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La vacunación de los niños africanos contra las enfermedades neumocócicas les salva la vida


25 de marzo de 2005

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha celebrado hoy los resultados, publicados esta semana en la revista The Lancet, de un ensayo clínico realizado en Gambia conla vacuna antineumocócica conjugada. La noticia ha suscitado los siguientes comentarios:

El Dr. LEE Jong-wook, Director General de la OMS, ha declarado:

«Los resultados de este ensayo clínico son muy prometedores para mejorar la salud y salvar vidas en las poblaciones con escasos recursos. Ahora la tarea de la comunidad internacional consiste en seguir trabajando conjuntamente y de forma productiva para asegurar que los niños africanos, a los que las enfermedades neumocócicas siguen arrebatando la vida, dispongan de la vacuna antineumocócica conjugada. La inmunización de la población infantil de los países en desarrollo con esta vacuna será una intervención fundamental para lograr el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir en dos tercios la mortalidad de los menores de cinco años».

La Dra. Felicity Cutts, investigadora principal del ensayo y que actualmente trabaja para la OMS, ha dicho:

«Los resultados del ensayo son muy positivos y prometedores, y nos aportan una visión más clara de la carga de morbilidad de las enfermedades neumocócicas en África. El estudio confirma que las neumonías, meningitis y sepsis neumocócicas constituyen importantes causas de muerte y enfermedad grave en los lactantes y niños pequeños de África, pero sobre todo demuestra que la vacunación antineumocócica puede evitar muchas de estas infecciones graves, incluso en el entorno rural africano. Se trata de una gran noticia para los niños y los padres de las zonas rurales de todo el mundo».

Una vacuna similar ha tenido enorme impacto en la reducción de las enfermedades neumocócicas en los Estados Unidos de América. Ahora este ensayo realizado en Gambia demuestra claramente que la vacunación contra esta enfermedad, una de las principales causas de muerte, especialmente entre los niños pequeños de los países en desarrollo, permitirá evitar una importante proporción de la morbilidad, discapacidad y mortalidad de los niños africanos.

El Dr. Thomas Cherian, Coordinador de la Iniciativa OMS para la Investigación de Vacunas, ha declarado:

«La experiencia ha demostrado que la inmunización llevada a cabo por servicios periféricos puede aportar grandes beneficios en zonas donde los sistemas de salud son incapaces de prestar cuidados curativos inmediatos y de calidad a las poblaciones rurales de difícil acceso. Por consiguiente, la vacuna antineumocócica será especialmente importante para salvar vidas en las poblaciones más desfavorecidas».

Para realizar el ensayo se contó con el apoyo de una amplia coalición de asociados internacionales, entre los que figuraban la Iniciativa para la Investigación de Vacunas (OMS); el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas/Institutos Nacionales de Salud (EE.UU.); el Consejo Británico de Investigaciones Médicas (Reino Unido), en colaboración con el Gobierno de Gambia; la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido); la Agencia para el Desarrollo Internacional (EE.UU.); los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Departamento de Salud y Servicios Sociales, EE.UU.); Wyeth-Lederle Vaccines; el Programa de Vacunas Infantiles del Programa de tecnología apropiada para los servicios de salud (PATH), y la propia OMS.

Antecedentes

Se calcula que la neumonía mata anualmente acerca de dos millones de niños y es responsable de aproximadamente un 18% de los más de 10 millones de muertes infantiles que se producen cada año en todo el mundo. Las enfermedades neumocócicas se deben a la infección por la bacteria denominada Streptococcus pneumoniae. Esas infecciones pueden ocasionar diversas enfermedades, como sepsis (enfermedad grave debida a la infección masiva de la sangre por bacterias productoras de toxinas), meningitis (infección de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal) y neumonía (inflamación pulmonar causada por infecciones bacterianas, víricas o por otros microorganismos). Esta bacteria también constituye una causa frecuente de infecciones óticas, que pueden producir sordera si no se tratan adecuadamente.

En Gambia y en otros países africanos, las tasas de enfermedad neumocócica invasiva (formas graves de la enfermedad en las que la bacteria se aísla en la sangre, el líquido cefalorraquídeo u otro lugar del organismo donde no se suelen encontrar bacterias) son hasta 10 veces mayores que en los países industrializados, y la enfermedad constituye una de las principales causas de hospitalización y muerte. La OMS calcula que cada año mueren de enfermedades neumocócicas entre 700 000 y 1 millón de niños menores de cinco años.

En agosto de 2000 se inició en el este de Gambia un ensayo aleatorizado, controlado y doblemente enmascarado de una vacuna antineumocócica conjugada, compuesta de polisacáridos (azúcares complejos) purificados de la cápsula de la bacteria unidos a una proteína transportadora, en el que participaron 17 437 niños de edades comprendidas entre 6 y 51 semanas. Los 8719 niños del grupo de control recibieron una vacuna tetravalente con la difteria, el tétanos, la tos ferina y el Haemophilus influenzae tipo b, mientras que los otros 8718 recibieron esta vacuna tetravalente más la vacuna antineumocócica conjugada.

  • un 37% menos de casos de neumonía (confirmados por radiografía de tórax);
  • un 15% menos de ingresos hospitalarios;
  • una reducción del 16% en la mortalidad general, y
  • una reducción a la mitad de las tasas de neumonías, meningitis y septicemias neumocócicas, confirmadas mediante pruebas de laboratorio.

Los resultados de este ensayo clínico indican que en el grupo que recibió la vacuna antineumocócica conjugada hubo:

Además, la vacuna presentó una eficacia del 77% en la prevención de las infecciones causadas por nueve serotipos (cepas) de neumococos cuyos polisacáridos capsulares entran en la composición de la vacuna.

En resumen, el ensayo demostró que, en este contexto rural africano, la vacuna antineumocócica conjugada es muy eficaz frente a la neumonía y la enfermedad neumocócica invasiva, y que puede reducir considerablemente las hospitalizaciones y la mortalidad infantil.

Para una información más detallada sobre el ensayo, se puede consultar el artículo publicado por la Dra. Felicity T. Cutts y colaboradores en la revista The Lancet del 26 de marzo de 2005, bajo el título Efficacy of nine-valent pneumococcal conjugate vaccine against pneumonia and invasive pneumococcal disease in the Gambia: randomised, double-blind, placebo-controlled trial. Los autores del artículo concluyen que los lactantes africanos deberían disponer de vacunas antineumocócicas conjugadas tan pronto como sea posible.

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Para más información puede ponerse en contacto con:

Melinda Henry
Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos, OMS, Ginebra
Teléfono: +41 22 791 2535
Fax: +41 22 791 4858
e-mail: henrym@who.int

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