedad.

Save the Children desplegó un equipo de especialistas de su unidad de servicios de urgencias (Emergency Health Unit), a fin de prestar apoyo técnico y operativo al Ministerio de Salud Pública en el distrito sanitario de Binza Ozone. Con la ayuda del personal nacional, el equipo ayudó al Ministerio a vacunar a más de 360 000 personas, de las que más de la mitad eran niños.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos han apoyado la acción internacional y las campañas de respuesta, con el despliegue de más de 45 expertos para respaldar esa labor a partir de febrero de 2016, en las funciones siguientes: gestión de incidentes en Angola, jefe de equipos de respuesta rápida, especialistas en gestión de situaciones de emergencia, expertos de laboratorio, asesores en materia de salud pública, especialistas en vacunas, especialistas en comunicaciones y epidemiólogos. Los CDC también están colaborando con el Instituto Nacional de Investigaciones Biomédicas (INRB) en la RDC para apoyar el sistema de ahorro de dosis utilizado en la campaña de Kinshasa, en particular, facilitando, por ejemplo, una evaluación de la respuesta inmunitaria obtenida. Ese estudio, financiado por USAID, contribuirá a obtener más información y a orientar las decisiones relativas al uso de ese método en futuras campañas de vacunación contra la fiebre amarilla.

Mediante una contribución de US$ 20,3 millones a la reserva mundial de vacunas antiamarílicas, la Alianza Gavi para las Vacunas, ha financiado el suministro de la mayoría de las dosis vacunales utilizadas en la RDC y Angola para combatir el brote. En total, este año, GAVI ha contribuido con 16,5 millones de dosis vacunales a la reserva de vacunas. Además, la Alianza para las Vacunas aportado US $ 8,7 millones para sufragar los gastos de ejecución de la campaña en la RDC.

El Banco Mundial aportó US$ 3 millones para cofinanciar las vacunas antiamarílicas, así como otros servicios necesarios en el marco del plan general elaborado por el Gobierno. El Banco Mundial también ha donado US $ 5 millones al Gobierno de Angola para financiar el programa de vacunación contra la fiebre amarilla en el país.

Campañas de vacunación en la RDC y Angola

El 16 de agosto, el Gobierno de la RDC puso en marcha la campaña de vacunación en Kinshasa con el objetivo de vacunar a 7,5 millones de personas en un plazo de 2 semanas a fin de interrumpir la circulación del virus y evitar el avance del brote. Desde el primer día y durante toda la campaña, miles de personas acudieron a vacunarse a los puestos de vacunación distribuidos por esa inmensa ciudad. El 28 de agosto, el Gobierno informó de que se había vacunado a 7,7 millones de personas en la capital y a 1,5 millones más en las regiones fronterizas de la RDC con Angola. De los 7,7 millones de personas vacunadas en Kinshasa, alrededor de 400 000 mujeres embarazadas y lactantes recibieron la dosis completa conforme a las recomendaciones del Grupo de Expertos de la OMS en Asesoramiento Estratégico en materia de inmunización.

En las próximas semanas, los equipos de vacunación se centrarán en llevar a cabo la campaña en las regiones fronterizas más alejadas y en proporcionar cobertura vacunal a las personas en situación de riesgo que puedan haber quedado fuera de la campaña la primera vez. En Angola, prosiguen las campañas de vacunación y se estima que desde mediados de agosto se ha vacunado a tres millones de personas.

Esta última campaña que tiene como objetivo la prevención, parte de campañas reactivas previas de vacunación de urgencia, dirigidas por los gobiernos nacionales gracias a las que se ha vacunado a más de 13 millones de personas en Angola y más de 3 millones en la RDC desde que se declaró el brote en diciembre de 2015.

Desde principios de este año, se han confirmado casi 1000 casos de fiebre amarilla en los dos países; además, ha habido muchos más casos sospechosos y más de 400 muertes.

Parece que el brote de fiebre amarilla que afecta a ambos países ha empezado a retroceder, dado que no se han confirmado nuevos casos ni en Angola ni en la RDC durante más de un mes. Ahora bien, teniendo en cuenta que el virus todavía puede estar en circulación en las poblaciones de vectores y otros reservorios animales, y habida cuenta de que la próxima estación de las lluvias conllevará un aumento del riesgo de transmisión, es esencial seguir prestando ayuda a fin de cerciorarse de que los países tienen capacidad para detectar y responder a los nuevos casos de fiebre amarilla.

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