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Declaración sobre los resultados de los estudios keniano y ugandés acerca de la circuncisión masculina y el VIH

La circuncisión masculina reduce el riesgo de infección por VIH, pero no confiere protección total

Declaración conjunta OMS/ONUSIDA/UNICEF/FNUAP/Banco Mundial
13 de diciembre de 2006

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA y sus copatrocinadores (la OMS, el FNUAP, el UNICEF y el Banco Mundial) observa con considerable interés el anuncio hecho hoy por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de los EE.UU., según el cual, por recomendación de su Comité de Vigilancia de la Seguridad y de los Datos (DSMB), se han detenido los dos estudios sobre el impacto de la circuncisión masculina en el riesgo de infección por VIH.

Los estudios, financiados por los NIH, se estaban llevando a cabo en Kisumu (Kenya) en varones de 18 a 24 años, y en Rakai (Uganda), en varones de 15 a 49 años. Los estudios, en los que la selección de pacientes se había completado en 2005, fueron detenidos por el DSMB, encargado de evaluar los resultados de los análisis provisionales de los datos. La función del DSMB consiste en evaluar el curso de los ensayos clínicos y recomendar si deben proseguir, modificarse o detenerse. Aunque todavía no se han dado a conocer los resultados detallados, la declaración de NIH pone de manifiesto que los estudios se han detenido porque han demostrado que el riego de infección por VIH, para los hombres circuncidados era aproximadamente la mitad.

Estos resultados respaldan los obtenidos en Sudáfrica en el estudio denominado Orange Farm Intervention Trial, financiado por la Agence Nationale de Recherche sur le SIDA (ANRS) francesa, que se publicó a finales de 2005 y demostró una reducción de la infección por VIH en al menos un 60% en los hombres circuncidados.

En Uganda se está realizando un nuevo estudio, dirigido por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, sobre el impacto de la circuncisión masculina en la transmisión del VIH del varón infectado a sus parejas femeninas, cuyos resultados se esperan para 2008. El efecto de la circuncisión masculina en la reducción del riesgo de la transmisión del virus entre varones que mantienen relaciones homosexuales todavía no ha sido investigado en un ensayo clínico controlado aleatorio. La OMS y la Secretaría del ONUSIDA convocarán rápidamente una reunión consultiva para examinar los resultados de estos estudios llevados a cabo hasta la fecha y sus repercusiones para los países, y en especial para los del África subsahariana y otras zonas del mundo en los que hay una elevada prevalencia de VIH y la circuncisión masculina es poco frecuente.

Aunque estos resultados demuestran que la circuncisión masculina reduce el riesgo de infección masculina por el VIH, los organismos de las Naciones Unidas hacen hincapié en que no proporciona una protección total. Los varones circuncidados pueden verse infectados por el VIH y transmitirlo a sus parejas sexuales. La circuncisión masculina en ningún caso debe remplazar otros métodos profilácticos eficaces, y debe considerarse siempre como parte de un conjunto integral de medidas preventivas, entre las que se encuentran el uso correcto y sistemático del preservativo masculino o femenino, la reducción del número de parejas sexuales, el retraso del inicio de las relaciones sexuales y la realización de pruebas de detección del VIH, seguidas del correspondiente asesoramiento.

Se prevé que las noticias relacionadas con estos resultados incrementen en varios países el interés de los gobiernos, las instituciones no gubernamentales y la población en la circuncisión masculina, y aumenten la demanda de esta intervención. La OMS, la Secretaría del ONUSIDA y sus asociados examinarán detalladamente los resultados de los estudios y harán recomendaciones concretas sobre la expansión o fomento de la circuncisión masculina. En dichas recomendaciones habrá que tener en cuenta:

  • El fomento de la circuncisión en el contexto cultural y de los derechos humanos.
  • El riesgo de complicaciones que supone la intervención en diversos entornos.
  • El riesgo de que se vean minados los comportamientos protectores y las estrategias preventivas actuales que reducen el riesgo de infección por VIH.
  • El hecho de que las condiciones ideales en que se llevan a cabo los ensayos clínicos, y los buenos recursos con que cuentan, a menudo no se verifican en otros entornos.

Los países o instituciones sanitarias que decidan ampliar la oferta de la circuncisión masculina como medida adicional de protección contra la infección por VIH deben garantizar que la intervención sea realizada en un centro sanitario, por profesionales bien formados y en condiciones en las que se cumplan los requisitos de consentimiento informado, confidencialidad, asesoramiento sobre la reducción del riesgo y seguridad. Esos países o instituciones también deben garantizar que la promoción y realización de la circuncisión se hagan de forma adecuada desde el punto de vista cultural y se acompañen de una información correcta y suficiente sobre la necesidad de seguir ofreciendo otras medidas de prevención de la infección. Esto será imprescindible para evitar que la población adquiera una falsa sensación de seguridad y adopte comportamientos de riesgo que puedan anular el efecto protector de la circuncisión masculina.

Con el fin de apoyar a los países o instituciones que decidan ampliar los servicios de circuncisión masculina, la OMS, la Secretaría del ONUSIDA y sus asociados están elaborando:

  • Orientaciones técnicas sobre los planteamientos clínicos y programáticos de la circuncisión masculina que tengan en cuenta los aspectos éticos y relacionados con los derechos humanos.
  • Instrumentos de evaluación rápida para: a) determinar la prevalencia y aceptabilidad de la circuncisión, identificar proveedores clave y estimar los costos, y b) supervisar el número de circuncisiones realizadas, su seguridad y su potencial impacto en los comportamientos sexuales.
  • Orientaciones sobre la formación, el marco normativo, la certificación y la acreditación.

La OMS, el FNUAP, el UNICEF, el Banco Mundial, la Secretaría del ONUSIDA y sus asociados seguirán colaborando para apoyar a los gobiernos y a otros asociados para el desarrollo y proporcionarles orientaciones coordinadas, homogéneas y actualizadas sobre la prestación de servicios de circuncisión masculina, incluida su monitorización y evaluación, y el seguimiento de los hombres que se sometan a la intervención. Asimismo, colaborarán para identificar las mejores formas de incrementar la prestación de servicios seguros de circuncisión en los países que elijan esa opción.

Para más información puede ponerse en contacto con:

OMS
Iqbal Nandra
Teléfono: +41 22 791 5589
Móvil: +41 79 509 0622
E-mail: nandrai@who.int

ONUSIDA
Yasmine Topor
Teléfono: +41 22 791 3501
Móvil: +41 76 512 8853
E-mail: topory@unaids.org

UNICEF
Gerrit Beger
Teléfono: +1 212 326 7116
Móvil: +1 646 764 0200
E-mail: gbeger@unicef.org

FNUAP
Patricia Leidl
Teléfono: +1 212 297 5088
Móvil: +1 917 535 9508
E-mail: leidl@unfpa.org

Banco Mundial
Phil Hay
Teléfono: +1 202 473 1796
Móvil: +1 202 409 2909
E-mail: phay@worldbank.org

NIH/NIAID
Línea para los medios: +1 301 402 1663
E-mail: niaidnews@niaid.nih.gov

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